Ginecología
Falla ovárica precoz, cuando los óvulos se acaban antes
Jueves 16 de Febrero de 2012 | 11:37 Hs. (Actualizado: 11:37 Hs.)En los últimos diez años ha descendido en forma importante el índice de natalidad en el mundo. La participación de la mujer en el mundo laboral y un deseo de procreación por primera vez a edades cada vez más avanzadas, son dos de las causas que han llevado a esta grave situación. Por ello, cada año son más los número de ciclos de fecundación in vitro y transferencia embrionaria que se llevan a cabo en pacientes con edades superiores a 37 años, pero con índices de éxito muy bajos, por lo que cada vez se recurre más a la donación de ovocitos (óvulos), técnica muy discutida aún en algunos países pero muy utilizada actualmente.
La caída de la fecundidad con la edad mucho antes de la menopausia es un fenómeno bien conocido en la reproducción asistida. La causa de este bajo índice de éxitos a esas edades es, básicamente, la escasa reserva ovárica y la mala calidad de los ovocitos restantes. Se estima que entre el 70-80% de éstos son portadores de defectos cromosómicos o genéticos.
Hoy se conoce que la calidad y la cantidad de ovocitos existentes están estrechamente relacionada entre sí con la edad, y que los mejores ovocitos son reclutados (seleccionados) en los primeros años reproductivos.
La depleción folicular más que la edad de la mujer per se afecta a la capacidad del ovocito para controlar su propia segregación de los cromosomas, por lo que existe un mayor riesgo de síndrome de Down y otras cromosomopatías. El medio ambiente alterado a estas edades o con esta reserva ovárica disminuida se puede influenciar y afectar las interacciones entre el folículo (la celda que contiene al óvulo) y el ovocito.
El envejecimiento uterino no sería una causa importante, muestra de ello es el alto índice de gestaciones que se logran por donación de ovocitos (entre 45 y 50 años, 60-70%), o parto de mujeres con edades muy avanzadas como el reciente en Bulgaria de 64 años. La aparición de la menopausia ocurre cuando sólo restan unos 1000 folículos, sin embargo, la infertilidad precede este acontecimiento en muchos años.
El fenómeno de depleción folicular se inicia en el comienzo del desarrollo ovárico y finaliza casi 5 años después de instaurarse la menopausia.
En un embrión de 8 semanas se encuentran aproximadamente 600.000 células germinales (darán lugar a los ovocitos) y la división es tan acelerada que al 7mo mes ya dispone de aproximadamente 7 millones. A partir de acá, el fenómeno de depleción o pérdida se acentúa de forma que en el nacimiento, están presentes un millón de folículos primordiales, 600.000 a los 6 meses y en la pubertad ya sólo persisten aproximadamente 300.000. Este período de depleción continúa durante toda la vida pero a partir de los 37 años se acelera más. A ello se añade que son los folículos de mejor calidad los primeros a ser reclutados (seleccionados) durante los años iniciales de capacidad de reproducción.
Se sabe que un 10% de las mujeres ya presentan la menopausia a los 45 años.
La falla ovárica precoz fue descripta en el año 1967 como el cese no fisiológico de la menstruación antes de los 40 años y después de la menarca (inicio de la menstruación).
Las causas son varias entre ellas, una depleción folicular por un pool inicial bajo como en las disgenesias gonadales o por una acelerada pérdida de ellos como en las alteraciones cromosómicas ( el Síndrome de Turner), agentes externos como las cirugías de trompas y ovarios, la quimioterapia o radioterapia o factores como el tabaco, endometriosis, infecciones como parotiditis, pesticidas plásticos y químicos industriales o la propia epilepsia ; por alteraciones inmunológicas e inclusive por causa idiopática (1%).
Generalmente es de escaso valor la clínica pero puede verse en mujeres de 33 a 35 años, generalmente asintomáticas aunque algunas presentan sofocos, acaloradas, entre otras cuestiones. Presentan ciclos menstruales normales pero acortados entre 3 a 5 días, esterilidad sin causa explicable y algunas pueden presentan altas tasas de abortos.
Se diagnostica por laboratorio, midiendo las concentraciones en sangre de las hormonas femeninas (FSH , LH Y ESTRADIOL) y actualmente se usan 2 marcadores séricos muy específicos de reserva ovárica que son la hormona inhibina B y la hormona antimulleriana (muy útil para el diagnóstico). Además se puede realizar una ecografía basal los primeros días del ciclo menstrual para estimar la cantidad de folículos antrales que presentan en cada ovario.
Hoy por hoy ninguno de estos estudios es capaz de permitir eliminar un solo caso y por ello se siguen haciendo numerosos casos de fertilización in vitro en estas mujeres cuyos resultados son y serán más que dudosos.
Es importante informar a estas pacientes las chances de lograr un embarazo espontáneamente y por las técnicas de fertilización in vitro convencionales, informar claramente a la pareja la reserva ovárica que dispone, independientemente de la edad y que las posibilidades de éxito son muy limitadas y que existen otras técnicas de fertilidad con muchas más posibilidades como la ovodonación.
