Pasturas . Charla en la Sociedad Rural de Islas del Ibicuy, en Ceibas

Claves para saber cuándo hacer control químico para terminar con las malezas

El especialista Mauricio Bacigalupo dio recomendaciones para controlarlas, sean herbáceas, semileñosas o leñosas. Lo hizo en Ceibas, durante una jornada organizada por la Sociedad Rural de Islas del Ibicuy.
Lunes 20 de Junio de 2011 Hs.
Los campos naturales de Islas del Ibicuy tienen gran potencial ganadero
Los campos naturales de Islas del Ibicuy tienen gran potencial ganadero
Para escoger el producto y la forma adecuada de control de malezas en un potrero “debemos realizar un análisis de algunos de los factores que nos guiarán a recomendar una técnica de control, que bajo un parámetro técnico disminuya las posibilidades de error en dicha recomendación”, aconsejó el ingeniero agrónomo Mauricio Bacigalupo durante una charla ante productores ganaderos del sur entrerriano, en Ceibas.
El profesional, además, enumeró los factores determinantes: objetivo de la aplicación, tipos de malezas presentes, estado fisiológico y origen de las malezas presentes, análisis del origen e instalación de la maleza a tratar (historia del potrero), estructura de la maleza (relación copa - raíz), y métodos de aplicación y utilización del producto adecuado en cada situación.

Primer paso. Bacigalupo, responsable técnico comercial de Línea de Pasturas en Argentina de la empresa Dow AgroSciences SA, dijo que el primer paso que se debe realizar al momento de una recomendación es preguntar y analizar el objetivo que busca el ganadero para el potrero en cuestión.
Para ello debe observar que exista pasto presente en el potrero a tratar –pasturas naturales o implantadas–, destacando siempre la selectividad de los productos para con las gramíneas; y observar la relación de pasto y malezas existentes.
“Si la relación nos da que tenemos más del 35% del área con infestación de malezas, estamos frente a un potrero para su recuperación”, mientras que si la relación “nos da menos del 20% del área infestada con malezas, estamos frente a un potrero para su mantenimiento”.
Este caso se observa en potreros bien manejados donde se podrían realizar aplicaciones focalizadas. Este tipo de potreros, sin embargo, no se debe descuidar ya que de no tomar alguna medida, con el tiempo aumentaría la infestación y pasaría a ser un potrero para su recuperación.

Tipos de malezas. Bacigalupo remarcó que la clasificación e identificación de las malezas presentes, es “uno de los factores más importantes que debemos tomar en cuenta antes de realizar cualquier diagnóstico para su control”.
Existen varios grupos de malezas en los potreros: ciperáceas, gramíneas de bajo nivel nutricional, y dicotiledóneas (hoja ancha).
Las malezas que “mayores perjuicios económicos causan al ganadero son las de hoja ancha”, precisó, e incluso “en algunos potreros tenemos presencia de malezas tóxicas como pueden ser mío-mío y duraznillo negro”, entre otras.
Por su condición de dicotiledóneas, en lo que respecta a niveles de evolución de especies, las malezas de hoja ancha son más avanzadas que las gramíneas. “Es por eso que generalmente observamos en los potreros que este tipo de malezas posee un crecimiento más rápido y estable”, agregó.
Los tipos de malezas de hoja ancha que deben considerarse para realizar las evaluaciones, explicó, son las herbáceas (verdolagas, tutiá y cardos), semi-leñosas (chilcas, caraguatás y escobas duras), y leñosas (espinillo, chañar y talas).
La identificación de las malezas más comunes en cada zona “es la herramienta importante” para poder realizar diagnósticos adecuados. Muchas veces, sin embargo, los ganaderos se encuentran con malezas que no conocen, por lo que Bacigalupo, en estos casos, recomendó “enviar muestras con las flores a un taxónomo para su identificación exacta”.

Muestreo. Una vez dentro del potrero, explicó el profesional, “tomamos una cuerda y medimos 10 m2, y dentro de esta superficie encontraremos pasto y maleza. De acuerdo a este porcentaje determinaremos el porcentaje total de infestación del potrero. En la misma evaluación determinaremos el porcentaje total del tipo de maleza”.
Bacigalupo recomendó realizar el procedimiento varias veces dependiendo del tamaño del potrero para que la muestra sea representativa.

Aplicación. La etapa ideal para realizar aplicaciones de herbicidas sistémicos utilizados para el control de malezas en potreros –los cuales van a penetrar por hojas y tallos–, precisó, es “en pleno crecimiento vegetativo” básicamente porque “el floema –vía de conducción interna de la planta– estará en dirección de arriba (hojas y tallos) hacia abajo (raíz). Por lo tanto se lograra un control total al destruir el principal órgano de reserva que es la raíz”.
Señaló que existen tres tipos de aplicaciones, las que serán utilizadas según el tipo de maleza y su estructura: aplicación foliar, aplicación al tocón –la parte del tronco de un árbol que queda unida a la raíz cuando lo cortan por el pie–, aplicación basal.
La aplicación foliar se basa “en la aspersión del químico sobre las hojas y tallos (follaje) que la planta posee al momento de la aplicación, es importante trabajar con abundante caudal (200-400 l/ha en aplicaciones terrestres, 30-50 l/ha en aplicaciones aéreas) para mojar las hojas y tallos. Es fundamental el agregado de coadyuvantes para facilitar la penetración del herbicida. También es recomendable aplicar sulfato de amonio al 2%”.
La aplicación al tocón, en tanto, se realiza en malezas de gran porte o que vienen de sucesivos cortes. “Se basa en el corte del tronco a nivel del suelo y posteriormente la aplicación del herbicida directamente sobre la zona cortada donde están abiertas las vías de conducción de la planta (floema y xilema). El producto se absorbe y se transporta directamente a la raíz”.
La aplicación del herbicida se debe realizar inmediatamente después del corte. “Si se tarda, corremos el riesgo de que se obturen los vasos por el proceso natural de cicatrización y no tengamos absorción del herbicida”, explicó Bacigalupo.
La aplicación basal, por último, se realiza en plantas leñosas con tallos menores a los 10 centímetros de diámetro y corteza lisa (tipo espinillos o talas), pulverizando la base del tallo desde 50 centímetros por encima del suelo”.

