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miércoles, noviembre 25, 2020
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    Cosmética sustentable y cuidado ambiental

    Cada vez más personas eligen apostar a los productos naturales y sostenibles para el cuidado del cuerpo y la higiene. NOSOTROS profundizó en la filosofía de pensamiento que se encuentra detrás de esta nueva tendencia en una entrevista con Carolina Kranewitter, fundadora del emprendimiento entrerriano Juni Perá.

     

    Textos: Guillermina Ferraris

     

    Carolina Kranewitter es bioquímica. Trabajó formalmente en un hospital público y a la vez emprendió en la elaboración de productos para el cuidado y la higiene del cuerpo y cabello. Actualmente vive en Valle María, el pueblo donde nació y se crió. Ama el contacto con la naturaleza y “la vida lo más cercana posible a la tierra”.

    Sus productos se destacan entre las marcas que venden “cosmética natural” porque intenta utilizar, siempre que se pueda, materia prima orgánica o agroecológica. En esta entrevista nos explica la diferencia entre cosmética sostenible y cosmética natural.

    –¿Cómo nace Juni Perá?

    –Empezó como una serie de cambios personales: quería vivir de forma cada vez más sostenible y respetuosa con el planeta, así que cambié muchos hábitos personales de comida y producción de alimentos (huerta en casa), comencé a comprar productos agroecológicos, apoyar la producción local, hacer mis propios productos para limpieza y desinfección del hogar.

    En mi carrera aprendí desde física y química, hasta microbiología y cuerpo humano. Gracias a mis conocimientos profesionales bioquímicos, me resultó fácil investigar, aprender, comprobar y obtener resultados.

    También me puse a estudiar el área del cuidado e higiene del cuerpo y la piel, comencé a analizarlo y buscar alternativas más ecológicas. Probé, en mi primero y después con mis conocidos, familiares y amigos que desde el momento cero me apoyaron y acompañan, y ví que los resultados eran fantásticos, las fórmulas eran sencillas, y de verdad se veía que la piel y el pelo estaban mejor.

    Me dije ¿Por qué no ofrecer esto a la gente? que la gente pueda volver a mirar a la naturaleza como proveedora de las soluciones, que recupere la confianza en lo simple y de esa forma vuelva a darle el valor que corresponda y a cuidarla. Nosotros somos naturaleza, no estamos separados.

    Para elaborar los productos de Juni Perá se utiliza materia prima orgánica o agroecológica.

    –¿Qué filosofía o pensamiento se encuentra detrás del proyecto? ¿Es lo mismo un producto cosmético natural, biológico o ecológico?

    –La filosofía Juni Perá va más allá de ofrecer productos con ingredientes naturales, busco que las materias primas sean además orgánicas o agroecológicas, porque también importa cómo se trata la tierra para cultivar esas materias primas.

    Si se desmontan hectáreas de monte nativo y se usan muchos productos contaminantes del agua y los suelos para cultivar aceite de almendras por ejemplo, no estaría siendo sostenible, aunque sí sea natural.

    Y esa es la diferencia entre una cosmética natural y lo que yo busco hacer: cosmética sostenible. Otro ejemplo: la vitamina C es muy beneficiosa para la piel: elimina manchas, previene y atenúa arrugas, da tonicidad al rostro, ayuda a atenuar estrías recientes, en cicatrices, inflamación y granitos y todo está demostrado por estudios científicos.

    Naturalmente no podemos producir Vitamina C en cantidades suficientes para incorporarlo a productos y que nos den estos resultados. En este caso elaboro un flash que tiene vitamina C de origen sintético, pero de esta manera yo sé que con un producto estoy abarcando varias necesidades y sé que va a dar resultado. Ustedes quizás se preguntan: ¿dónde está lo sostenible?

    En que las personas usan sólo un producto, cuando quizás les estarían vendiendo cientos de cremas, una para cada necesidad y gastando mucho dinero y recursos.

    Con este producto intento evitar la compra innecesaria, porque entre menos compramos, menos consumimos, menos bienes naturales utilizamos. Cuando hablo de bienes me refiero a obtención de la materia prima, energía, transporte, envase, desechos y demás. Ningún producto está libre de contaminación, lo que debemos buscar es que el impacto sea lo más bajo posible.

    Carolina Kranewitter es bioquímica y vive en Valle María.

    –¿Cómo definirías el proyecto? ¿Qué es lo que buscás de fondo?

    –Lo que busco con Juní Perá es sencillo y a la vez delicado: conocer y acompañar los procesos naturales de nuestra piel, a la vez de potenciarlos y estimularlos.

    Nuestro cuerpo es perfecto y tiene sus propios sistemas de regulación, al igual que la piel, aunque no lo vemos hay cientos de procesos, moléculas y estructuras formando ese gran órgano.

    Nuestra tarea es sencilla: higienizar nuestra piel de forma “suave”, de tal manera de alterar lo menos posible esos procesos y utilizar productos cosméticos según nuestras necesidades y objetivos, que de verdad tengan ingredientes y principios activos que cumplan funciones sobre ella, de tal manera que la cuiden y mejoren.

    Los ingredientes que más uso por sus propiedades y versatilidad son Aceites de Jojoba, Almendras, Ricino, Argán, Girasol. Extractos vegetales de Té Verde, Aloe, Caléndula. Hierbas y polvos secos de Avena, Romero, Ortiga, Lavanda, Manzanilla. Aceites esenciales de Lavanda, Geranio, May Chang, Sándalo, Menta.

    Siempre que consigo pido y elijo orgánicos o agroecológicos, si puedo conocer a los productores ¡mejor! A veces estoy limitada, pero ojalá en Argentina tengamos cada vez más opciones de este tipo.

    “Que la gente pueda volver a mirar a la naturaleza como proveedora de soluciones”, propone Carolina.

     

     

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