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jueves, diciembre 3, 2020
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    Con Cuerpo/Monte, La Hendija presenta un libro-simiente

    Un puñado de textos múltiples, heterogéneos y enracimados, que rompen con los lugares comunes en más de un sentido, acaba de ser publicado bajo el título “Cuerpo/Monte”. Otra de las singularidades es que su autora es Laura Martincich, que ha consolidado una trayectoria más vinculada a la edición de libros.

     

    REDACCIÓN EL DIARIO / [email protected]

     

    En diálogo con EL DIARIO, Martincich contó que “los materiales que confluyen en el libro fueron producidos a lo largo de varios años” y que “la antología abarca textos desde 2014” hasta la actualidad. “Hay mucho escrito, en verdad; por lo que hice una selección teniendo en cuenta un orden cronológico y un orden que responde a acontecimientos sucedidos en mi vida que han venido a sacarme de la zona de confort y que han generado para mí aprendizajes muy profundos”.

    Laura Martincich contó a EL DIARIO que “los materiales que confluyen en el libro fueron producidos a lo largo de varios años.

    –A los textos los atraviesa una experiencia en primera persona, ¿Qué tienen que además pueden emocionar o hacer pensar a otros? ¿Qué destinatarios principales cree que el material está buscando?

    –La escritura en primera persona de los textos responde a una forma que tiene que ver con la crónica. Para mí fue necesario en este punto (y a través de un largo camino que hice en la Formación en Gestalt primero como alumna y luego formando parte del equipo docente) poder dejar de lado formas aprendidas en la Facultad (soy Comunicadora Social) para dar lugar primero a lo que me atravesaba, poder narrarme sin pretensiones literarias y luego darles forma.

    En la formación en Gestalt hice un ejercicio continuo de revisión y escritura basado en tres preguntas: qué, cómo y para qué; esto nos da la posibilidad de centrarnos en lo importante que nos sucede sin irnos “por las ramas”. Hoy sigo narrándome y escribiendo desde esas tres preguntas vertebrales.

    Como verán en el libro, mi forma de escritura –digo yo– es visceral. Aquí también es necesario decir que la escritura en este sentido ha venido a ser –y lo sigue siendo– sanadora y si se quiere también salvadora. Poder narrar lo que me sucede internamente, lo que sucede a mi alrededor, lo que veo y vivo me abrió un camino que me permitió mirar, revisar, tomar lo que acontece, dándome así otra perspectiva de la vida. Siento que la escritura viene a decir cosas que estaban en mí desde hace mucho tiempo, desde esa niña silenciosa y observadora que fui hasta la mujer que soy hoy ya menos silenciosa pero siempre observando todo lo que acontece y me acontece.

    Siento que cualquier persona adulta puede resonar con los textos ya que lo que allí se narra son situaciones que seguramente muchos y muchas hemos atravesado como seres humanos: el reconocimiento de las abuelas y abuelos venidos de Italia, las abuelas y abuelos nacidos en esta tierra y el encuentro entre esos dos mundos a través de mi padre y mi madre, situación que para mí –una vez que pude entender ese inmenso movimiento– me ha traído una compresión y aceptación de la vida y su fuerza.

    –¿En qué sentido?

    –En el siguiente: si ellos pudieron encontrarse viniendo de lugares y situaciones tan disímiles entonces tengo un gran camino allanado para mi vida. También habla de mi padre que ya no está en este plano pero que su presencia permanece a través de mí, y más cerca habla también de la pareja, de las circunstancias que nos encontraron, de nuestras hijas y de la forma que nos encontramos. Creo que el “encuentro” es algo que atraviesa todo el libro.

     

    TELÓN DE FONDO

    –¿Qué esconde o revela el par de categorías que da cuenta del título: Cuerpo/Monte? ¿Son ideas físicas, materiales, son metáforas?

    –Cuerpo/Monte es todo eso: ideas físicas, materiales y metáfora. Aquí es necesario aclarar que yo creo y desde allí vivo en estas dimensiones de nuestro cuerpo: la física, la dimensión álmica, mental y espiritual y en su integración como un todo, no somos sólo un cuerpo físico y tampoco sólo almas porque de esa manera no estaríamos en este plano. Entonces Cuerpo/Monte como categoría viene a reunir todo eso. Cuerpo físico, energía materializada que hace posible esta experiencia humana y Monte como alma. Y aquí también me detengo porque hay un epígrafe en el libro que da cuenta de mi concepción: el alma no está en el cuerpo si no el cuerpo en el alma. Y esto para mí se torna importante ya que cambia la idea de que somos un alma atrapada en un cuerpo.