También es importante informar a la mujeres jóvenes, con reserva ovárica escasa que no dilaten más el tiempo para quedar embarazadas. Puede ser un error con enormes consecuencias.
Por. Dra. Mirtha Marrama
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La caída de la fecundidad con la edad mucho antes de la menopausia es un fenómeno bien conocido en la reproducción asistida. La causa de este bajo índice de éxitos a esas edades es, básicamente, la escasa reserva ovárica y la mala calidad de los ovocitos restantes. Se estima que entre el 70-80% de éstos son portadores de defectos cromosómicos o genéticos.
Hoy se conoce que la calidad y la cantidad de ovocitos existentes están estrechamente relacionada entre sí con la edad, y que los mejores ovocitos son reclutados (seleccionados) en los primeros años reproductivos.
La depleción folicular más que la edad de la mujer per se afecta a la capacidad del ovocito para controlar su propia segregación de los cromosomas, por lo que existe un mayor riesgo de síndrome de Down y otras cromosomopatías. El medio ambiente alterado a estas edades o con esta reserva ovárica disminuida se puede influenciar y afectar las interacciones entre el folículo (la celda que contiene al óvulo) y el ovocito.
El envejecimiento uterino no sería una causa importante, muestra de ello es el alto índice de gestaciones que se logran por donación de ovocitos (entre 45 y 50 años, 60-70%), o parto de mujeres con edades muy avanzadas como el reciente en Bulgaria de 64 años. La aparición de la menopausia ocurre cuando sólo restan unos 1000 folículos, sin embargo, la infertilidad precede este acontecimiento en muchos años.
El fenómeno de depleción folicular se inicia en el comienzo del desarrollo ovárico y finaliza casi 5 años después de instaurarse la menopausia.
En un embrión de 8 semanas se encuentran aproximadamente 600.000 células germinales (darán lugar a los ovocitos) y la división es tan acelerada que al 7mo mes ya dispone de aproximadamente 7 millones. A partir de acá, el fenómeno de depleción o pérdida se acentúa de forma que en el nacimiento, están presentes un millón de folículos primordiales, 600.000 a los 6 meses y en la pubertad ya sólo persisten aproximadamente 300.000. Este período de depleción continúa durante toda la vida pero a partir de los 37 años se acelera más. A ello se añade que son los folículos de mejor calidad los primeros a ser reclutados (seleccionados) durante los años iniciales de capacidad de reproducción.
Se sabe que un 10% de las mujeres ya presentan la menopausia a los 45 años.
La falla ovárica precoz fue descripta en el año 1967 como el cese no fisiológico de la menstruación antes de los 40 años y después de la menarca (inicio de la menstruación).
Las causas son varias entre ellas, una depleción folicular por un pool inicial bajo como en las disgenesias gonadales o por una acelerada pérdida de ellos como en las alteraciones cromosómicas ( el Síndrome de Turner), agentes externos como las cirugías de trompas y ovarios, la quimioterapia o radioterapia o factores como el tabaco, endometriosis, infecciones como parotiditis, pesticidas plásticos y químicos industriales o la propia epilepsia ; por alteraciones inmunológicas e inclusive por causa idiopática (1%).
Generalmente es de escaso valor la clínica pero puede verse en mujeres de 33 a 35 años, generalmente asintomáticas aunque algunas presentan sofocos, acaloradas, entre otras cuestiones. Presentan ciclos menstruales normales pero acortados entre 3 a 5 días, esterilidad sin causa explicable y algunas pueden presentan altas tasas de abortos.
Se diagnostica por laboratorio, midiendo las concentraciones en sangre de las hormonas femeninas (FSH , LH Y ESTRADIOL) y actualmente se usan 2 marcadores séricos muy específicos de reserva ovárica que son la hormona inhibina B y la hormona antimulleriana (muy útil para el diagnóstico). Además se puede realizar una ecografía basal los primeros días del ciclo menstrual para estimar la cantidad de folículos antrales que presentan en cada ovario.
Hoy por hoy ninguno de estos estudios es capaz de permitir eliminar un solo caso y por ello se siguen haciendo numerosos casos de fertilización in vitro en estas mujeres cuyos resultados son y serán más que dudosos.
Es importante informar a estas pacientes las chances de lograr un embarazo espontáneamente y por las técnicas de fertilización in vitro convencionales, informar claramente a la pareja la reserva ovárica que dispone, independientemente de la edad y que las posibilidades de éxito son muy limitadas y que existen otras técnicas de fertilidad con muchas más posibilidades como la ovodonación.
También es importante informar a la mujeres jóvenes, con reserva ovárica escasa que no dilaten más el tiempo para quedar embarazadas. Puede ser un error con enormes consecuencias.
Por. Dra. Mirtha Marrama