Condiciones climáticas. Bacigalupo consideró de “máxima importancia” tener en cuenta las condicione climáticas, antes, durante y después de las aplicaciones de herbicidas. “Toda aplicación foliar depende de la actividad fisiológica de la planta, que se ve influenciada directamente por las condiciones de humedad, temperatura y luminosidad. Un indicador de que las plantas están movilizando sus reservas es la manifestación de brotes tiernos. Con brotes tiernos, temperaturas medias, días nublados (mayor fotosíntesis) y humedad en el suelo estamos frente a condiciones óptimas para la entrada del herbicida al vegetal”, explicó.
Las lluvias posteriores a la aplicación pueden afectar el control porque la máxima penetración del herbicida ocurre durante las primeras 12 horas después de la aplicación.
Por otra parte, las lluvias son indispensables después de las 12 horas de aplicación para favorecer la acción de los productos dentro de la planta.
Bacigalupo, por último, recomendó “no aplicar en áreas encharcadas, con exceso de agua en el suelo, porque en este estado las plantas se encuentran con sus células turgentes y la presión osmótica no favorece la entrada del herbicida”.

El origen del problema
Las malezas de un potrero pueden tener distintos orígenes, por lo general las que más abundan son las que originariamente componían el monte, y que luego de realizar una habilitación de esa tierra para destinarla a ganadería aparecen por el gran banco de semillas que contiene el suelo.
Entre las causas de la instalación de las malezas en potreros se encuentran el sobrepastoreo, el fuego, las inundaciones y la sequía. “Estos son los factores más importantes que favorecen la aparición de malezas. Todo suelo al estar desnudo tiende a cubrirse con vegetación, las malezas de hoja ancha por ser más evolucionadas son las que llegan primero. Poseen un sistema eficiente de diseminación (viento, agua, animales), son muy prolíferas y el fuego y el tracto digestivo las escarifican dejándolas en óptimas condiciones para la germinación”, explicó el ingeniero agrónomo Mauricio Bacigalupo.
“Es importante luego de realizar el control de malezas en un potrero evitar por todos los medios la disminución del pasto, ya que con su cobertura impide la entrada de luz para el desarrollo de nuevas malezas”, precisó.
Para la siembra e implantación de pasturas es conveniente realizar un análisis del suelo y clima para que la pastura se implante con rapidez y pueda permanecer cómoda en ese sitio sin dar lugar a las malezas.
En los potreros con sistemas de drenajes, canales y ríos cercanos es conveniente mantenerlos limpios de malezas ya que son los primeros lugares donde las malezas van a instalarse para fructificar y así infestar el potrero.

Estructura. Las malezas con origen de semilla son aquellas que provienen de la germinación a partir de una semilla. “En este caso es una planta joven, donde posee un sistema radicular proporcional con su área foliar. Este tipo de malezas son más fáciles de controlar con herbicidas, debido a que posee menos reserva en su área radicular y el área foliar es suficiente para absorber la cantidad necesaria de ingrediente activo desencadenando la muerte”, dijo Bacigalupo.
En el trabajo diario es muy común que el ganadero utilice métodos mecánicos para el control momentáneo de malezas. Para ello utilizan implementos como un machete, un rolo o una desmalezadora, los cuales eliminan el área foliar de la planta dejando intacta a la raíz. “Estas plantas, los espinillos por ejemplo, tienen como mecanismos de defensa el rebrote, la estimulación del sistema de reservas y el posterior rebrote por el sistema de raíces gemíferas. Una vez que rebrotan, las raíces tienden a engrosarse y como consecuencia de ello en el futuro se tendrá plantas con poca área foliar y gran superficie radicular con su sistema de reservas preparado para sucesivos rebrotes. Es importante señalar que a medida que se realicen mayor numero de cortes, mayor será el engrosamiento y acumulación de reservas de la raíz y mayor será la disparidad proporcional entre el área foliar y el área radicular”, advirtió.

Sugerencias
Si en un potrero existen varios tipos de malezas se podrán hacer aplicaciones diferentes, según el caso.
• Para las malezas leñosas: aplicación al tocón, ya que son de rebrote en su mayoría.
• Para las malezas semileñosas: aplicación foliar en el mayor rango de la dosis, ya que al menos la mitad de las malezas son de rebrote, lo cual dificulta el control.
• Para las malezas herbáceas: aplicación foliar, ya que son malezas de semilla.
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