Agricultura. Opciones para sembrar en el invierno

La cebada cervecera, bajo la lupa

La Bolsa de Cereales de Entre Ríos y la Cooperativa Agropecuaria La Paz organizaron una jornada técnica sobre el cultivo. El especialista Fernando Martínez habló de las ventajas de esta gramínea desde lo agronómico hasta lo comercial. También realizó recomendaciones de manejo: fecha de siembra, densidad y espaciamiento, variedades, nutrición, protección y cosecha.
Martes 24 de Abril de 2012 Hs.
La cebada ofrece ventajas sobre el trigo de cara a la campaña 2012/13.
La cebada ofrece ventajas sobre el trigo de cara a la campaña 2012/13.
El inicio de la siembra de granos finos es inminente y entre las opciones para este invierno aparece un cultivo que no es común en Entre Ríos: la cebada. Esta gramínea, cuya siembra crece en el centro-norte de Buenos Aires, La Pampa, sur de Santa Fe, sudeste de Córdoba y también Entre Ríos, presenta algunas ventajas respecto del trigo que merecen ser analizadas porque, a priori, parecen seductoras.
Fernando Martínez, jefe de la Agencia de Extensión Casilda del INTA, expresó durante una jornada técnica realizada en La Paz que históricamente en la Argentina “se sembraban entre 200 y 250 mil hectáreas” pero en la campaña pasada la cebada llegó “a un millón de hectáreas con una producción de cuatro millones de toneladas”.
“El crecimiento de la cebada cervecera tiene que ver con un ajuste histórico, ya que a nivel mundial cada cuatro hectáreas de trigo se siembra una hectárea de cebada. En nuestro país eso no sucedía porque el negocio de la cebada era manejado por una sola empresa, dueña de todas las cervecerías, lo que impidió su desarrollo en el campo. Fue el interés de un grupo financiero importante el que impidió el crecimiento del cultivo no. Hoy la situación es diferente”, remarcó Martínez.

Aportes. La inclusión de la cebada en el sistema agrícola, enfatizó el profesional, es importante por su aporte agronómico, como el trigo, pero a diferencia de éste no presenta problemas de comercialización. “La incorporación de gramíneas invernales en el sistema agrícola aporta materia seca de rastrojos en superficie y subsuperficie (mejora del balance de materia orgánica edáfica), por lo que necesitamos las raíces que hacen el trigo, la avena, la cebada y elcenteno”, explicó Martínez, y precisó que “este tipo de raíz afloja el suelo compactado por la cosecha de la soja”.
Exploración radicular densa, buena cobertura, menor riesgo económico y climático, mejor prorrateo de costos fijos, mejora del margen bruto, aumento de empleo y diversificación de servicios, y mayor volumen de producción son otras de las ventajas de la cebada.
En cuanto a la fisiología, la cebada es un cultivo de mayor rusticidad que el trigo, ya que es una gramínea invernal de mayor plasticidad que el trigo. La cebada germina a 6°C, florece a 16°C y madura a 20°C, y resiste hasta -10°C. Tiene, además, una gran capacidad de macollaje (que no significa espigas logradas por m2) y durante milenios fue seleccionada para ocupar los ambientes deteriorados para trigo.

Manejo. Martínez, asimismo, sostuvo que la fecha de siembra de ciclo largo que se maneja para el sur de Santa Fe es del 15 de junio al 5 de julio. “Ponemos 240 semillas por m2 (alrededor de 130 kilos/ha) y como es un grano grande se implanta profundamente y permite sembrar a 6 cm, porque macolla muy bien”, subrayó. Las de ciclo corto, en tanto, se siembran a principio de julio.
En cuanto a las estrategias de fertilización, el especialista explicó que lo que realizan en Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y los departamentos de Victoria y Gualeguay, en Entre Ríos, se introduce a la cebada, pero también vale para la soja de segunda; se trata de un paquete completo que contiene nitrógeno, fósforo y azufre. “Ponemos entre 85 y 120 kilos de nitrógeno, entre 15 y 25 kilos de fósforo y entre 15 y 20 kilos de azufre”.
Martínez explicó que lo fundamental es el conocimiento del lote. “El monitoreo es el seguimiento continuado, todo el tiempo del cultivo. Las malezas casi no quedan porque la cebada compite muy bien, entre las plagas están los pulgones y las enfermedades más comunes son mancha en red, escaldadura, mancha borrosa, roya de la hoja y salpicado necrótico de cebada”, agregó.
Al momento de la trilla, Martínez recomendó calibrar la cosechadora en corte barra (neto, sin mascado para evitar pérdidas de plataforma); es decir, no debe haber rotura y es preferible “volar” los granos chuzos (por calibre). Además no se debe usar picador sino desparramador.

Destino. Según el INTA Precop, en la Argentina la cebada es utilizada casi exclusivamente para la fabricación de malta, a diferencia de Europa donde existe un mercado forrajero que absorbe el producto excedente o de mala calidad.
La industria maltera requiere ser abastecida con tonelajes suficientes en forma continua, debiendo cumplir la materia prima entregada por los productores con los más estrictos requerimientos de calidad exigidos por parte del sector industrial.
“Entre los parámetros que tienen mayor incidencia comercial, el porcentaje de proteína es el de mayor relevancia dado que la industria maltera solicita que el grano tenga un bajo porcentaje (10% mínimo y 12% máximo, con una tolerancia del 13% de proteína), siendo este valor altamente influenciado por la fertilización nitrogenada”, detalló.
Las partidas, por otro lado, “deben contener un elevado porcentaje de granos gruesos y enteros, condición que también es reconocida a la hora de fijar precio. Consecuentemente, la difusión del cultivo dependerá de la posibilidad de obtener altos rendimientos, con eficiencia en su cosecha y buena calidad con el manejo diferencial según la proteína obtenida en cada ambiente”, indicó el especialista.

Fortalezas y debilidades. Martínez, por último, realizó un análisis de las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas de la cebada. Entre las fortalezas mencionó “el suficiente conocimiento para su cultivo, suficiente capacidad del sistema (de productores, acopiadores, transportistas, prestadores de otros servicios y proveedores de insumos y de procesadores y exportadores), encaja maravillosamente en el sistema agrícola regional (monocultivo de soja) y la incorporación de jóvenes al sistema exige mayor asignación de tiempos” indicó Martínez.
“En cuanto a las oportunidades, el mercado global está alcanzando al productor local. Hay una firme ampliación de la demanda a nivel global (mayor consumo de cerveza y mayor consumo como forrajera), ampliación de la demanda local (más compradores, ampliación de las plantas locales de malteado, plantas de balanceado y a partir de este año cotización en Bolsas)”.
Entre las debilidades, Martínez manifestó que los compradores siempre pueden exigir mayor calidad que la lograda, y señaló que hay poca predisposición de propietarios y productores a apuntar al margen bruto, además, de las limitaciones de expansión por crecimiento del alquiler de tierra, y la dificultad de reasignar tiempo a la actividad, por parte los productores”.
Entre las amenazas mencionó el colapso de la economía mundial, la intervención del Estado Nacional, un enorme comprador para cebada cervecera y las enfermedades.


El cultivo en el mundo

El profesional, además, presentó la visión de la cebada en el mundo a partir de la relación de cereales y la superficie de cultivo. Se producen 57 millones de hectáreas (8,5%) de cebada en el mundo, 214 millones de hectáreas (32%) de trigo, 154 millones de hectáreas (23%) de arroz, 140 millones de hectáreas (21%) de maíz y 42 millones de hectáreas (6) de sorgo.
“Según la FAO, con datos de 2006, hay una relación de 1 hectárea de cebada por 4 hectáreas de trigo. El grano es el mismo, pero a partir de la calidad se destina a cervecera o forrajera; es decir, todo es cebada cervecera y cuando no da la calidad del grano se usa como forrajera. En Europa el grano de buena calidad se destina para malteado, y el resto para forraje e inundaban el mercado internacional, que también se compraba para hacer cerveza, que es lo que hacía Brasil”, explicó Martínez.
La superficie sembrada en todo el mundo es de 57 M/ha, con una producción total de 130 M/tn y una productividad 2,4 tn/ha. Esa cifra desglosada indica que Alemania produce 13,3 M tn, Canadá 13,2 M tn, Rusia 10,6 M tn, Francia 9,6 M tn, Turquía 9,0 M tn, España 7,4 M tn, Reino Unidos 6,5 M tn, Ucrania 6,4 M tn, Estados Unidos 6,1 M tn, Australia 4,4 M tn y China 4,0 M tn.
El destino de la producción total (130 M/tn) es para forraje 97 M/tn (70%), malteado 21 M/tn (16%), semillas 10 M/tn (7%), consumo humano directo 7 M/tn (6%), desperdicio 4 M/tn (3%) y otros 1 M/tn (1%).
Japón (800.000 tn/año), Brasil (700.000 tn/año) y Alemania (400.000 tn/año) son los tres principales importadores de cebada para malteo, mientras que los principales importadores de cebada para forraje son China (2.500.000 tn/año), Arabia Saudita (1.000.000 tn/año) e Irán (500.000 tn/año). En cuanto al destino de la cebada en Argentina el 25 % es para el mercado interno (malteo) y el 75 % para exportación como malta, grano cervecero o grano forrajero.
¿Dónde se hace la cebada en nuestro país? Fundamentalmente en el sudoeste de Buenos Aires el 40%, sudeste Buenos Aires y La Pampa el 25%, Buenos Aires central el 30%, Santa Fe, Entre Ríos y Sudeste Córdoba nunca llegó al 8%.
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