Crespo. Las tradiciones jornadas “A Campo Abierto” de la Asociación de Cooperativas Argentinas volvieron a Entre Ríos

Fertilizar, proteger y rotar, verbos clave para dar sustentabilidad al sistema agroganadero

Miercoles 22 de Febrero de 2012 | 09:51 Hs. (Actualizado: 09:51 Hs.)

Con el típico buen humor de los cordobeses, el ingeniero agrónomo Alfredo González fue el encargado, en la jornada “A Campo Abierto” organizada por ACA en Crespo, de interrelacionar las producciones agrícolas y ganaderas.
La agricultura, recordó, se ha ido desplazando hacia campos que no eran agrícolas y aun así se está obteniendo una “cierta rentabilidad”, gracias a la siembra directa y la incorporación de biotecnología.
Esta circunstancia, aseguró, “permitió que nuestros sistemas sean los más estables”, pero, advirtió, “hay que seguir en esto porque hay algo que no es estable: el suelo”.
Fertilizar cuesta plata y esa plata se recupera con el cultivo. “Nosotros mostramos, en secano y bajo riego, que la aplicación de fertilizantes se paga con los mayores kilos que se obtienen por hectárea”, afirmó González, pero aclaró que “no los queremos hacer regar, los queremos hacer pensar” e instó a “elegir los mejores híbridos” para cada situación particular.
“Hay híbridos de alto potencial que son para lotes de alto potencial y para proyecciones de clima muy buenas, mientras hay otros híbridos que tiene mucha más estabilidad, como el 496 y el 467, contra el futuro 480, o el 472 o el 470, que tienen más potencial”.
González recomendó hacer rotaciones con gramíneas y elegir bien los grupos de maduración de soja, pero remarcó que “la idea de sistema es fertilizar, proteger los cultivos de las enfermedades, las malezas y los insectos, y rotar los cultivos”. El trigo, más allá de los precios y las dificultades para su comercialización, “deja en el campo materia orgánica porque es una gramínea y permite mantener la humedad en el suelo”, recordó.

¿Y las vacas? González, por otro lado, se preguntó “qué hicimos con las vacas” en estos años. “Las corrimos a las banquinas, a las cañadas, y las metimos en una jaula (feed lot) y las terminamos”, se autorrespondió.
Para dar de comer a las vacas, razonó, “hay que armar una dieta, y esa dieta muchas veces la produzco con agricultura. Si hago un feed lot voy a sacar maíz de la agricultura, por lo que si obtengo 130 quintales de maíz por hectárea, en el feed lot voy a hacer más kilos de carne por hectárea”.
El arriendo, enfatizó González, es hoy el insumo más caro del productor. Por eso “hay que producir más por hectárea” porque de lo contrario el arriendo “me cuesta el doble, es como salir de vacaciones con la señora. Cuando salís solo, en cambio, te divertís el doble y gastás la mitad”, remató el cordobés para hacer reír a todos y dejar serias a todas.
Dejando el humor de lado, González subrayó que “ACA, con un nuevo concepto que se llama Valor Ganadero, trata de entender cuál es el sistema de cada productor para recomendarle el producto adecuado a cada sistema”.
Puso como ejemplo el caso del sorgo. “Sembrar un sorgo granífero que hace grano chiquito y poca planta, y sembrar uno que hace grano y planta grande, para ensilar no es lo mismo a pesar de que para sembrar cuesta lo mismo”.

Los sorgos. A propósito del sorgo, el ingeniero agrónomo Alberto Senetiner explicó las características de los materiales presentados en Granja Eberle. Anticipó que la próxima campaña ACA va a lanzar una variedad, aún sin denominación, de ciclo corto y alto contenido de tanino, que le da una mayor resistencia a los ataques de pájaros.
Habló también de los sorgos con bajo contenido de tanino como el ACA 550 que es, subrayó, “el sorgo ideal” para la nutrición de aves y porcinos.
También se refirió al ACA 554, un sorgo blanco, sin tanino, ideal para la alimentación de aves, pero, admitió, con problemas con los pájaros.
Entre los ciclos intermedios a largos, agregó, “tenemos el 557, de alto potencial de rendimiento; 58 y 62, de mayor altura (pueden llegar hasta 1,70/1,80 m en buenas condiciones de suelo y clima) y doble propósito para uso de silo de planta o grano húmedo”.
Senetiner señaló que en ACA están intensificando el desarrollo para obtener materiales de sorgo para silo, y aprovechar la mayor estabilidad de rendimiento y mayor resistencia a sequía del sorgo respecto del maíz.
Entre los forrajeros, el profesional habló de los sorgos tipo Sudan para pastoreo o picado fino, que producen entre 60 y 70 toneladas de materia verde, y agregó que se trabaja en la nueva línea de sorgos para silopastoreo: los BMR, con bajo contenido de lignina y alta digestibilidad.

Silajes. La ingeniera agrónoma Florencia Trejo, por su parte, se refirió a las opciones de forrajeras para incluir dentro de los esquemas agrícolas.
Entre las novedades, Trejo habló de raigrases “de ciclo bien largo, con fechas de floración hacia fines de noviembre y diciembre, que dan la alternativa de hacer otro cultivo de invierno, entre dos sojas”.
Para aquellos productores que prefieren hacer un manejo más conservador, Trejo mencionó opciones forrajeras para pasturas de rotación corta, pasturas de dos años de duración, a base de achicoria y cebadilla.
Por otro lado, para ambientes no agrícolas, Trejo dijo que “tenemos una muy buena experiencia en intersiembra de mezcla de agropiro y festuca”, en zonas bajas, con potenciales de producción “de entre 7.000 y 8.000 kilos”.

La fermentación. El ingeniero agrónomo Silvio Barberis, a su turno, dio algunas recomendaciones para que “todas las ventajas que ofrecen los materiales de ACA para ensilar sean bien aprovechadas”.
Recordó, en este sentido, que es “fundamental para la confección del silo que el oxígeno desaparezca o se restrinja al máximo para que haya una rápida fermentación”.
En un silo bien hecho, remarcó, el material es prácticamente del mismo color que el cultivo ensilado, y cuando el material se toma con la mano queda en ella un olor agridulce que es la característica típica del ácido láctico, muy palatable.
El médico veterinario Fernando Barra, por último, fue el encargado de cerrar la recorrida y se refirió a los maíces con aptitud para silo.
El 480, señaló el profesional, es un material con aptitud ganadera. Desde el punto de vista nutricional es importante para los tambos por su contenido de almidón y tiene “una excelente relación grano vs. tallo/hoja”. Le siguen en aptitud silera el 2001 y el 417.
Barra, por último, enfatizó que ACA ofrece a través de Valor Ganadero “soluciones para casi todos los sistemas” de producción.
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