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Cataratas: el gran caudal del río Iguazú arrastró dos pasarelas

El Río Iguazú está diez veces por encima de lo normal y parte de las pasarelas que conducen a la Garganta del Diablo, el más espectacular de los saltos de las Cataratas del Iguazú, fueron arrastradas por la creciente del río, lo cual impide el acceso al mirador.
Sábado 27 de Agosto de 2011 | 11:33 Hs. (Actualizado: 11:47 Hs.)
Las pasarelas que conducen a la Garganta del Diablo, fueron arrastradas.
Las pasarelas que conducen a la Garganta del Diablo, fueron arrastradas.
Estiman que ni bien baje el caudal, en unos cinco días, repararán los pasadizos.
Estiman que ni bien baje el caudal, en unos cinco días, repararán los pasadizos.
Si bien el daño no es importante, la empresa concesionaria de los servicios, Iguazú Argentina, debe esperar un descenso del caudal para realizar la reparación, que demanda una semana de trabajo.

El agua desprendió y arrastró hasta el fondo del río dos tramos metálicos de pasarelas de 12 metros cada uno. Los turistas pueden realizar sólo una aproximación al salto, ya que el daño está 200 metros antes del balcón.

El caudal del río Iguazú alcanzó los 14.800 metros cúbicos por segundo –diez veces más del habitual–, lo cual obligó a cerrar la pasarela a Garganta del Diablo por cuestiones de seguridad. El viernes, la creciente superó el nivel de la pasarela y provocó el desprendimiento de los tramos 97 y 98.

A mediados de 2007 el río Iguazú incrementó su caudal hasta llegar a los 15.600 metros cúbicos , lo cual produjo el desprendimiento de cuatro tramos de pasarelas. Cada una de esas estructuras metálicas pesa 4,5 toneladas.

El desprendimiento se produjo a raíz del aumento del caudal de agua, debido a las lluvias intensas en las altas cuencas, en territorio de Brasil. A raíz de ello, se cerró el acceso a la Garganta del Diablo. Las evaluaciones iniciales de las consecuencias del desborde, que el viernes determinó el cierre del acceso al imponente salto conocido como Garganta del Diablo, permitieron detectar que dos tramos de la estructura de acero de pasarelas fueron arrastrados por el agua a pesar de las medidas de precaución.

La fuerza del caudal del río, por ejemplo, superó el sistema de monitoreo del agua que en determinado punto permite rebatir las barandas de las pasarelas, ubicándolas en el mismo sentido de la corriente para evitar, precisamente, que fueran arrastradas. Si bien ese mecanismo fue accionado, el desprendimiento de los tramos de perfiles de acero paralelos, de una tonelada de peso cada uno, y los paneles de "grating" metálico, se produjo como consecuencia del impresionante caudal registrado en los últimos días.
Fuente: Diariodecultura
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