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viernes, diciembre 4, 2020
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    Estiman que la bajante del río no afectará al sistema de provisión de agua potable

    No se ven perspectivas de que suba el nivel del río que se acerca a los 20 centímetros. Existe un protocolo de actuación en caso de que se complique la absorción de agua cruda. Presentarán una serie de proyectos para conseguir financiación nacional.

    Redacción EL DIARIO / [email protected]

    La bajante del río Paraná es histórica debido a que nunca antes se habían producido niveles tan bajos y sostenidos durante el tiempo. En mayo llegó a los 14 centímetros y luego tuvo un repunte. Pero nuevamente volvieron a descender los niveles y ayer rondó los 24 centímetros.

    Las perspectivas a futuro no son mejores. Las previsiones de lluvias en el norte del país son lejanas. En ese marco, el intendente de Paraná, Adán Bahl, planteó a la Cancillería la petición de que realice gestiones ante el Gobierno de Brasil por la apertura de las compuertas en las represas de ese país.

    Además de las consecuencias ecológicas y económicas que implica la bajante, a las ciudades ribereñas como la capital entrerriana les afecta en cuanto a la provisión de agua para potabilizar.

    En la ciudad hay dos tomas de agua cruda del río: el muelle 1, que es el más antiguo y tiene su bomba de absorción muy cerca de la costa, y el muelle 2 que extrae agua río adentro y con una profundidad considerable.

    Bajante

    “La perspectiva es que el río va a seguir bajando. Los informes que tenemos por ahora tienen esa tendencia. A fin de mes puede llegar a estar más bajo que en mayo. Pero todo esto es muy dinámico, depende de muchas cosas. El Intendente pidió a Cancillería que intervenga para que se abran compuertas de las represas de Brasil. Estamos viendo eso. Incluso si llueve en la zona norte, aunque las probabilidades son bajas. Hace 10 días que venimos controlando. Estábamos en los márgenes normales de provisión de agua pero en el mínimo. Y ahora ya estamos viendo que la tendencia es que siga empeorando”, describió Juan Pablo Arroyo, subsecretario de Proyectos e Innovación Tecnológica en diálogo con EL DIARIO.

    Frente a esa situación se han tomado medidas para evitar que se complique la extracción del agua.

    “Hace unos 15 días hicimos la profundización y la limpieza de la bomba. Gracias a ese trabajo hoy la bomba, a pesar de que está a 24 centímetros y el límite es de 30 centímetros, está funcionando gracias a ese trabajo. Se profundizó y se hizo una limpieza en la toma. Eso con respecto al muelle 1. El muelle 2 no tiene problemas. Hay que entender que en la situación sólo está afectado la captación en el muelle 1, que provee a la planta de Ramírez. No es que se va a quedar la ciudad sin agua. La planta de Echeverría está trabajando bien y no va a tener problemas, porque se provee del muelle 2. El muelle 2 no tiene problemas porque está metido más hacia el río. No va a tener problemas porque tiene hasta 17 metros de profundidad, depende de la altura del río. El inconveniente es solamente en la captación para Ramírez”, aclaró luego.

    Protocolo

    —¿Cómo afecta la bajante del río al servicio de agua potable?

    —El problema es la captación de agua. La bomba queda en el aire y no se puede captar el agua para potabilizar. Obras Sanitarias ya en mayo con esa situación dispuso un protocolo para estos casos. Se arma una especie de dique y un piletón para aspirar agua del río para ese piletón y desde ahí se da agua a la bomba. Pero para eso hay que esperar que deje de funcionar porque hay que sacarla de servicio y no tiene sentido adelantarnos. El otro tema es que si el río llega a subir se debe desarmar esa obra para que la bomba tome el agua de manera natural y no tener que hacerlo a través del dique. Estamos a la espera a ver cómo sigue el comportamiento del río para ver si actuamos de acuerdo a ese protocolo. Hoy vemos que está todo estacionado. Hace 10 días que venimos con esto, ha ido bajando un centímetro por día y vemos que la tendencia es que siga bajando. La bomba está funcionando y está tomando un promedio de 1.600 m3/hora. Está funcionando perfectamente bien.

    —Entonces, ¿existen alternativas o soluciones ante la bajante?

    —Las alternativas las tenemos. A corto plazo es activar el protocolo y hacer esas obras para mejorar la provisión de agua para Ramírez. También estamos haciendo otras obras que tratan de que los vecinos no tengan el impacto de falta de agua o falta de presión. Como por ejemplo los 14 pozos semisurgentes que en los próximos 15 días vamos a tener los resultados de los análisis y podremos conectarlos a la red. También está la estación de rebombeo en Crisólogo Larralde y Avenida de las Américas que hace un mes viene funcionando muy bien y eso mejora la presión en la zona sur. Después hay otros enlaces que venimos haciendo para nivelar presión de una zona a otra. Hacemos un seguimiento constante y nos encontramos que un barrio, de un lado de la calle tienen una presión y del otro lado, otra. Hicimos distintos enlaces en calle Gutiérrez para mejorar la presión y así venimos haciendo otras obras. La idea es no tener inconvenientes en el verano.

    Verano sin vacaciones y con piletines

    —Hay una serie de factores que se conjugan, como bajante del río y aumento de consumo ¿Eso se complicará más en verano?

    —Vemos que la gente está pensando en no irse de vacaciones por el contexto de la pandemia y quedarse en su casa. Eso implica más consumo. Se han vendido más piletas que en los últimos 10 años. Eso nos dicen los proveedores de piletas. Eso va a hacer que la gente consuma más agua que lo habitual. El tema de los piletines es más complicado aún. Porque las piletas se llenan y se puede mantener toda la temporada, con cloro y filtros. Pero el tema son los piletines que deben renovar el agua cada pocos días.

    —¿Cómo se va a enfrentar esa situación?

    —Vamos a presentar en estos días una serie de proyectos ante el Ente Nacional de Obras Hídricas y de Saneamiento (Enhosa) la semana próxima, para dar soluciones a mediano plazo. Me encargó el Intendente ver la posibilidad de hacer un centro de distribución en la zona sur de Paraná, para que los vecinos no tengan los problemas de presión que tienen ahora. Es una obra a mediano plazo, no para este verano. Ahora estamos con los pozos, la estación de rebombeo, los enlaces que es lo que venimos trabajando en los últimos meses. Lo del centro de distribución sería una solución más definitiva y se acoplaría al megaproyecto que anunció tanto el Presidente como el Gobernador del Acueducto Metropolitano, que alimentará no solo Paraná sino también Oro Verde, Sauce Montrull, Colonia Avellaneda y San Benito. Pero esa es una obra que va a llevar, estimo, entre cinco y siete años. La idea ahora es tener el año próximo un centro distribuidor en la zona sur.

    —¿Y con respecto a mejorar la captación de agua?

    —El otro proyecto tiene que ver con la captación de agua y la idea es que el muelle 1 que ahora tiene el inconveniente que está en la costa, la idea es hacer una canalización nueva hasta interceptar el conducto existente y ahí que siga. Nos liberaría de la problemática de que el río esté bajo. Pero esa obra es poder ejecutarla para el año que viene. Usar el muelle 2 para las dos captaciones, para Echeverría y Ramírez. En ese lugar, está bien adentro del canal y nos liberamos de la dependencia de la altura del río. La idea es trasladar todas las bombas al muelle 2 y nos independizamos de la problemática de la altura del río. Porque vemos que ese problema va para largo y necesitamos solucionarlo a largo plazo. Por eso decidimos plantear este proyecto al ENHOSA.

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