TALENTO Y CONVICCIÓN

Estudiar es un trabajo

Ser estudiante es una tarea de tiempo completo que puede asimilarse con un trabajo. Estudiar significa comprometerse íntimamente, requiere de una fuerte motivación para alcanzar la meta profesional.
Sábado 27 de Agosto de 2011 | 11:06 Hs. (Actualizado: 11:06 Hs.)
Una manera de iniciar esta etapa es responder a la siguiente pregunta: ¿Quién quiero ser en la vida? Imaginarse, soñar, hasta lograr construir una imagen clara, en la que te veas en un futuro realizando un trabajo que te agrade, al que aspiras, alcanzando tu éxito personal-profesional.
Es fundamental pensarse como un ser integral, poner en juego la vocación, la pasión, los valores y creencias, los conocimientos adquiridos, las experiencias vividas, es decir tu talento personal. Todo esto, constituye la definición de a dónde alguien quiere llegar.
Es importante reflexionar e imaginar cómo uno se ve un futuro lejano. Esto es, definir y describir tu visión de futuro profesional. Esta imagen, será tu estrella guía. Después podrás elegir los caminos y las estrategias de estudio que te llevarán allí.
El antiguo lema “Conócete a ti mismo” es fundamental, implica hacer un balance personal, evaluar las fortalezas y debilidades de tu perfil como estudiante y luego compararlo con la profesión que elegiste y que describiste en tu visión de futuro. Descubrir cuáles son los conocimientos, competencias o habilidades que te faltan o es necesario mejorar.
Para saber cuál es tu talento disponible e iniciar las acciones que te conduzcan hacia la visión de tu futuro, es necesario realizar una autoevaluación. Desde nuestro enfoque de gestión por competencias, consideramos al talento como una conjunción de varios componentes. La fórmula es: conocimientos + competencias + motivación + acción = talento personal. Es un mix de valiosos componentes. En esta etapa se trata de identificar el capital personal para transformarlo en un rasgo positivo.
Con esta evaluación, obtendrás una lista de tus fortalezas y debilidades, en relación a las características y tendencias del mercado laboral. Deberás comparar tu talento con tu visión de futuro. Podrás así conocer la brecha (también llamada tensión creativa) que existe entre quién soy en la actualidad y quién aspiras ser en un futuro.
Para este análisis, hay que tener en cuenta los puntos fuertes en los que te apoyarás, sin olvidar los puntos débiles que necesitas corregir para contrarrestar la incidencia negativa en el logro de tus metas.

CÓMO FAVORECER EL PROCESO. Una vez resuelto ese primer interrogante, es momento de comenzar a transitar por los desafíos propios de toda carrera. Hay aspectos que siempre conviene recordar para crear un contexto positivo que facilite el proceso.
El entorno o hábitat del estudiante debe ser apropiado, en cuanto a condiciones de luz, silencio, privacidad, mobiliario y espacio. En la tarea de estudiar, no se deben hacer trampas, pues es como boicotearse a sí mismo y poner obstáculos en el logro de los objetivos personales.
El propósito del trabajo de estudiar no es conformar a un profesor, o sólo “zafar” sino que se trata de asistir a la universidad para aprender a construir tu propio capital humano, en el que luego se asentarán los pilares de la salud, el amor y la felicidad de trabajar haciendo algo que te agrade. Un trabajo feliz, integra la identidad personal y la laboral y su resultado es calidad de vida sustentable en el tiempo.
Si bien, estudiar implica esfuerzo y pérdida de algunos placeres, es importante evaluar los beneficios. Es el medio para alcanzar tus metas a mediano y largo plazo.
Psp. Emilia Ray, Consultora en Recursos Humanos y Orientación Vocacional-Labora / www.emiliaray.com.ar

¿Cómo son los estudiantes destacados?
Los buenos estudiantes poseen estas características:
. Voluntad, automotivación y perseverancia para continuar lo que emprendieron.
. Tienen un método de estudio.
. Utilizan el análisis y la síntesis en el procesamiento de la información.
. Su vocabulario es amplio y la expresión escrita es clara y concisa.
. Manejan las operaciones lógicas (números, datos, símbolos, resolución de problemas matemáticos, etc) como también las creativas (crear formas estéticas, visuales, verbales, juegos, etc).
. Son flexibles tanto para adaptarse a las reglas de la universidad, al estilo de los diferentes profesores, como a los imprevistos por movilidad de las mesas de examen, entre otros.
. Son abiertos al cambio, hacia los nuevos conocimientos y a la utilización de las nuevas tecnologías con fines prácticos y útiles.
. Muestran curiosidad, por saber más de lo que se le requiere en la cátedra.
. Toleran la frustración de la espera de la gratificación (el título) y se conforman con sumar objetivos de corto y mediano plazo.
. Evitan las distracciones en los horarios de estudio: TV, internet, celulares, amigos charlatanes, otros.
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