La caída de una avioneta en el brete

Tratan de establecer las causas del accidente aéreo que dejó dos muertos

La nave pertenece al Aeroclub de Morteros, y arribó a Paraná para ser sometida a una revisación técnica. De regreso a la localidad cordobesa cayó en un campo cercano al Vivero Municipal, en el Acceso Norte. Las víctimas fatales serían dos pilotos de San Guillermo, provincia de Santa Fe.
Martes 9 de Agosto de 2011 Hs.
La avioneta habría sido revisada en un taller aeronáutico de Paraná pocas horas antes
La avioneta habría sido revisada en un taller aeronáutico de Paraná pocas horas antes
Sólo chatarra carbonizada y restos de huesos y dientes quedaron en El Brete
Sólo chatarra carbonizada y restos de huesos y dientes quedaron en El Brete
Un avión marca Aero Boero 115 cayó ayer en un campo de El Brete y sus dos ocupantes, oriundos de la localidad santafesina de San Guillermo, perdieron la vida. El accidente se produjo cerca de las 14.25 y la noticia se conoció porque un peón rural que trabaja en esas tierras, tras retomar las actividades luego del almuerzo, vio una humareda que se levantaba a unos mil metros de la vivienda que habita.
Según la información que directivos del Aeroclub de Morteros proporcionaron a EL DIARIO, la aeronave había salido desde su pista. “Es un avión–escuela que se utiliza para instrucción. Estaba en perfectas condiciones pero era llevado a Paraná para realizarse un mantenimiento de rutina”, precisó Walter Racca, del citado aeroclub de la localidad cordobesa. La fuente precisó que al momento de despegar, en el avión se trasladaban los pilotos Daniel Daverio y su primo Fernando Martina, ambos de San Guillermo, ciudad santafesina ubicada a 40 kilómetros de Morteros.
“Eran personas muy experimentadas, que llevaban el avión para revisación aérea porque el fin de semana próximo se iban a tomar exámenes a cuatro nuevos pilotos”, agregó Racca.

El lugar. La avioneta estaba de regreso a Monteros cuando ocurrió el accidente. Cayó a unos doscientos metros del río Paraná, y unos cien del cableado de alta tensión que corre paralelo al curso del río hasta la Toma, donde cruza hacia Santa Fe.
Si bien el campo donde se precipitó la nave está libre de siembra y sólo quedan algunos rastrojos de maíz cosechado, a uno diez metros del lugar se conserva un pulmón de monte junto a un arroyo, por lo que resulta extraño que el piloto haya intentado aterrizar en ese sector.
Las especulaciones sobre el origen del accidente eran varias, y para muchos lugareños consultados no pasaba inadvertida la corta distancia del paso de los cables de electricidad. Sin embargo no había daños aparentes en ese cableado y tratándose del trayecto de regreso, la nave habría caído antes de llegar a las torres de alta tensión.
Del avión sólo quedaron hierros retorcidos y lo único identificable era una de sus ruedas. De los cuerpos quedaron sólo algunos huesos y las dentaduras, por lo que los investigadores consideraban que quizás sea necesario hacer un estudio de ADN sobre esos restos para confirmar la identidad de las víctimas. No obstante, con el correr de las horas, desde el Aeroclub de Morteros confirmaron que el avión era de propiedad de esa institución y que los tripulantes serían Daverio y Martina. A unos sesenta metros del lugar de caída, policías hallaron documentación del vuelo con el nombre de ambos pilotos.
En el lugar se hicieron presentes personal de Bomberos y de la Policía de Entre Ríos, mientras que varias camionetas de chacareros y quinteros de la zona arribaron también al lugar atraídos por la curiosidad.
El siniestro se produjo campo adentro. Vecinos de la zona aseguraron a EL DIARIO que el campo sería de propiedad de los descendientes del empresario Carlos Furno y un socio de apellido Bioletti. Hasta allí llegó el juez de Instrucción Alejandro Grippo, personal de Criminalística de la Policía y de Bomberos Zapadores de Entre Ríos. En tanto para hoy está previsto el arribo de peritos de la Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil.

El lugar
El avión Aero Boero 115 cayó en un campo de El Brete, propiedad de Furno y Bioletti. Al lugar se llega por el Acceso Norte. Tras pasar frente a la Escuela Granja Municipal, hay que transitar por la calle Arquitecto Walter Grand. Por esa arteria de broza, a unos 4 kilómetros hacia la costa del Paraná se llega hacia el campo donde se registró el siniestro.
Los vestigios de un pequeño monte de aguaribay superpoblado de loros, que rompe la monotonía de la superficie trillada, permite establecer el lugar donde cayó la avioneta. No pocos curiosos que arribaron a las proximidades advirtieron que la calle que conduce hasta la zona es “Aquitecto Walter Grand”, nombre del reconocido dirigente justicialista que perdiera la vida, precisamente, en otro accidente aéreo: el ocurrido el 2 de junio de 1995 con un Cessna de Líneas Aéreas Entre Ríos.
D.C. - J.R.
Diseño: Grupo Octógono  |  Management Technology: Advertis  |  Powered by: SigloCero