Dos Florines

El Nuevo Bersa se sube a la ola de los hipotecarios

Si bien el rumor flota en el aire desde hace un par de meses, desde la entidad no lo admiten abiertamente pero estarían trabajando en el lanzamiento que se produciría en pocas semanas.
Agrandar imagen
Ell Nuevo Banco de Entre Ríos decidió en los últimos años mantener una estrategia para sostener su competitividad en el mercado complejo y cambiante abrazándose a los avances tecnológicos y se amparó en la fortaleza de integrar el pool de bancos del Grupo Petersen (San Juan, Santa Fe y Santa Cruz) y, en muchos casos, lideró la innovación como en el caso de las APP o Check Pack, servicio de cheques por telefonía móvil.
Exceptuando líneas de créditos para la producción como los 544 millones de pesos para 17 cadenas económicas, al banco de la familia Eskenazi le costó –como a muchas entidades, en rigor- encontrar una alternativa a la práctica transaccional y se concentró en brindar servicios como agente financiero y atender –más allá de las demandas del Estado- las necesidades de las casi 150 mil cuentas que posee entre empleados públicos activos, jubilados y particulares.
Como lo reconoció el titular de Adeba, Jorge Brito (h), a DOS FLORINES, para los bancos privados el crédito hipotecario en sí mismo no es negocio y sólo se lo mira con cariño si se establece la fidelización de un cliente a 30 años, y es sólo por eso que la mayoría decidió convertirse en un jugador del mercado del financiamiento a largo plazo para vivienda.
Para decirlo en buen romance, penetrar verticalmente al cliente con tarjetas de crédito, la cuenta ingresos y algún otro servicio constituye el real motivo por el cual los bancos se han lanzado a la travesía de financiar a largo plazo, aun cuando el descalce entre plazos fijos –seis meses promedio- y créditos a 30 años se mantiene como hace dos años y adquiere el sentido que en cualquier otro país espantaría hasta el más osado.
Para el Nuevo Banco de Entre Ríos hay un motivo más: hace apenas unos meses se integró a los cuatro bancos y es parte de Quality, la nueva compañía de seguros creada por el grupo con la cual se desvinculó de socios estratégicos eventuales y sale al mercado a competir con marca propia. Tener un paquete de seguros para respaldar estas y otras operaciones del mercado, no es un tema menor.

Decisión.
Es decir que sin mucha necesidad de fidelizar a sus clientes y con negocios estables, de alguna manera el Nuevo Bersa se encuentra ante la necesaria opción de subirse a la ola del impulso del Gobierno nacional de apuntar la recuperación económica a partir de los créditos hipotecarios UVA, que ya son un boom.
Si bien esto no fue confirmado oficialmente por su gerente general, Miguel Malatesta, ni por alguno de sus gerentes, extraoficialmente DOS FLORINES pudo confirmar la especie que fue publicada por el diario La Nación una semana atrás y que goza de total asidero.
En la entidad la especie se maneja con absoluta reserva y nadie quiere, ni siquiera off the record- reconocer que se avanza, pero todo indica que será un hecho. Sin decirlo abiertamente, elípticamente se reconoce en el banco que no se pueden quedar afuera del mercado y saldrán a competir con un producto donde hoy la banca pública lleva la delantera, pero con una ventaja que pocos tienen: el nivel de conocimiento al dedillo de su cartera de clientes, a quienes atienden hace más de 15 años como agente financiero.
Si los plazos son los especulados por la prensa y algunos rumores que corren, antes de fin de año el Nuevo Banco de Entre Ríos lanzará al mercado su línea de créditos hipotecarios UVA, lo que fue reclamado de viva voz por el titular del bloque de Cambiemos en la Cámara de Diputados de Entre Ríos, Sergio Knetemann, en un comunicado de prensa que emitió ni bien se hizo pública esta versión periodística. El legislador dijo que esperaba buenas noticias al respecto. Para ello solicitó una audiencia con Malatesta a la espera de obtener mayores precisiones oficiales y espera que se concrete en los primeros días de esta semana.
La plataforma de crédito de hipotecario del Nuevo Bersa está por desembarcar, yo todo indica que será inminente.

