PARANÁ. Empezaría a funcionar a fin de este año

La Planta, el eslabón central del tratamiento de residuos

En vistas a la puesta en funcionamiento de la Planta de clasificación de residuos, la Municipalidad busca organizar a los actuales recicladores de basura y concientizar a la ciudadanía para la separación en origen. El secretario de Medio Ambiente de la comuna calificó a la nueva instalación como el pívot de un proceso.
Domingo 3 de Marzo de 2013 Hs.
“Vamos a apelar a un fuerte compromiso de los vecinos”, dijo Centurión.
“Vamos a apelar a un fuerte compromiso de los vecinos”, dijo Centurión.
Luego que el último jueves fueran firmados en la Municipalidad los contratos para la construcción de la Planta de clasificación y transferencia de residuos, el secretario de Medio Ambiente de la comuna, Leonardo Centurión, explicó que dichas instalaciones serán “un pívot en el medio del proceso del tratamiento de la basura de Paraná”.
La Planta será el eslabón central de un encadenamiento de acciones que están contempladas en Plan de Gestión integral de residuos sólidos urbanos (Girsu) que las autoridades municipales comenzaron a impulsar con el apoyo del gobierno provincial y nacional.
En la secuencia de los pasos previos a la planta está prevista la separación en origen y el mejoramiento del sistema de recolección. Lo que continúa luego del momento de la clasificación y transferencia será el saneamiento del terreno donde se deposita la basura y la disposición final de los residuos orgánicos.

EN ORIGEN. El plan es que el tratamiento de los residuos comience con la separación en origen. “Vamos a apelar a un fuerte compromiso del vecino. Para eso hemos ideado un plan segmentado de concientización y sensibilización a través de las escuelas, los clubes, las vecinales, las organizaciones ambientalistas, los empresarios”, aseguró Centurión en diálogo con EL DIARIO.
Lograr que los hogares y los generadores de basura como los comercios, las empresas, las industrias y las instituciones oficiales separen sus residuos demandará un tiempo que se calcula en años. La responsabilidad no es la misma para todos. Las organizaciones de distinto tipo suelen producir más basura que los 800 gramos o el kilo que en promedio generan los individuos en sus hogares.
Al respecto, Centurión adelantó que “en abril empezaremos con la implementación del programa de educación y comunicación ambiental de Paraná”. Para implementar la separación se irán incorporando sectores de la ciudad en forma de espiral. “Comenzaremos por el centro para ir ampliándonos a toda la ciudad. Queremos un fuerte compromiso de la sociedad y las organizaciones civiles de Paraná porque es un trabajo que necesitamos hacer entre todos”, manifestó.

RECOLECCIÓN. La segunda acción del Plan será optimizar la recolección. El objetivo es mejorar la logística en el transporte del residuo. En este sentido, el funcionario municipal dijo que “ya se han incorporado nuevos vehículos para la recolección y vamos a trabajar para mejorar los procesos en cuanto a los tiempos de llegada de los residuos a la planta”.

LA PLANTA. La planta estará ubicada en la entrada del actual basural. Allí habrá un galpón industrial dentro del cual se ubicará la cinta de clasificación. La capacidad de procesamiento de la instalación es de 20 toneladas por hora. Teniendo en cuenta que en Paraná se generan diariamente 300 toneladas de basura, el trabajo se realizaría en unas 15 horas. En función de este tiempo y de la cantidad de operarios, la labor se organizará en diferentes turnos. Se espera que comience a funcionar hacia fin de año.

COOPERATIVA. Los operarios serán los trabajadores que en la actualidad viven de la basura que se genera en la ciudad. La propuesta oficial es que los recicladores conformen una cooperativa. En este marco, el acuerdo contractual será entre el Municipio y la organización. Esto quiere decir que los operarios “no van a ser empleados municipales”, aclaró Centurión.
Para allanar el terreno en este sentido “estamos trabajando en la instrucción social de la gente de los barrios aledaños al Volcadero como el San Martín, Antártida Argentina, Eduardo Ramírez (también llamado Balbi) y el Barranca Oeste. También se incluyen los barrios Humito y Mosconi”, indicó el secretario.

SANEAMIENTO. Según el Plan ideado para la Gestión de la basura, el cuarto paso consistirá en el saneamiento del terreno de depósito. Centurión dijo que ya comenzaron a trabajar en este sentido: “a la salida del Volcadero plantamos árboles y vamos a hacer unas canchas de fútbol. Donde antes había basura, vamos a tener un lugar donde los chicos puedan jugar. Queremos hacer una zona de uso comunitario”.
En lo inmediato, la disposición de los residuos sobrantes será en el mismo Volcadero “pero con mayor mitigación en cuanto a los elementos contaminantes. En una segunda etapa, lo residual irá a un predio alejado con un control total sobre lo depositado”, dijo Centurión.

DISPOSICIÓN FINAL. Para el depósito final de aquello que no puede reciclarse ni venderse se dispondrá un predio de unas 30 o 50 hectáreas fuera del ejido urbano cuya ubicación todavía no está definida. El presupuesto estimado para su adquisición es de 40 millones de pesos y tendrá una vida útil de 20 años.
Hasta tanto esto no se concrete, la disposición final seguirá realizándose en el actual Volcadero. “La diferencia es que no va a haber cable ni plásticos para quemar, no va a haber humo ni gente trabajando en la basura porque no habrá nada para recuperar”, afirmó Centurión.


Propiedad de la basura
En la actualidad, el trabajo sobre la basura funciona del siguiente modo: cada camión que llega cargado con los desechos tiene su “dueño”. Se trata de una persona o una familia que es propietaria de lo que llega en tal o cual unidad móvil municipal según un “código” o “ley” no escrita acordada entre quienes viven del reciclaje.
A su vez, en la jerarquía de los que viven de la basura existe un segundo trabajador conocido como “rejuntador” que busca sobre la basura que descarta el “dueño” del camión. Éste es el que se lleva la peor parte.
Lo recolectado por “dueños” y “rejuntadores” es comprado por los “barraqueros”, quienes a su vez la venden a compradores más grandes.
Con el nuevo plan de gestión, la intención es que los residuos sean propiedad de la comuna y que lo producido se reparta entre los trabajadores de las cooperativas que operen la Planta. Todavía no está definido el modo en que la operación económica será concretada.

Reordenamiento

Centurión hizo referencia a la cobertura con tierra y broza que se hizo recientemente sobre el basural. “En esto hay que ser claros. Se hizo un reordenamiento. La basura estaba a cielo abierto generando un alto grado de contaminación. Con la cobertura se mejora el manejo de las canchas del Volcadero. Las bolsas y el plástico tirado provocaban la quema que es de lo que mayormente nos quejamos”.

Humo, gases y lixiviados

Entre los problemas que acarrea la basura se cuentan tres aspectos. Por un lado, el humo que se genera, en su mayor parte, por la quema intencional para encontrar metales. Por otra parte, la fermentación de la basura genera gases y lixiviados (producto de la descomposición) que contaminan el suelo, el agua y el aire.
Al respecto, Centurión aseguró que “en el relleno sanitario vamos a capturar y tratar el lixiviado en una laguna artificial. Eso luego se puede usar para regar el mismo relleno u otra cosa. También estamos pensando en enfardadoras de alta densidad que convierten una tonelada de residuos orgánicos en un bloque de un metro cúbico”.
La laguna está planteada como una obra adicional de la planta cuando la ciudad cuente con el predio para la disposición final. Según Centurión el espejo artificial podría ser hecho en 2014 y la condición para ponerlo en funcionamiento es que la planta esté en marcha.
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