11.1 C
Paraná
jueves, octubre 29, 2020
  • Nosotros
Más

    Humor: Madre hay una sola…

    Por Juanchi Ottado

     

    Siempre escuchamos esa frase, y la tomamos muy en serio. El tema es que cada uno tiene una mamá diferente de otro, aunque casi todas reúnen las mismas características, como si hubieran salido de una misma universidad o escuela, o leyeron el mismo libro: “Cómo ser madre y dominar el mundo”.

    La relación con mi mamá es especial, porque soy el mayor y varón, por lo que para ella soy una especie de elegido, súper inteligente y todo lo malo que pudiera pasarme es por envidia de los demás o simplemente porque el universo se confabula en mi contra. O sea, cualquier cosa que haga mal, no es mi culpa.

    A pesar de esa loca imagen que tiene de mí, no escapa al general de las madres. Sus frases, han quedado marcadas en mi vida como tatuajes, o como ojotazos, porque si hay algo que siempre envidié es la destreza de mi vieja con la ojota celeste numero 36 ( tiene el pie chico, menos mal!) haciéndola volar cual bumerán en la hora de la siesta, para que la deje dormir en lugar de jugar a la pelota en el comedor.

    Hoy seria mal visto eso, pero mi mamá te acomodaba los chakras con la ojota. Y no volaba ni una mosca. Por ejemplo, entrar a la habitación y preguntarme hasta qué hora voy a dormir, que ya es el mediodía, cuando en realidad recién son las ocho y media de la mañana.

    O especializarse en métodos de presión terrorista, cuando busco algo y no lo encuentro y ella “sugiere” que si lo busca ella y lo encuentra, me va a ir muy mal.

    O con métodos de disuasión dignas de Misión Imposible, cuando no hago lo que quiere y si le pido algo me dice que le pregunte a mi viejo, sabiendo que eso es hablar con la pared misma.

    También cambiar de personalidad, un día que vuelvo a casa borracho, pateando sin querer al gato y una lámpara y a  la hora de la comida, con los ojos pegados todavía, escucho que me pregunta: “ USTED QUIERE MAS?”.

    Tratándome como un desconocido que invitaron a comer ravioles con tuco, y mirando a mi papá, que se sirve soda y ni habla. Mi mamá es esa mujer que te dice una semana antes del Día de la Madre que basta de regalarle batidoras, máquinas para hacer pastas o imitaciones de perfumes importados, que ella prefiere ropa, accesorios o que si no sabemos qué regalar, que le demos efectivo.

    Y nada de frases estilo “el día de la madre es todo el año” porque si no desde febrero arranca a pedirte cosas, total cualquier momento puede serlo.

    También es la que se preocupa que en verano con 37 de térmica te lleves una camperita por si refresca, o la que cuando buscas esa remera toda rota de Metallica, que te compraste en el Monsters of Rock en el 99, la está usando para lustrar los muebles porque ya estaba toda estropeada (palabra muy de madre).

    Para nuestras mamás, siempre somos el nene, el que cuando era pequeño venia la tía de Córdoba, y te decía “mostrale a la tía Susana como hablas en ingles!” cuando ella ni siquiera hablaba cordobés porque se había mudado hacia poco a Bell Ville.

    Siempre vamos a ser ese nene de la primera comunión con el pelo cortado a lo Carlitos Balá (si algún jovencito no sabe quién es, pregunte o googlee) y con un moño en el brazo que tenia la altura de mi hermana Mara de dos años.

    Después de todo, lo mejor que podemos tener en la vida es una mamá. Para los que la tenemos aún, y para los que no, son las primeras mujeres de nuestras vidas.

    Las que nos soñaron y llenamos sus vidas. Las que siempre van a estar ahí para nosotros, sin preguntas ni explicaciones. La que jamás le gustaron mis novias, creyendo que tenía que casarme con Araceli González. Por eso y por todo, Madre hay una sola…y me viene a tocar justo a mí!

     

    Juanchi Ottado

    Comediante

    Facebook: Juanchi Ottado

                      Minga Standup

    Instagram: @morrisonhotel67

    Twitter :    @morrisonhotel67

    TikTok:     Juanchi Ottado

    Lo más leído