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    Juzgarán a un joven acusado de matar a su padre con un golpe en la cabeza

    El juez de Garantías Nº 4 de Paraná resolvió el miércoles 23 de septiembre remitir a juicio la causa que se sustancia contra un joven acusado de asesinar a su padre, un policía que tenía 56 años. El acusado enfrenta una pena en expectativa no mayor a los 15 años de prisión.

     

    Un joven, que al momento del hecho tenía 17 años, será juzgado por los presuntos delitos de Homicidio doblemente calificado por el vínculo y por alevosía.

    Se trata de la investigación que trata de determinar la responsabilidad de un chico, que actualmente tiene 20 años, en el crimen de su padre, un efectivo de la Policía de Entre Ríos, de 56 años, ocurrido en una localidad de Paraná Campaña en diciembre de 2017.

    Tras escuchar los argumentos de las partes, el juez Mauricio Mayer resolvió admitir la prueba ofrecida, dar por finalizada la audiencia e ingresar los autos a despacho.

    Procesos

    En el debate declararían 75 testigos, entre civiles y efectivos de la Policía. El chico cursaba por varios procesos por los presuntos delitos de Robo agravado por el uso de arma de fuego, por el que se acreditaría una supuesta adicción a los estupefacientes; otro por violencia familiar, que acreditaría que ejercía violencia con los miembros de su familia; y otro por Violación de domicilio y Daño, que aportaría a acreditar que desarrollaba conductas contrarias a la norma penal.

    Además, otra causa por el supuesto delitos de Intimidación pública aportaría elementos que fundamentarían que el arma de la víctima, vendida por el imputado, fue utilizada por los compradores.

    Finalmente, un informe de División Minoridad dio cuenta que el chico fue detenido en la vía pública cuando debía estar cumpliendo con una medida de coerción en la modalidad de prisión domiciliaria.

    Hecho

    Según la acusación que lleva adelante el Ministerio Público Fiscal (MPF) y la querella particular, a cargo del querellante, Sergio Pacher, el joven fue acusado de que en diciembre de 2017  “en un horario aproximado  entre las 13 y las 17, cuando se encontraba en su domicilio sito en Ruta Nº 9, en el cual convivía junto a su padre, la víctima, y  actuando sobre seguro y aprovechándose de la especial situación de indefensión de la víctima, quien  se encontraba dormido en su cama,  con conocimiento del peligro que ello implica para la vida  y la integridad física de las personas, le propinó un golpe  en la cabeza con un elemento contundente que no ha sido habido. Dicho golpe le causó la muerte por hemorragia cerebral por traumatismo de cráneo con fractura de frontal y de base de cráneo, retirándose luego del lugar en la motocicleta de la víctima y con su arma reglamentaria, la que ofreció a la venta luego en Paraná…”.

    Evidencias

    En la audiencia de remisión de la causa a juicio, Fiscalía sostuvo que “cuenta con elementos de convicción suficientes para sostener como probable la participación punible del imputado en los hechos que le fueran intimado, solicitando la admisión de la prueba que ofreciera en su escrito de remisión, individualizando aquella de la cual desiste y sobre la que existe acuerdo probatorio”.

    La defensa del joven, que es representado por la defensora de Pobres y Menores, Laura Mendoza, manifestó “los medios de prueba cuya producción interesa, refirió la prueba a cuya incorporación se opone, e individualizó aquella que acordó”.

    Finalmente, Fiscalía expresó las razones por las que “requería la remisión de la causa a juicio y que el monto de pena a requerir, a los fines de fijar la competencia, se estima en un monto no mayor a los quince años de prisión, sin perjuicio del eventual surgimiento de circunstancias que puedan agravar o atenuar la misma durante el debate y/o con la prueba que se ofrece a tales fines, y las pautas mensuradoras para determinarlo”. La defensa no manifestó ninguna objeción.

    Pericias

    En día del hecho, en el lugar su apersonaron el fiscal Álvaro Piérola, el subdirector de Investigaciones, comisario inspector Ángel Ricle, la subjefa Departamental, Alejandra Berón, el jefe de la División Homicidios, Horacio Blasón, y el segundo jefe comisario Marcelo Michel.

    Entre las evidencias se encuentra el acta de secuestro de una billetera del imputado con dinero y “siete papelitos envueltos en forma de triángulo con un polvo blanco en su interior” que acreditarían que el chico “efectivamente vendió el arma que sustrajo a su padre, por lo que pudo adquirir estupefacientes, y tener en su poder dinero en efectivo”.

    El informe químico del contenido de los papelitos de colores hallados en la billetera secuestrada y de propiedad del imputado  “arrojó resultado positivo para la sustancia de cocaína”.

     

     

     

     

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