PENSIONADOS ESTUDIANTILES
Una especie en evolución
El concepto de pensión estudiantil fue transformándose. Los antiguos pensionados –gerenciados por congregaciones religiosas- dieron paso a las residencias municipalidades, lugares que además de garantizar un techo, permiten mantener los lazos con los conocidos de siempre.
Sábado 27 de Agosto de 2011 | 10:26 Hs.
(Actualizado: 10:26 Hs.)
“La puerta de la calle cierra a las 21. Los sábados a las 24. A las 8 la madre superiora realiza la oración del día, que se escucha a través del parlante instalado en cada dormitorio. La cena es a las 20. El almuerzo a las 12. Terminantemente prohibido usar minifalda”. Estas reglas, que hoy parecen medievales, funcionaban hasta hace poco menos de 20 años en el Pensionado Santa María, una institución religiosa que albergaba a las jóvenes estudiantes que llegaban a Paraná para iniciar sus estudios universitarios. Funcionaba en calle Buenos Aires, donde hoy se encuentran las oficinas de la Universidad Católica Argentina. A mediados del los ’90, cerró sus puertas.
Fue el último gran pensionado: con tres pisos, salas de estudio y capacidad para alojar a unas 50 estudiantes. Hoy estas instituciones redujeron su escala a un promedio de entre 10 y 20 plazas, ya no revisten carácter religioso y los códigos de convivencia se adaptaron a la realidad y necesidades de sus habitantes.
RESIDENCIAS MUNICIPALES. A fines de la década del ’80, irrumpieron las casas de estudiantes impulsadas por algunos municipios entrerrianos, que comenzaron a ver las dificultades por las que atraviesan los jóvenes cuando deben mantenerse por sus propios medios en otra ciudad.
Una de las primeras fue instalada por la Municipalidad de Seguí en el año 1989. “El proyecto lo pensamos un grupo de estudiantes, que en aquel momento vivíamos en Paraná y observábamos lo difícil que era vivir fuera de casa. El factor económico era condicionante”, explico a UNIVERSITAS Nora Beaud, subsecretaria de Desarrollo Social de la comuna.
La institución funciona con un sistema de becas, a partir de un informe socioeconómico. Los estudiantes que allí se alojan deben cumplir ciertos requisitos en relación a la conducta y a su desenvolvimiento académico. En este momento la casa está con su totalidad de plazas ocupadas: en sus cinco habitaciones hay 8 mujeres y 5 varones. El alojamiento es gratuito, con un aporte voluntario de $20 para gastos de mantenimiento.
“Es un orgullo que hoy Seguí cuente con más de 30 profesionales que lograron sus títulos con la ayuda de nuestra casa”, agregó la funcionaria.
La Residencia Estudiantil de Concordia en Paraná alberga 24 jóvenes, con una capacidad total para 28. Abrió sus puertas a mediados de 2004. Recibe a los estudiantes de las carreras inexistentes en la costa del Uruguay, como Trabajo Social, Criminalística, Abogacía, Arquitectura y las licenciaturas en Enfermería, Ciencias Políticas y Psicología. Deben ser universidades públicas y los postulantes deben pasar una rigurosa selección que incluye un informe socioeconómico, poseer una única vivienda y buen desempeño académico.
La casa de Concordia fue pensada como una ayuda para el comienzo de la vida académica. “La idea es apoyar al ingresante durante su primer año de facultad, el más difícil. La institución les permite entablar lazos, conseguir una beca del Inaubepro, luego algún trabajo, de manera que para el segundo año puedan juntarse varios estudiantes y alquilar de manera independiente”, dijo Gloria Warner, concejal de Concordia e integrante de la Comisión Evaluadora y de Seguimiento de la residencia.
En esta casa, los estudiantes pagan $80 por mes, más el gasto del consumo de agua y luz, es una manera de inculcarles el cuidado de lo que se les ofrece. Con una modalidad mixta, la residencia está equipada con computadoras, internet y servicio de emergencia médica. En octubre, el municipio recibe las preinscripciones.
Villa Elisa es otro de los municipios con esta inquietud. Cuenta con tres residencias estudiantiles en la ciudad de Paraná. Son viviendas amplias, con varias habitaciones, dos baños, una cocina grande y un espacio para estudiar. Este año, son 25 los villaelisenses que viven en estas residencias inauguradas en 1995, gracias al proyecto presentado a la comuna por un grupo de estudiantes secundarios.
“Aunque las plazas estén llenas, en general, no se deja a nadie afuera, si aumenta la cantidad de solicitudes, se les da respuesta. Para el municipio es importantísimo lograr que los jóvenes estudien y puedan volver a la ciudad”, explicó Paula Insani, de la Dirección de Desarrollo Humano de Villa Elisa.
El sistema se administra a través de becas de residencia. Los inquilinos deben cumplir con una serie de pautas para garantizar su permanencia y pagar una cuota mensual de $140. Cada casa elige tres delegados que son los encargados de que se cumpla el reglamento.
Además, quienes estudien en otras ciudades o provincias pueden tramitar una beca municipal de ayuda económica. A partir de junio, el Área de Desarrollo Social comienza a recibir las solicitudes para el próximo año.
Existen además otras experiencias como la de Gualeguaychú, que desde hace 15 años aproximadamente realiza un aporte para el mantenimiento de dos casas –una para varones y otra para mujeres- en la ciudad de La Plata. Cada residencia está administrada por una comisión integrada por profesionales de Gualeguaychú que se hospedaron en estas casas en tiempos de estudiantes y ahora devuelven parte de lo recibido. Las inscripciones se realizan en la comuna a partir de enero.
Residencias municipales
Estas son algunas direcciones de las casas municipales para estudiantes en Paraná y otras ciudades y los teléfonos de contacto:
Seguí: Gualeguaychú 780, (0343) 4880381.