Esquema.
Si bien no hay precisiones de cómo sería la operatoria de Préstamos en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) actualizables por CER, es de Perogrullo que, por lógica, no diferirá mucho de lo que ya ha lanzado el Banco de San Juan. De acuerdo a lo publica en su web, la entidad empujada por el viento Zonda, el destino de los hipotecarios es para adquisición o cambio de vivienda única y de ocupación permanente, y cuenta con un monto mínimo de 250.000 pesos y una asistencia máxima de 5 millones, otorgando hasta el 70 % del valor de compra y tasación, por lo que el cliente deberá contar con el 30 % del valor de tasación al momento de adjudicación del crédito. La tasa de interés que plantea la entidad se ubica en un piso en torno al 5,65 % y llega al 7 %, con un plazo máximo de 20 años. Sin embargo, como las entidades están extendiendo este plazo diez años más, los bancos deberán acompañar esta decisión y más temprano que tarde aumentar el plazo. El Banco de Entre Ríos, entonces, mantendría el concepto de un sistema de amortización francés con cuotas –mensuales- expresadas en UVA, y con garantía de la hipoteca en primer grado e intransferible.
De este modo, el Nuevo Bersa –si mantiene condiciones similares a su hermano de San Juan- entraría al mercado con tasas promedio bastante competitivas, ya que existen algunas entidades financieras que parten del 3,5 + UVA y otras que alcanzan el 8,5 % + UVA.
Por estos días el banco entrerriano prepara sus sistemas administrativos e informáticos para dar cuenta de este proceso y algunas versiones aseguran que ya tienen preparado el lanzamiento que será junto al gobernador Gustavo Bordet, a posteriori de las elecciones.
Es la primera vez que el banco local cuenta con hipotecarios, experiencia que no vive desde que su participación accionaria era totalitaria del Estado, antes de la compra por el Credit Agricole, previo a la catástrofe del 2001.
El banco de Eskenazi deberá adecuarse a las nuevas condiciones de un mercado que busca reactivarse con los ladrillos, para lo cual tendrá que ajustar procesos y llegar con un producto competitivo. Los bancos saben que el crédito hipotecario es la más genuina de las herramientas para reactivar el mercado inmobiliario.





La banca en movimiento

El stock de préstamos hipotecarios es el que más rápido crece en lo que va del año (53%, contra 48% de los prendarios, 40% de los personales y sólo 2% de las financiaciones por consumos con tarjetas) y más aun en lo que va del mes (+9%, contra 5%, 4% y -0,4%, siguiendo la misma comparación). Casi nueve de cada 10 desembolsos ya son préstamos en UVA, lo que hace que este mecanismo de financiación, a 14 meses de puesto en marcha, ya explique casi un tercio de la cartera hipotecaria bajo administración de los bancos e incluso vaya ganando creciente participación en la de personales y prendarios. Según un informe presentado una semana atrás por La Nación. La banca pública lidera este proceso, originando dos tercios de las nuevas hipotecas, un instrumento con el que, además, en muchos casos logran captar clientes que se manejaban con otros bancos, dado que la tasa suele tener un diferencial a favor de quien acredita sus ingresos en la misma entidad que los otorga.
La primera reacción vino de los bancos Santander-Río y Galicia, que siguiendo los pasos de los públicos extendieron de 20 a 30 años los plazos máximos, ajustaron algo las tasas (UVA+4,95% y UVA+4,9%, en cada caso) y ampliaron posibles destinos (para refacción o ampliación y hasta compra de terreno).
A ellos se sumaron el Supervielle y el Itaú, que también subieron de 20 a 30 años el plazo máximo del crédito. El Supervielle lo ofrece a UVA+4,9% para quienes cobren su salario en el banco, o UVA+6,9% para quienes no. En el Itaú, que diseñó un crédito que no devuelve capital por los tres primeros meses (sólo se paga interés), se ofrecen desde 4,5 a 6,9%+UVA. Los que no se animaron aún a extender plazos optaron por revisar costos o dar más opciones. Es el caso del Banco Macro, que financia hasta 20 años, pero a una tasa de 3,50% más UVA a quien perciba sus ingresos en el banco o acceda a pasar a hacerlo, y tiene una sublínea destinada a la adquisición de inmuebles para usos de profesionales o compra de locales. Por su parte, el BBVA-Francés rebajó de 6,9%+UVA a 5,9%+UVA su línea para primera casa o vivienda no permanente y la mantuvo en 4,9%+UVA para quienes acrediten su sueldo allí.
Pero las innovaciones más llamativas vinieron en los últimos días de parte de los bancos Hipotecario e ICBC. El primero lanzó lo que denomina Crédito Puente, una línea hipotecaria que permite comprar una propiedad antes de vender la que ya se tiene y contempla el otorgamiento de dos préstamos individuales y simultáneos para el financiamiento: uno de hasta el 50 % del valor de la propiedad actual, en UVA+8,5% anual, y otro de hasta el 75 % de la vivienda a comprar por hasta $ 5 millones. La línea contempla que el primer préstamo se termine de saldar al año o al momento de la venta de la propiedad, mientras que el segundo (el que se usó para la compra de la nueva vivienda) se pagará en forma mensual a partir de los 30 días de hecha la compra y será por un plazo máximo de 30 años. El Patagonia, por su parte, amplió destinos aunque mantiene en 15 años el plazo máximo y en UVA+6,95% la tasa de interés.


Gustavo Sánchez Romero
sanchezromero@arnet.com.ar

Etiquetas

Créditos
Tu comentario ha sido enviado, el mismo se encuentra pendiente de aprobación... [X]

¡Escribí tu comentario!

[X]
* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.

¿Deseas reportar este comentario?

No Si
Tu comentario ha sido enviado, el mismo se encuentra pendiente de aprobación... [X]

¡Escribí tu comentario!

[X]
* 600 caracteres disponibles
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son exclusiva responsabilidad de sus autores. eldiario.com.ar se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina.