Monoambientes
Ideas para optimizar los espacios
Todos sabemos que decorar un monoambiente siempre es un reto ya que en un mismo espacio se realizan un sinnúmero de actividades como comer, dormir, estudiar, etc. y para ello se suelen implementar paredes “falsas” provocando no sólo que se pierde la esencia de un monoambiente, sino además, se resta luminosidad y espacio útil. La propuesta es usar la decoración como medio para crear un lugar práctico y agradable y hacer de la casa, un hogar.
Miercoles 18 de Enero de 2012 | 12:44 Hs.
(Actualizado: 19/01/2012 | 08:29 Hs.)
Es vital aprender a gestionar la falta de metros y aquí algunos consejos básicos para optimizar un monoambiente:
-Lo primero es preguntarse qué se necesita en realidad por ejemplo: un estudiante universitario que pasará muchas horas leyendo necesita una silla cómoda y muy buena luz, una persona que trabaja todo el día y no está mucho en casa a lo mejor no necesite horno, sino un calentador o anafe le sea suficiente, etc.
-Si todavía se está en el proceso de búsqueda del lugar, se debe observar al detalle los pisos: condiciones de luz y ventilación, ruidos, etc. y es imprescindible llevar la cinta métrica para hacerse la idea de cómo y dónde poner cada cosa.
-Los monoambientes son cada vez más pequeños pero los muebles no dejan de ser grandes. Un sofá por ejemplo ocupa mucho sitio y a lo mejor no es necesario. Hay que aprovechar las novedades en diseño y descubrir las posibilidades de sillas plegables y mesas extensibles. La cama podría tener como base un mueble para utilizarlo para guardar ropa, toallas, sábanas, etc. otra iniciativa es el sofá-cama o futtón: de día funciona como un asiento cómodo y de noche se transforma en cama.
-Aprovechar las paredes al máximo para colocar estanterías, libreros, televisor pantalla plana y cuanto elemento pueda circunscribirse a ese espacio como algún perchero o el portallaves.
Las zonas vacías consisten en los espacio libres alrededor de los muebles y son necesarias para el equilibrio del diseño como así también, para el uso óptimo y la circulación cómoda dentro de la habitación. Parecen enfrentarse en la distribución de muebles lo práctico y lo estético. Está claro que un mueble puede verse mejor en un lugar que en otros; pero de nada sirve si ubicamos una mesa en el área de menor luz natural o si para circular por la pieza tenemos que esquivar algunos artefactos.
Generalmente conviene agrupar la cocina con el comedor en un área y la -sala, living o recibidor- y dormitorio, juntos en otra. Lo ideal es crear una separación virtual que sutilmente divida el espacio pero que siga siendo único. Por ejemplo: una biblioteca además de cumplir la función de lugar de guardado puede separar el área de dormir con la cocina; es un mueble móvil que deja pasar la luz y no quita demasiado espacio. Otra posibilidad es colocar un biombo básico plegable o paneles movibles.
La luz artificial es un factor determinante para todo piso. Un buen equilibrio entre tipo y cantidad permite realzar o atenuar la atmósfera de la habitación. Con sólo renovar la iluminación se pueden lograr grandes cambios por ejemplo: incorporar a la llave de encendido un interruptor de luminosidad que permita crear diferentes climas con la misma lámpara.
Se recomienda la luz cálida o “amarilla” para el sector del dormitorio y escritorio ya que es la mejor para leer y descansar la visión. En el baño y cocina se puede implementar luz blanca. En cuanto a cantidad hay que saber que el exceso de luz provoca deslumbramiento y fatiga y con ello dolor de la vista. Por su parte si escasea, tiende a dar sueño. La medida justa dependerá de cada usuario pero las lámparas más usadas son de entre 60 y 75 W.
La barra en los monoambientes tiene un papel protagónico ya que no sólo sirven para separar el espacio de la cocina de las demás funciones sino que también quienes poseen una, pueden prescindir de la mesa.
Por más que sólo se posean 30 metros cuadrados se puede generar una sensación de amplitud combinando los colores de paredes y el piso.
La pintura aporta un acabado limpio a la decoración. Antes de pintar los dos factores a tener en cuenta son el tipo y el color. La pintura puede ser al agua (látex) al aceite (esmaltes) o a la cal. La más económica es la última y la más duradera son los esmaltes o látex. Cualquiera sea la elección del tipo de pintura el acabado es importante definir. Se puede emplear pinturas satinadas con brillo intermedio, pinturas mate sin brillo o directamente pinturas brillantes. Se aconseja la terminación mate para espacios pequeños porque lo que se quiere lograr es descanso y suavidad. Entre sus virtudes también se encuentran el factor económico y que disimulan las imperfecciones de la pared, si las hubiera. Además requiere menor preparación de la pared.
El empapelado es una práctica en crecimiento. La durabilidad es mayor al de las pinturas y existen muchas opciones en combinaciones con guardas. El ideal para principiantes es el que viene con autoadhesivo ya que no hay que preocuparse por el pegamento, pero sí requieren de paciencia y muy buen pulso. Siempre se debe comprar más papel de lo calculado por si hay que corregir errores. Los estampados pequeños agrandan visualmente el ambiente y las rayas verticales hacen que las paredes se vean más altas. Los tonos pastel son fáciles de combinar. Para un monoambiente lo ideal es utilizar un solo color para dar sensación de unidad.
El lavarropa
El lavarropas se ha constituido en un elemento de importancia pero ocupa mucho lugar. Una solución es colocarlo en el baño junto al lava manos y confeccionar una mesa con la altura suficiente para colocar el lavarropas debajo. La superficie de la mesa pasa a tener una doble utilidad: disimular el artefacto y un lugar donde apoyar algunos elementos indispensables de aseo o ropa limpia, etc. Si el lugar lo permite se pueden agregar algunos estantes para colocar toallas y demás.
Cortinas
Las cortinas para dividir ambientes brindan privacidad y versatilidad, sirven además para dar una apariencia más moderna y fresca a la vivienda.
Los cortinados de riel se caracterizan por sus acabados simples y diseños variados. La instalación es un proceso delicado pero se ven muy bien en ambientes pequeños. Una confección delicada y sencilla que funciona mediante simples cordones o cintas es la cortina romana. Las piezas se levantan horizontalmente mientras la tela se va plegando en paños. Quedan muy bien sobre ventanas en el área de la cocina preferentemente de colores que combinen con el mobiliario.
Las cortinas tipo lama es parecida a la romana sólo que se pliega de manera vertical. Son una variable económica además son resistentes y fuertes. Lo más atractivo de las lamas verticales es que se pueden regular en función a la apertura que se desee.
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-Lo primero es preguntarse qué se necesita en realidad por ejemplo: un estudiante universitario que pasará muchas horas leyendo necesita una silla cómoda y muy buena luz, una persona que trabaja todo el día y no está mucho en casa a lo mejor no necesite horno, sino un calentador o anafe le sea suficiente, etc.
-Si todavía se está en el proceso de búsqueda del lugar, se debe observar al detalle los pisos: condiciones de luz y ventilación, ruidos, etc. y es imprescindible llevar la cinta métrica para hacerse la idea de cómo y dónde poner cada cosa.
-Los monoambientes son cada vez más pequeños pero los muebles no dejan de ser grandes. Un sofá por ejemplo ocupa mucho sitio y a lo mejor no es necesario. Hay que aprovechar las novedades en diseño y descubrir las posibilidades de sillas plegables y mesas extensibles. La cama podría tener como base un mueble para utilizarlo para guardar ropa, toallas, sábanas, etc. otra iniciativa es el sofá-cama o futtón: de día funciona como un asiento cómodo y de noche se transforma en cama.
-Aprovechar las paredes al máximo para colocar estanterías, libreros, televisor pantalla plana y cuanto elemento pueda circunscribirse a ese espacio como algún perchero o el portallaves.
Las zonas vacías consisten en los espacio libres alrededor de los muebles y son necesarias para el equilibrio del diseño como así también, para el uso óptimo y la circulación cómoda dentro de la habitación. Parecen enfrentarse en la distribución de muebles lo práctico y lo estético. Está claro que un mueble puede verse mejor en un lugar que en otros; pero de nada sirve si ubicamos una mesa en el área de menor luz natural o si para circular por la pieza tenemos que esquivar algunos artefactos.
Generalmente conviene agrupar la cocina con el comedor en un área y la -sala, living o recibidor- y dormitorio, juntos en otra. Lo ideal es crear una separación virtual que sutilmente divida el espacio pero que siga siendo único. Por ejemplo: una biblioteca además de cumplir la función de lugar de guardado puede separar el área de dormir con la cocina; es un mueble móvil que deja pasar la luz y no quita demasiado espacio. Otra posibilidad es colocar un biombo básico plegable o paneles movibles.
La luz artificial es un factor determinante para todo piso. Un buen equilibrio entre tipo y cantidad permite realzar o atenuar la atmósfera de la habitación. Con sólo renovar la iluminación se pueden lograr grandes cambios por ejemplo: incorporar a la llave de encendido un interruptor de luminosidad que permita crear diferentes climas con la misma lámpara.
Se recomienda la luz cálida o “amarilla” para el sector del dormitorio y escritorio ya que es la mejor para leer y descansar la visión. En el baño y cocina se puede implementar luz blanca. En cuanto a cantidad hay que saber que el exceso de luz provoca deslumbramiento y fatiga y con ello dolor de la vista. Por su parte si escasea, tiende a dar sueño. La medida justa dependerá de cada usuario pero las lámparas más usadas son de entre 60 y 75 W.
La barra en los monoambientes tiene un papel protagónico ya que no sólo sirven para separar el espacio de la cocina de las demás funciones sino que también quienes poseen una, pueden prescindir de la mesa.
Por más que sólo se posean 30 metros cuadrados se puede generar una sensación de amplitud combinando los colores de paredes y el piso.
La pintura aporta un acabado limpio a la decoración. Antes de pintar los dos factores a tener en cuenta son el tipo y el color. La pintura puede ser al agua (látex) al aceite (esmaltes) o a la cal. La más económica es la última y la más duradera son los esmaltes o látex. Cualquiera sea la elección del tipo de pintura el acabado es importante definir. Se puede emplear pinturas satinadas con brillo intermedio, pinturas mate sin brillo o directamente pinturas brillantes. Se aconseja la terminación mate para espacios pequeños porque lo que se quiere lograr es descanso y suavidad. Entre sus virtudes también se encuentran el factor económico y que disimulan las imperfecciones de la pared, si las hubiera. Además requiere menor preparación de la pared.
El empapelado es una práctica en crecimiento. La durabilidad es mayor al de las pinturas y existen muchas opciones en combinaciones con guardas. El ideal para principiantes es el que viene con autoadhesivo ya que no hay que preocuparse por el pegamento, pero sí requieren de paciencia y muy buen pulso. Siempre se debe comprar más papel de lo calculado por si hay que corregir errores. Los estampados pequeños agrandan visualmente el ambiente y las rayas verticales hacen que las paredes se vean más altas. Los tonos pastel son fáciles de combinar. Para un monoambiente lo ideal es utilizar un solo color para dar sensación de unidad.
El lavarropa
El lavarropas se ha constituido en un elemento de importancia pero ocupa mucho lugar. Una solución es colocarlo en el baño junto al lava manos y confeccionar una mesa con la altura suficiente para colocar el lavarropas debajo. La superficie de la mesa pasa a tener una doble utilidad: disimular el artefacto y un lugar donde apoyar algunos elementos indispensables de aseo o ropa limpia, etc. Si el lugar lo permite se pueden agregar algunos estantes para colocar toallas y demás.
Cortinas
Las cortinas para dividir ambientes brindan privacidad y versatilidad, sirven además para dar una apariencia más moderna y fresca a la vivienda.
Los cortinados de riel se caracterizan por sus acabados simples y diseños variados. La instalación es un proceso delicado pero se ven muy bien en ambientes pequeños. Una confección delicada y sencilla que funciona mediante simples cordones o cintas es la cortina romana. Las piezas se levantan horizontalmente mientras la tela se va plegando en paños. Quedan muy bien sobre ventanas en el área de la cocina preferentemente de colores que combinen con el mobiliario.
Las cortinas tipo lama es parecida a la romana sólo que se pliega de manera vertical. Son una variable económica además son resistentes y fuertes. Lo más atractivo de las lamas verticales es que se pueden regular en función a la apertura que se desee.