Concordia: La Paz 72, (0345) 4210021 int 179.
Villa Elisa: (03447) 480020/139/160.
Chajarí: San Martín 1443, (03456) 423324.
Colón: San Luis 116 (Pná.) y República de Siria 4070 (Sta. Fe), (03447) 426050.
Ramírez: Gualeguaychú 837, (0343) 4901184.
Santa Elena: 9 de julio 124, (03437) 481225.
Gualeguaychú: por información sobre las casas en La Plata, (03446) 420411.
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Fue el último gran pensionado: con tres pisos, salas de estudio y capacidad para alojar a unas 50 estudiantes. Hoy estas instituciones redujeron su escala a un promedio de entre 10 y 20 plazas, ya no revisten carácter religioso y los códigos de convivencia se adaptaron a la realidad y necesidades de sus habitantes.
RESIDENCIAS MUNICIPALES. A fines de la década del ’80, irrumpieron las casas de estudiantes impulsadas por algunos municipios entrerrianos, que comenzaron a ver las dificultades por las que atraviesan los jóvenes cuando deben mantenerse por sus propios medios en otra ciudad.
Una de las primeras fue instalada por la Municipalidad de Seguí en el año 1989. “El proyecto lo pensamos un grupo de estudiantes, que en aquel momento vivíamos en Paraná y observábamos lo difícil que era vivir fuera de casa. El factor económico era condicionante”, explico a UNIVERSITAS Nora Beaud, subsecretaria de Desarrollo Social de la comuna.
La institución funciona con un sistema de becas, a partir de un informe socioeconómico. Los estudiantes que allí se alojan deben cumplir ciertos requisitos en relación a la conducta y a su desenvolvimiento académico. En este momento la casa está con su totalidad de plazas ocupadas: en sus cinco habitaciones hay 8 mujeres y 5 varones. El alojamiento es gratuito, con un aporte voluntario de $20 para gastos de mantenimiento.
“Es un orgullo que hoy Seguí cuente con más de 30 profesionales que lograron sus títulos con la ayuda de nuestra casa”, agregó la funcionaria.
La Residencia Estudiantil de Concordia en Paraná alberga 24 jóvenes, con una capacidad total para 28. Abrió sus puertas a mediados de 2004. Recibe a los estudiantes de las carreras inexistentes en la costa del Uruguay, como Trabajo Social, Criminalística, Abogacía, Arquitectura y las licenciaturas en Enfermería, Ciencias Políticas y Psicología. Deben ser universidades públicas y los postulantes deben pasar una rigurosa selección que incluye un informe socioeconómico, poseer una única vivienda y buen desempeño académico.
La casa de Concordia fue pensada como una ayuda para el comienzo de la vida académica. “La idea es apoyar al ingresante durante su primer año de facultad, el más difícil. La institución les permite entablar lazos, conseguir una beca del Inaubepro, luego algún trabajo, de manera que para el segundo año puedan juntarse varios estudiantes y alquilar de manera independiente”, dijo Gloria Warner, concejal de Concordia e integrante de la Comisión Evaluadora y de Seguimiento de la residencia.
En esta casa, los estudiantes pagan $80 por mes, más el gasto del consumo de agua y luz, es una manera de inculcarles el cuidado de lo que se les ofrece. Con una modalidad mixta, la residencia está equipada con computadoras, internet y servicio de emergencia médica. En octubre, el municipio recibe las preinscripciones.
Villa Elisa es otro de los municipios con esta inquietud. Cuenta con tres residencias estudiantiles en la ciudad de Paraná. Son viviendas amplias, con varias habitaciones, dos baños, una cocina grande y un espacio para estudiar. Este año, son 25 los villaelisenses que viven en estas residencias inauguradas en 1995, gracias al proyecto presentado a la comuna por un grupo de estudiantes secundarios.
“Aunque las plazas estén llenas, en general, no se deja a nadie afuera, si aumenta la cantidad de solicitudes, se les da respuesta. Para el municipio es importantísimo lograr que los jóvenes estudien y puedan volver a la ciudad”, explicó Paula Insani, de la Dirección de Desarrollo Humano de Villa Elisa.
El sistema se administra a través de becas de residencia. Los inquilinos deben cumplir con una serie de pautas para garantizar su permanencia y pagar una cuota mensual de $140. Cada casa elige tres delegados que son los encargados de que se cumpla el reglamento.
Además, quienes estudien en otras ciudades o provincias pueden tramitar una beca municipal de ayuda económica. A partir de junio, el Área de Desarrollo Social comienza a recibir las solicitudes para el próximo año.
Existen además otras experiencias como la de Gualeguaychú, que desde hace 15 años aproximadamente realiza un aporte para el mantenimiento de dos casas –una para varones y otra para mujeres- en la ciudad de La Plata. Cada residencia está administrada por una comisión integrada por profesionales de Gualeguaychú que se hospedaron en estas casas en tiempos de estudiantes y ahora devuelven parte de lo recibido. Las inscripciones se realizan en la comuna a partir de enero.
Residencias municipales
Estas son algunas direcciones de las casas municipales para estudiantes en Paraná y otras ciudades y los teléfonos de contacto:
Seguí: Gualeguaychú 780, (0343) 4880381.
Concordia: La Paz 72, (0345) 4210021 int 179.
Villa Elisa: (03447) 480020/139/160.
Chajarí: San Martín 1443, (03456) 423324.
Colón: San Luis 116 (Pná.) y República de Siria 4070 (Sta. Fe), (03447) 426050.
Ramírez: Gualeguaychú 837, (0343) 4901184.
Santa Elena: 9 de julio 124, (03437) 481225.
Gualeguaychú: por información sobre las casas en La Plata, (03446) 420411.