    Entonces desde allí puedo entender cómo vivimos experiencias a veces intensamente dolorosas y otras intensamente felices y nuestro cuerpo lo “soporta”, es porque este cuerpo está alojado en esa alma mucho más inmensa que nos contiene y contiene toda nuestra experiencia, vuelvo a algo que quizás hemos escuchado muchas veces: hay algo mucho más grande que nos sostiene. Monte viene a hablar de eso como metáfora y por qué monte y no río o montaña.

    –Es una buena pregunta…

    –Porque el monte es el lugar de donde vienen mis ancestras: mi bisabuela y abuela materna vivieron en el monte profundo del noreste de la provincia, mi madre nació allí y luego se fue a la ciudad (Chajarí), cuando visitábamos a mi abuela yo iba a ese campo, su casa de barro bajo un monte de eucaliptus y alrededor sólo campo. Noches profundamente oscuras y silenciosas, días largos de entrar a ese monte a ver qué encontrábamos, que nos regalaba para comer, con qué nuevo animalito nos topábamos. Y ese paisaje indudablemente vive en mí, y a su vez yo vivo y siento desde allí, desde esa intensidad, desde eso que me habita: el silencio, el misterio, el murmullo, la cautela de no meterte al monte sin conocerlo y a su vez el desafío de adentrarte para descubrirlo con la posibilidad de perderte en él.

    Entonces Cuerpo/Monte viene a hablar de eso y desde ese lugar, todos estamos atravesados por los paisajes donde nacemos. Sólo es observar, volver a mirarnos y ver qué de eso reconocemos, estamos conectados a esas raíces.

     

    LUGARES

    –Ha participado de numerosas instancias similares pero como editora de materiales ajenos. ¿Cambió en algo lo sucedido con este libro? ¿Ha sido una empresa individual o en equipo? ¿Qué balance hace?

    –De alguna manera este libro viene a cerrar un círculo (y abrir otros) que tiene que ver con estar siempre del lado de editora viendo lo que le acontece a quien publica. Este libro viene una vez más a sacarme de un lugar conocido para pasar hacia ese “otro lado” que es el de ser autora. Reconozco que me trajo vértigo, porque lo que primero aparece es qué sucederá cuando alguien lea, ¿leerán?

    ¡Pero me di cuenta que estas preguntas no sólo aparecieron con este libro si no con todos los publicados! Siempre sobrevuela esa pregunta más allá que me guste a mí o crea que es publicable. Y lo que sucede con los libros siempre es sorprendente porque siempre, siempre encuentran su público. Hay libros que se toman más tiempo, hay otros que se “venden” más rápido, pero todos hacen siempre su camino. Y algo en lo que creo firmemente es que no importa cuántos lo leerán si no que los libros llegan a las personas que los necesitan y ese es el momento “mágico”, otra vez el encuentro, que hace que ese libro y esa persona se reconozcan.

     

    Co-creación

    –¿Refleja una voz solista o lleva inscripto un registro coral?

    –Yo siempre digo que los libros nunca se hacen solos, es decir mi nombre aparece como autora, pero indudablemente estoy habitada por muchas voces y experiencias donde confluyen otras. La escritura puede ser en soledad, pero siempre están resonando en nosotros experiencias, palabras, abrazos de otros seres.

    En este libro concretamente participó Pamela Villarraza quien hizo las ilustraciones del interior y de la tapa y además hizo intervenciones una vez que el libro estuvo impreso libro por libro de manera amorosa y artesanal. María Noemí Silva hizo el prólogo y Pablo Farneda el texto de contratapa. Luego en la editorial tanto Martín como Armando y yo trabajamos como lo hacemos con todos los libros y Cira se encargó de la producción para la difusión.

    Entonces siempre es con otrxs. No hay otra forma para mí, y ese sería un “balance”, volviendo a una pregunta que quedó flotando: el trabajo siempre es en co-creación. Hoy desde mi manera de ver es la única manera de hacer posible la vida y cuando digo vida lo hago sin separar el trabajo, la vida personal, la vida social, si no reuniendo esas dimensiones en un Ser y Hacer inseparables.

     

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