Seguí

Ya son seis los detenidos por el crimen de Trossero

Ayer fueron apresados un suboficial de la policía provincial, su padre ya retirado de la institución, ambos de apellido Santos, y un sujeto domiciliado en Santa Fe involucrados con el crimen de Julio Trossero.
Agrandar imagen Con las tres personas que arrestaron ayer se suman seis detenidos a la causa.
Con las tres personas que arrestaron ayer se suman seis detenidos a la causa.

Ayer fueron apresados un suboficial de la policía provincial que estaba en actividad, su padre ya retirado de la institución, ambos de apellido Santos, y un sujeto domiciliado en Santa Fe involucrados con el hecho perpetrado el 12 de agosto en la localidad de Seguí, donde fue asaltado el trabajador Julio Trossero, de 27 años, quien falleció luego en el hospital por los golpes recibidos. De esta manera ya son seis los detenidos imputados en la causa.

Desde hace un par de semanas, la comisión policial que investiga el cruel asesinato del tambero de Seguí Julio Trossero trabaja sin descanso.
Solo quienes están ligados a los avances de la investigación, en áreas judiciales y policiales y que han sabido guardar y respetar el hermetismo de la causa, pese a críticas y a manifestaciones exigiendo justicia, saben de los desvelos y de las esperas pacientes de pruebas contundentes para cerrar la causa.

Desde aquel 12 de agosto, cuando en un asalto a mano armada irrumpieron en la chacra que habitaban Julio Trossero y su madre, dejando como saldo un robo de 10.000 pesos y al tambero de 27 años tremendamente golpeado en la cabeza hasta hoy, muchos kilómetros se debieron hacer para hablar con testigos, muchas horas de paciente vigilancia se cumplieron, para observar movimientos de sospechosos, muchas cámaras de vigilancia se revisaron, para constatar las mentiras con las que algunos intentaban tener coartada para eximirse de ser imputados.

También muchas horas de controles de cruces de llamadas telefónicas entre los actores principales, y lo mas importante: validar cada uno de estos movimientos policiales ante las exigencias de un fiscal que debía tener los elementos exigidos por la Ley para solicitar ante el juez de Garantías las detenciones de los sospechosos.

Dos días después de aquel brutal asalto, Julio Trossero murió en el Hospital San Martín, producto de un brutal golpe en la cabeza.
Se consideró el hecho como Homicidio y a partir de ahí los primeros pasos investigativos condujeron hacia un tal Rodrigo Leiva, de 27 años, domiciliado en Seguí, quien al verse cercado por la investigación policial señaló que él no lo había matado y que lo investigaran a un tal Martín Olmos, de 35 años y deViale, quien también quedó detenido.

Pese a querer exponer una coartada de haber estado en un festejo junto a media docena de amigos que responderían por él, solo se lo benefició con prisión domiciliaria, la que por no cumplir, le fue revocada y continuó preso en el Penal 1 de Paraná.

Los seguimientos posteriores pusieron al descubierto un intenso uso de telefonía móvil entre los detenidos y otros sujetos.
Pero, sorpresivamente, un desliz de quien llegó a tener en sus manos el teléfono celular que le fue robado a la víctima, lo hizo aparecer en actividad en Santa Fe.

Lo encendieron y le cambiaron el chip, pero la computadora madre del aparato seguía destellando a gritos que se trataba del celular de Trossero. Fue una tarea digna de “Misión Imposible”, pero con gran profesionalismo la pesquisa llegó hasta un tal Marcelo Payé, de 40 años el tercer detenido, quien trató de relativizar la situación con mucha ingenuidad, sin conocer quizá que antes de llegar a él, ya lo habían investigado, como además sus contactos telefónicos con otras personas, incluso tratándose de mapear los llamados salientes y entrantes en los momentos previos y posteriores al hecho criminal.

Con mucho optimismo, los detectives analizaban que se empezaba a confirmar la interrelación entre los tres detenidos, pero que empezaban a aparecer otros contactos.
Eran tres mas y llevó casi un mes de seguimiento a los sabuesos de Homicidios, con los nombres en un borrador, para que pasaran a ser escritos con tinta y finalmente aceptados por el Fiscal Gervasio Labriola como imputables. Incluso, los sospechosos sabían que ya iban tras ellos, sentían el aliento de la Ley detrás de sus pasos y poco podían hacer para evitarlo.

Dos de ellos, padre e hijo, policías. Uno en actividad y el otro retirado y un santafesino, cuya peligrosidad hizo que los que fueron a detenerlo tomaran sus precauciones.

Fue el último día de octubre que Juzgado y Fiscalía dieron autorización para las tres detenciones y ayer, en el “Día de todos los Santos”, cayeron dos. Padre e hijo de apellido Santos y un santafesino de apellido Domínguez.

El funcionario policial que fue detenido habría prestado servicios como suboficial en la comisaría decimoquinta de Paraná y al confirmarse el estado de sospecha en su contra, se lo retiró de función activa iniciándose un sumario por parte de Asuntos Internos. Tanto él como su padre y el santafesino, fueron derivados a la Alcaidía de Tribunales, a la espera de que nombren defensores y de ser indagados.
Amedrentamientos
Mientras tanto, algunas de las personas que encabezan las marchas pidiendo Justicia por Julio Trossero en Seguí, manifestaron anoche a esta Hoja que estaban expectantes por las novedades, pero que lamentaban que algunos funcionarios se Seguí se hubieran ocupado de amedrentar a participantes de las manifestaciones para que no continúen asistiendo a las mismas.

Temas:

Seguí
Tu comentario ha sido enviado, el mismo se encuentra pendiente de aprobación... [X]

¡Escribí tu comentario!

[X]
* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.

¿Deseas reportar este comentario?

No Si
Tu comentario ha sido enviado, el mismo se encuentra pendiente de aprobación... [X]

¡Escribí tu comentario!

[X]
* 600 caracteres disponibles
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son exclusiva responsabilidad de sus autores. eldiario.com.ar se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina.