Turismo entrerriano
Disfrutar a pleno de la capital provincial
Río, naturaleza, historia, cultura, turismo aventura, deportes, buena hotelería y gastronomía, entretenimientos nocturnos
Paraná ofrece variados atractivos para habitantes de la ciudad y turistas, quienes visitan la ciudad durante todo el año.
Lunes 13 de Febrero de 2012 | 08:50 Hs.
(Actualizado: 08:50 Hs.)
La capital provincial lleva el nombre de las aguas que bañan sus costas: Paraná, que en lengua Guaraní significa Pariente del mar.
El Paraná que por su tamaño y caudal, es uno de los ríos más importantes del mundo- caracteriza y engalana la ciudad. Tiene un mirador natural: las hermosas y verdes barrancas que conforman el Parque Urquiza y las del Parque Nuevo.
Así, río y naturaleza son dos atractivos turísticos de la ciudad que convocan tanto a amantes de la vida al aire libre y las playas, como a quienes les gusta vivir intensamente la práctica de cualquier actividad náutica: navegar en kayaks, piraguas, semirrígidos, lanchas, yates o veleros; o la pesca en todas sus variantes.
Es en este majestuoso río donde se desarrolla la Maratón de aguas abiertas más larga del mundo: La Hernandarias Paraná, que se llevó a cabo el pasado 5 de febrero. Y es en el verde paisaje del parque donde por estos días se está desarrollando la XXIII Fiesta Nacional del Mate, con espectáculos nacionales, provinciales y locales de diversos géneros.
HISTORIA Y CULTURA. Pero Paraná no ofrece únicamente su belleza natural. Paraná es dueña de un importante patrimonio histórico y cultural -ver Recuadro- que puede ser conocido con visitas a museos, edificios y monumentos que reflejan la importancia de la capital entrerriana en la historia nacional.
La Catedral Metropolitana -Monumento Histórico Nacional desde 1942; el ex-Senado de la Confederación Argentina –hoy Colegio Nuestra Señora del Huerto; Monumento Histórico Nacional desde 1942; Escuela Normal José María Torres -declarada Monumento Histórico Nacional en 2009 y actualmente en refacciones-; el Teatro Municipal 3 de Febrero -Monumento Histórico Nacional desde 2008, que brinda la posibilidad de hacer visitas guiadas-; la Biblioteca Popular -declarada Monumento Histórico Nacional en 2006-; la Casa de Gobierno -declarada Monumento Histórico Nacional en 1989-; entre otras maravillas arquitectónicas como el Monumento a Urquiza, y lugares interesantes como los museos: de Historia Martiniano Leguizamón; de Bellas Artes Dr. Pedro E. Martínez; de Ciencias Naturales Prof. Antonio Serrano; de la Ciudad César Blas Pérez Colman; entre otros.
El Teatro 3 de Febrero, los centros culturales Juan L. Ortíz y La Vieja Usina, entre otros espacios, brindan a paranaenses y visitantes la posibilidad de disfrutar de espectáculos de diversa índole, con artistas locales y la visita de actores y cantantes de renombre nacional.
PARA TODOS LOS GUSTOS. Paraná tiene todo lo necesario para brindar excelentes opciones de turismo de aventura: lugares para acampar, guías profesionales y la posibilidad de practicar diversas disciplinas en tierra, en agua o en barro, atravesando campos y montes, a orillas del río y de los arroyos, explorando la más increíble vegetación. Hay circuitos para la práctica de 4 x 4; trekking y mountain bike; cabalgatas; travesías en gomón, piragua y kayak; safaris náuticos y juegos de supervivencia.
Asimismo, la ciudad es sede de importantes congresos y convenciones durante todo el año, como así también de espectáculos deportivos de envergadura nacional e internacional, tales como fechas puntables de OffShore; TC 2000 y F3 Sudamericana; Seven de Rugby de la República; campeonatos de Natación y Softball; Torneo Internacional de Fútbol infantil y Rally 100 millas; entre otros.
Para entretenerse cuando cae el sol, Paraná ofrece una amplia variedad de bares, restaurantes, pubs y boliches en el centro de la ciudad, muchos de ellos junto al majestuoso Río Paraná. Para quienes quieren probar su suerte, el Casino Paraná ubicado en el Hotel Howard Johnson Mayorazgo- y la Sala de Máquinas Tragamonedas situada en calle 25 de Mayo 244- ofrecen numerosos juegos y entretenimientos, además de buena atención y espectáculos musicales.
