Otras formas de edificar

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Incorporar la bioconstrucción disminuye el impacto ambiental.

NOSOTROS entrevistó a Sol Yedro, ceramista y albañila de la tierra. Ella trabaja dentro de un proyecto de mujeres albañilas en bio y autoconstrucción.

 

Textos: Aldana Badano

 

La bioconstrucción surge hoy como una respuesta concreta ante la crisis energética y la necesidad de mitigar el cambio climático. Se trata de hacer viviendas y edificios que por su diseño y materiales reduzcan al máximo la contaminación ambiental. Se construye con barro, paja, madera y materiales reutilizados.

Se implementan diseños bioclimáticos, lo que disminuye el consumo de energía para calefaccionar o refrigerar. Se utiliza tecnología para recuperar agua de lluvia, también para reutilizarla, tratar los residuos y aprovechar la energía del sol. Además, es más económico.

NOSOTROS dialogó con Sol Yedro, ceramista y albañila de la tierra. Hace dos años trabaja dentro de un proyecto de mujeres albañilas en bio y autoconstrucción.

– ¿Qué es la bioconstrucción?

– Esta es una forma de construir muy ancestral que consiste en tomar los elementos que la naturaleza nos ofrece para manifestar construcciones en armonía con el entorno, teniendo en cuenta geografías, condiciones bioclimáticas, materiales del entorno cercano, buscando utilizar la mayor parte de elementos reciclados  y reducir el impacto ambiental.

 

– ¿Cuáles son los beneficios de construir de esta manera?

– De base uno de los mayores beneficios que tiene construir con tierra es su capacidad de graduar el ambiente, absorbiendo la humedad,  también es gran aislante de temperatura, lo cual otorga resultados magníficos en la zona del litoral con respecto a nuestro clima.

Por otro lado, este tiempo de construcción es mucho más accesible económicamente que las construcciones tradicionales (cemento y ladrillo) donde el precio es manejado por grandes monopolios e instituciones.  Al trabajar con materiales naturales se genera una conexión directa con la madre tierra, esto trae con sigo beneficios a niveles energéticos y espirituales que aporta a nuestra salud psicoemocional.

 

– ¿En dónde se puede aprender a construir de esta manera?

– Existe una gran red de maestras y maestros bioconstructores que hacen distintos tipos de capacitación, CIDART, Albanilas de la tierra – Nathacha Hugon, Laurent Coquemont, entre muchos, también en U.T.N  existe una diplomatura en bioconstrucción, en estos espacios hemos tomado formaciones con mi equipa de trabajo.

Más allá de estas especializaciones el aprendizaje se obtiene en la práctica, muches hemos comenzado en Minga, jornadas comunitarias donde se enseña muy rápidamente en la misma jornada de trabajo, esto es parte de nuestra cultura popular ancestral  y de esta manera fue que los pueblos construyeron sus viviendas.

 

-¿Qué tipo de construcciones se pueden realizar? ¿Qué elementos son necesarios?

– Existen tantas formas de bioconstruir como personas que se animen a soñarla, las posibilidades son infinitas. Hemos experimentado con casas de una y dos plantas. Techo de paja, techo vivo- techo verde-, pisos flotantes, azulejos, paredes de quincha, de adobe, muros con botellas como entrada de luz y muros escultóricos. Los elementos bases son: madera, pasto, arena, barro y cal.

 

– ¿Cuánto tiempo demanda este tipo de construcciones?

– La construcción en sí demanda tiempo, energía y presencia, en lo personal creo que son construcciones rápidas, en cuatro meses se levanta lo groso de una vivienda, mientras que los revoques finos y pinturas demandan un poco más de tiempo. Al ser construcciones vivas están completamente conectadas con el ciclo natural, la primavera es la mejor época del año para hacer rellenos de paredes y revoques. Si uno está en diálogo con el entorno, los ritmos de trabajo se van marcando solos.

 

– ¿Son seguras?

– La bioconstrucción es un método sumamente fiel, grandes y antiguas civilizaciones han construido a lo largo de la historia con estos materiales infraestructuras que aún permanecen en pie. El margen de seguridad está en un buen estudio de la estructura base de toda construcción.

 

– ¿Qué importancia crees que tiene volver a construir de esta forma?

– Presenciando un contexto de emergencia ambiental creo fundamental un posicionamiento comprometido con respecto al extractivismo de nuestra tierra. Incorporar la bioconstrucción, las tecnologías renovables y el reciclaje disminuye directamente nuestro impacto ambiental. La autoconstrucción de nuestras viviendas es una práctica de empoderamiento y de lucha. Todes tenemos derecho a una vivienda digna y tener una vivienda debería ser accesible para todes. Es hora de reflexionar y hacer cambios estructurales en estos nuevos tiempos. La sabiduría de la tierra está al servicio, usémosla.

 

Diplomatura en Bioconstrucción

La Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Paraná junto a la Fundación Eco Urbano con el apoyo de la Red Protierra Argentina lanzaron la segunda cohorte de la Diplomatura en Bioconstrucción con modalidad online. El cursado comenzó a principios de este mes y su objetivo es difundir los saberes científicos y técnicos de la arquitectura en tierra, y promover el uso de materiales locales de bajo impacto ambiental.

La diplomatura se encuentra dirigida a técnicos, arquitectxs, ingenierxs y demás profesionales y/o estudiantes de carreras afines que busquen adquirir y/o profundizar sus conocimientos sobre la construcción en tierra.

Giuseppe Mingolla, co-director de esta diplomatura y coordinador nacional de la Red Argentina Protierra comenta: “Esta diplomatura tiene entre sus intenciones la de analizar e investigar los territorios de cambios e innovación social que redefinen el espacio del conocimiento y de la cultura. En estas dinámicas, la bioconstrucción, insertada en los procesos de intercambio de conocimiento, es capaz de afectar las asimetrías sociales y procesos culturales significativos”. Luego agrega: “Se requiere pensar en otros términos la relación entre hábitat, cultura, identidades y políticas, y para ellos se propone la adopción de metodologías basadas en el contextualismo radical desde varias perspectivas”.

Para más información contactarse con la Secretaría de Extensión Universitaria y Cultura a través de su mail: [email protected]

 

En la Constitución

La reforma constitucional de 1994 incorporó en su artículo 41 el derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y el deber de preservarlo.

Asimismo la obligación de las autoridades de proveer a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica. Lamentablemente, nada de todo esto que se declama, se está respetando.

En el 2019 Entre Ríos sancionó la Ley N° 10.736 a través de la cual se crea el Programa de Promoción de la Construcción Natural. De esta manera se le da entidad a toda construcción edilicia en la que se utilicen técnicas constructivas con tierra cruda como material principal.

En Paraná, desde octubre del año pasado, existe una ordenanza que reglamenta el empleo de tierra como materia prima para la construcción.