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jueves, diciembre 3, 2020
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    Ríos y arroyos, teñidos de verde

    La sequía prolongada que produce una bajante histórica en ríos y arroyos de nuestra región sigue llamando la atención por los cambios que se producen permanentemente. Una de las consecuencias que está a la vista en algunos tramos del río Paraná son las cianobacterias, que tiñen de verde las aguas.

     

    SANTIAGO DALZOTTO / [email protected]

     

    EL DIARIO pudo hacer un relevamiento de los cambios que se vienen produciendo a raíz de la histórica sequía que afecta a los ríos y arroyos de la provincia. Las cianobacterias son capaces de producir sustancias tóxicas conocidas como cianotoxinas y según advierten científicos del Conicet, son un grupo de bacterias prehistóricas que tiñen de verde las aguas del río. Sin dudas que este es uno de los tantos cambios que se están produciendo a raíz de la bajante histórica y la falta de lluvias en las principales cuencas hídricas.

    La floración de estos organismos, que dan un color verde brillante a la superficie del agua, se pudo observar días atrás en Paraná. Desde la costanera, se vio este color verde claro en algunas zonas, y según explicaron los expertos, cuando las cianobacterias se desarrollan en gran cantidad forman espumas o cúmulos verdosos que pueden observarse a simple vista.

    Estas bacterias, generalmente, se encuentran en aguas estancadas, con escaso flujo, por lo que es muy frecuente verlas en lagunas, zanjas o ambientes de aguas quietas, aunque también pueden encontrarse en las márgenes de los ríos y arroyos.

    Nuestra provincia, como su nombre lo dice, no solamente está rodeada de ríos, sino que está surcada interiormente por varios cursos de agua, además de tener una importante cantidad de agua dulce subterránea, de muy buena calidad. En Entre Ríos hay más de 7.740 cursos de agua entre principales y menores, permanentes y no permanentes, lo que suma más de 42.000 kilómetros lineales en todos estos cursos. Entre los ríos Paraná y Uruguay pasa por nuestro territorio casi el 82% de todo el recurso del agua superficial del país.

     

    CAMBIOS.

    EL DIARIO entrevistó al profesor e investigador de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNER y de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la UNL, Oscar Duarte, quien explicó que “toda crecida o bajante del río genera cambios, es algo dinámico, de hecho los fondos son de arena y tanto los taludes de las barrancas también tienen movilidad. Cada bajante y cada creciente generan problemas. Durante las bajantes aparecen esos altos fondos (islas) que si bien se encuentran siempre con un determinado nivel, ahora con el nivel bajo del río tienen una presencia y se acumulan semillas y otros materiales que hacen que comience a crecer la vegetación”, señaló Duarte ante la consulta sobre la gran cantidad de nuevas islas y bancos de arena que siguen apareciendo.

    “Esto depende siempre de la condición y el periodo como el que estamos atravesando ahora, producto de que la vegetación se asienta y empieza a sedimentar. En el río hay un cambio permanente y estamos frente a un ser vivo que lo tenemos que interpretar como naturalmente sucede”, argumentó Duarte.

     

    La bajante sigue produciendo modificaciones en los cursos de agua. Fotos Gustavo Cabral

     

    SITUACIÓN PROVINCIAL.

    Carlos Víctor, director general de Hidráulica de Entre Ríos, habló con EL DIARIO sobre la bajante histórica y prolongada que se da en toda nuestra región y cómo afecta sobre el nivel de los arroyos y ríos de nuestra provincia.

    “Se da una situación general para todas las cuencas, a partir de septiembre y octubre entramos en la etapa de La Niña en toda Sudamérica y es todo lo contrario a lo que puede causar el fenómeno de El Niño, eso significa para nuestra zona poca probabilidad de precipitaciones debido a altas presiones que dificultarían la caída de lluvias”, explicó.

    La realidad es que no se registran lluvias en las altas cuentas del río Paraná y muy pocas en el Iguazú y en el río Paraguay, que son los dos afluentes cercanos que tenemos para la llegada de agua al Paraná.

    “La problemática se incrementó a partir de la llegada de La Niña, teniendo en cuenta que estábamos en situaciones de aguas bajas, es decir nunca pasamos de aguas bajas a aguas medias. El pronóstico a mediano plazo nos dice lo mismo, desde el Instituto Nacional del Agua (INA) nos están anunciando con sus pronósticos que hasta el 31 de enero se va a mantener esta situación sobre el río Paraná, no así para el Uruguay, ya que se pronostican lluvias en la cuenca alta y media que rompería un poco la tendencia de la bajante para alcanzar niveles normales”, señaló Víctor a EL DIARIO.

    El funcionario también detalló que “algunos arroyos tienen respuesta rápida, por ejemplo llueven 50 milímetros y elevan su caudal rápidamente y así también se va. Las cuencas, al no tener las lluvias correspondientes para cada época del año, se resienten porque las napas bajan y entonces cuando llueve a eso lo absorbe las napas subterráneas, es decir que hasta que las napas no se alimenten y aumenten su nivel superior eso va a persistir. Estamos en una situación problemática, especialmente en las ciudades de Paraná, Victoria y Santa Elena, que se proveen de agua del río”, advirtió.

     

    URUGUAY.

    Según el pronóstico meteorológico nacional, hay una perspectiva de lluvia a mediano plazo sobre la parte alta de esta cuenca. “Por más que no haya llovido en Brasil, cuando llueve en la zona de Corrientes, norte de Uruguay y sur de Brasil, el tramo del río Uruguay que pasa por nuestra provincia se alimenta en forma rápida. Si bien el río está bajo, no hay mayores complicaciones, pero sigue estando muy bajo el caudal y tendremos que esperar mayores precipitaciones. Estamos atravesando una situación que no se daba hace mas de 40 años”, apuntó Carlos Víctor.

     

    Pronóstico

    “Vamos a tener situaciones por debajo de lo normal en cuanto a lluvias, lo que significa que estamos en el periodo La Niña, por lo tanto nuestras cuencas no se van a recuperar rápidamente, sobre todo el río Paraná. En el caso del Uruguay, es una cuenca más chica y se puede recuperar con más rapidez”, anticipó Oscar Duarte.

    “La sequía continúa y es muy grande, si bien en los últimos años no teníamos fenómenos así tan graves, se puede ver que muchas de las sequías duraron hasta dos años”, detalló el docente e investigador.

    Triste paisaje por la bajante del río Paraná

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