Agricultura. Informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos

Los productores entrerrianos invirtieron más de $ 4.700 millones en soja, trigo, maíz y sorgo

De esa cifra casi el 50 % salió del bolsillo de los propios productores, mientras el resto fue financiado por cooperativas, acopios y vendedores de insumos. Éstos son, en caso de años climáticamente adversos –como el presente–, quienes deben refinanciar las deudas de los agricultores para que la rueda productiva no se detenga.
Miercoles 22 de Febrero de 2012 | 09:41 Hs. (Actualizado: 10:07 Hs.)
Durante la actual campaña agrícola 2011/12, signada por la sequía que redujo los rendimientos de los dos principales granos gruesos (soja y principalmente maíz), los productores entrerrianos invirtieron un total de 4.736.729.075 pesos, o, si se prefiere, 1.083.919.696 dólares, al cambio oficial del último viernes (u$s 1 = $ 4,37).
Casi el 50% de esa cifra fue asumido por los propios productores, mientras el resto fue financiado por cooperativas, acopios y vendedores de insumos.
Así lo revela un trabajo realizado por los técnicos del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber) cuyo objetivo central fue reflejar la significativa inversión que realizan los productores entrerrianos y el sector privado para la producción de los cuatro principales cultivos implantados en la campaña 2011/12: soja, trigo, maíz y sorgo.
Si bien todavía está en proceso la información del área implantada con cultivos de verano, elaborada sobre la base de los datos aportados por su Red de Colaboradores y las imágenes satelitales, el Siber realizó una proyección de la posible intención de siembra de los mismos. El área implantada con los tradicionales cultivos en Entre Ríos (trigo, lino, maíz, girasol, soja, sorgo y arroz), entonces, abarcaría un área de 2.023.336 hectáreas.
El trabajo aclara que los cálculos de aquella cifra se efectuaron sobre una superficie cultivada de 1.930.906 hectáreas, conformada por 280.906 hectáreas de trigo, 150.000 de sorgo, 210.000 de maíz y 1.290.000 de sojas de primera y segunda.

Gastos. El informe del Siber detalla los gastos que deben afrontar en cada campaña los productores, muchos de los cuales son ignorados por aquellos ciudadanos que no conocen a fondo la realidad de la producción agrícola y creen que la agricultura es sembrar, esperar que el cultivo crezca, cosechar y cobrar.
Así, entonces, el trabajo repasa los costos de labores, insumos, comercialización, fletes y arrendamientos.
Los costos de labores, precisan los técnicos del Siber, abarcan el total de gastos efectuados en el uso de la maquinara agrícola para el control de malezas e insectos antes de la implantación, siembra y fertilización del cultivo, control de malezas e insectos en el cultivo ya implantado, control de enfermedades, refertilización del cultivo y cosecha.
Dentro de los costos de los insumos, el Siber incluye la inversión en semillas, curasemillas, fertilizantes, herbicidas, insecticidas y fungicidas, al tiempo que explica que los costos de comercialización están compuestos por aquellos gastos necesarios para la venta de la producción: impuestos, secado y acondicionado de los granos, comisiones de las ventas.
En el rubro fletes, en tanto, el Siber consideró, por un lado, un flete corto, desde el lote cosechado hasta la planta de acopio más cercana, y un flete largo, desde la planta de acopio al puerto.
El análisis, obviamente, incluyó el arrendamiento, una variable que incide fuertemente en los costos de producción y en la rentabilidad de los productores, de manera especial en Entre Ríos en donde el 70% de la producción se realiza en campos arrendados.

Inversión total. Sobre la base de los gastos enumerados y el área sembrada con cada cultivo, el Siber estimó que para la producción de trigo, maíz, sorgo y soja la inversión llegó a la cifra de 4.736.729.075 pesos.
El informe, en este sentido, aclara que los gastos de trigo y soja de segunda fueron agrupados, ya que en la gran mayoría de los casos la soja de segunda es implantada sobre los rastrojos de trigo y por lo tanto comparten gastos en común.

Las fuentes de financiación

La producción agrícola, remarca el informe del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber), tiene “características muy diferentes a lo que puede ser cualquier otro tipo de emprendimiento” y, entre otros, menciona “una inversión inicial muy significativa” que se recupera en la mayoría de los casos en un plazo de aproximadamente seis meses. En ese lapso, recuerda, el clima juega “un papel preponderante en la producción” que puede derivar en “excelentes rindes o pérdidas extraordinarias”.
Se trata, resume el Siber, de un sistema de producción “de alta inversión y baja rentabilidad por hectárea”.
Si bien actualmente la tecnología permite o posibilita tener una visión aproximada de cómo se comportarán en líneas generales las precipitaciones, es decir si habrá más o menos lluvias para el período crítico del cultivo, “no tenemos todavía en forma masificada la tecnología de riego para cubrir los déficits hídricos, ni tampoco un sistema de seguros agrícolas que proteja razonablemente la inversión”.
El Siber, por otra parte, destaca que en la actual campaña agrícola “del total del monto invertido, aproximadamente el 50% fue soportado por el productor, con muy baja participación bancaria”. Y la otra mitad, que equivale a 2.368.364.538 pesos, “fue financiada por cooperativas, acopios y vendedores de insumos que están avalando con activos físicos el crédito en productos para los cultivos que los agricultores emplean”.
“No puede dejar de mencionarse que este sector está compuesto por no más de 70 empresas entrerrianas con larga trayectoria en la producción agrícola. Estas empresas no sólo financian al productor, sino que frente a años adversos, son básicamente las que deben refinancian las deudas”, concluye el Siber.
Diseño: Grupo Octógono  |  Management Technology: Advertis  |  Powered by: SigloCero