La hotelería y la gastronomía locales han logrado aggiornarse al incremento del turismo en la ciudad, por lo que ofrecen alternativas para todos los gustos y bolsillos. A los platos típicos de una ciudad que vive pegada a tan generoso río como surubí al paquete, dorado a la parrilla, boga a la pizza, pacú al verdeo, chupín de pescado, entre otros- se le suman los platos criollos más tradicionales como son el asado y las empanadas. Por todo esto y muchísimo más, Paraná es un destino para vivir durante todo el año.
Algo de historia
La historia de Paraná comienza en el Siglo VI, cuando los habitantes de Santa Fe se fueron estableciendo en esta orilla del río, pues encontraron más seguridad para sus bienes y familias. Por esto, Paraná no registra una fundación como era costumbre de los colonizadores españoles. Paraná se formó por la decisión de esta gente. A fines del Siglo XVI se levanta una capilla que prestaba los servicios religiosos a los pocos pobladores.
Esa comunidad siguió creciendo y las autoridades decidieron dotarla de una iglesia (iniciativa a cargo de Mauricio Zabala, gobernador de Buenos Aires). Así, el Cabildo Eclesiástico erigió la Parroquia del Pago de la Otra Banda del Paraná bajo la advocación de la Virgen del Rosario (1730).
En 1813 este pago alcanzó la categoría de villa, al ser declarada como “Villa de Nuestra Señora del Rosario de Paraná”. Los acontecimientos históricos que tuvieron lugar en la Batalla de Caseros y la posterior Jura de la Constitución en Santa Fe en 1853, convirtieron a Paraná en Capital de la Confederación argentina, a partir del 24 de marzo de 1854. No quedan vestigios edilicios de aquella época en que la Ciudad de Paraná fue capital del Estado Nacional, salvo la sede del Senado de la Nación -actual Colegio Nuestra Señora del Huerto- . Toda la documentación fue llevada a Buenos Aires, al igual que el Sillón de Derqui.
Como resultado de la Batalla de Pavón, el 17 de septiembre de 1861, Paraná dejó de ser Capital de la Confederación Argentina. En 1883 fue declarada nuevamente capital de Entre Ríos, título que por un tiempo había ostentado la ciudad de Concepción del Uruguay.
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El Paraná que por su tamaño y caudal, es uno de los ríos más importantes del mundo- caracteriza y engalana la ciudad. Tiene un mirador natural: las hermosas y verdes barrancas que conforman el Parque Urquiza y las del Parque Nuevo.
Así, río y naturaleza son dos atractivos turísticos de la ciudad que convocan tanto a amantes de la vida al aire libre y las playas, como a quienes les gusta vivir intensamente la práctica de cualquier actividad náutica: navegar en kayaks, piraguas, semirrígidos, lanchas, yates o veleros; o la pesca en todas sus variantes.
Es en este majestuoso río donde se desarrolla la Maratón de aguas abiertas más larga del mundo: La Hernandarias Paraná, que se llevó a cabo el pasado 5 de febrero. Y es en el verde paisaje del parque donde por estos días se está desarrollando la XXIII Fiesta Nacional del Mate, con espectáculos nacionales, provinciales y locales de diversos géneros.
HISTORIA Y CULTURA. Pero Paraná no ofrece únicamente su belleza natural. Paraná es dueña de un importante patrimonio histórico y cultural -ver Recuadro- que puede ser conocido con visitas a museos, edificios y monumentos que reflejan la importancia de la capital entrerriana en la historia nacional.
La Catedral Metropolitana -Monumento Histórico Nacional desde 1942; el ex-Senado de la Confederación Argentina –hoy Colegio Nuestra Señora del Huerto; Monumento Histórico Nacional desde 1942; Escuela Normal José María Torres -declarada Monumento Histórico Nacional en 2009 y actualmente en refacciones-; el Teatro Municipal 3 de Febrero -Monumento Histórico Nacional desde 2008, que brinda la posibilidad de hacer visitas guiadas-; la Biblioteca Popular -declarada Monumento Histórico Nacional en 2006-; la Casa de Gobierno -declarada Monumento Histórico Nacional en 1989-; entre otras maravillas arquitectónicas como el Monumento a Urquiza, y lugares interesantes como los museos: de Historia Martiniano Leguizamón; de Bellas Artes Dr. Pedro E. Martínez; de Ciencias Naturales Prof. Antonio Serrano; de la Ciudad César Blas Pérez Colman; entre otros.
El Teatro 3 de Febrero, los centros culturales Juan L. Ortíz y La Vieja Usina, entre otros espacios, brindan a paranaenses y visitantes la posibilidad de disfrutar de espectáculos de diversa índole, con artistas locales y la visita de actores y cantantes de renombre nacional.
PARA TODOS LOS GUSTOS. Paraná tiene todo lo necesario para brindar excelentes opciones de turismo de aventura: lugares para acampar, guías profesionales y la posibilidad de practicar diversas disciplinas en tierra, en agua o en barro, atravesando campos y montes, a orillas del río y de los arroyos, explorando la más increíble vegetación. Hay circuitos para la práctica de 4 x 4; trekking y mountain bike; cabalgatas; travesías en gomón, piragua y kayak; safaris náuticos y juegos de supervivencia.
Asimismo, la ciudad es sede de importantes congresos y convenciones durante todo el año, como así también de espectáculos deportivos de envergadura nacional e internacional, tales como fechas puntables de OffShore; TC 2000 y F3 Sudamericana; Seven de Rugby de la República; campeonatos de Natación y Softball; Torneo Internacional de Fútbol infantil y Rally 100 millas; entre otros.
Para entretenerse cuando cae el sol, Paraná ofrece una amplia variedad de bares, restaurantes, pubs y boliches en el centro de la ciudad, muchos de ellos junto al majestuoso Río Paraná. Para quienes quieren probar su suerte, el Casino Paraná ubicado en el Hotel Howard Johnson Mayorazgo- y la Sala de Máquinas Tragamonedas situada en calle 25 de Mayo 244- ofrecen numerosos juegos y entretenimientos, además de buena atención y espectáculos musicales.
La hotelería y la gastronomía locales han logrado aggiornarse al incremento del turismo en la ciudad, por lo que ofrecen alternativas para todos los gustos y bolsillos. A los platos típicos de una ciudad que vive pegada a tan generoso río como surubí al paquete, dorado a la parrilla, boga a la pizza, pacú al verdeo, chupín de pescado, entre otros- se le suman los platos criollos más tradicionales como son el asado y las empanadas. Por todo esto y muchísimo más, Paraná es un destino para vivir durante todo el año.
Algo de historia
La historia de Paraná comienza en el Siglo VI, cuando los habitantes de Santa Fe se fueron estableciendo en esta orilla del río, pues encontraron más seguridad para sus bienes y familias. Por esto, Paraná no registra una fundación como era costumbre de los colonizadores españoles. Paraná se formó por la decisión de esta gente. A fines del Siglo XVI se levanta una capilla que prestaba los servicios religiosos a los pocos pobladores.
Esa comunidad siguió creciendo y las autoridades decidieron dotarla de una iglesia (iniciativa a cargo de Mauricio Zabala, gobernador de Buenos Aires). Así, el Cabildo Eclesiástico erigió la Parroquia del Pago de la Otra Banda del Paraná bajo la advocación de la Virgen del Rosario (1730).
En 1813 este pago alcanzó la categoría de villa, al ser declarada como “Villa de Nuestra Señora del Rosario de Paraná”. Los acontecimientos históricos que tuvieron lugar en la Batalla de Caseros y la posterior Jura de la Constitución en Santa Fe en 1853, convirtieron a Paraná en Capital de la Confederación argentina, a partir del 24 de marzo de 1854. No quedan vestigios edilicios de aquella época en que la Ciudad de Paraná fue capital del Estado Nacional, salvo la sede del Senado de la Nación -actual Colegio Nuestra Señora del Huerto- . Toda la documentación fue llevada a Buenos Aires, al igual que el Sillón de Derqui.
Como resultado de la Batalla de Pavón, el 17 de septiembre de 1861, Paraná dejó de ser Capital de la Confederación Argentina. En 1883 fue declarada nuevamente capital de Entre Ríos, título que por un tiempo había ostentado la ciudad de Concepción del Uruguay.
