Entre Ríos. El Museo Serrano y una interesante propuesta

El tigre dientes de sable, de paseo por la provincia

Los tigres correteaban hace cientos de miles de años por los pastizales del norte: hoy una réplica de un esqueleto, de tamaño natural, está disponible para salir del museo a diferentes puntos de la provincia, apoyada con recursos audiovisuales.
Martes 6 de Diciembre de 2011 Hs.
El tigre dientes de sable.
El tigre dientes de sable.
El tigre dientes de sable.
El tigre dientes de sable.
Cráneo.
Cráneo.
Junto con el Tyrannosaurus rex, los pterodáctilos y el mamut, el tigre dientes de sable es uno de los animales hoy extintos que más presencia tiene en la imaginación de niñas y niños, sobre todo a partir de la serie de películas animadas de La era de hielo. A diferencia de las clásicas películas que explotan tramas que incluyen grandes reptiles malévolos, La era de hielo crea personajes con representantes de los mamíferos extinguidos en el último millón de años, y que convivieron con los primeros seres humanos. Y es éste el film que sirve de disparador en la exposición itinerante que lleva adelante la sección de Paleontología del Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas Antonio Serrano, de Paraná, y que tiene como protagonista a una réplica del esqueleto de esmilodonte o Smilodon populator, más conocido como tigre dientes de sable.
El tigre dientes de sable habitó en nuestra provincia hace alrededor de un millón de años, junto con otros representantes de la megafauna extinta del Cuaternario (el Cuaternario es el periodo geológico que abarca el último millón de años). Mamuts, Macrauchenias y Toxodontes son otros de los grandes animales que deambulaban por nuestro territorio y cuyos fragmentarios vestigios fueron encontrándose en diferentes departamentos. La estrella de la sala de Paleontología del Museo es, sin embargo, el esmilodonte, con un fondo de hierbas y flanqueado por un cráneo verdadero hallado en el arroyo Feliciano.

Itinerante. La réplica de esmilodonte que está hoy en el Museo Serrano, suele salir a diferentes sitios la provincia, para cumplir con el propósito educativo para el que fue adquirido a fines de 2008. “La idea del tigre viene de varios años. La réplica la compró la Asociación de Amigos del Museo, junto con el Colegio de Agrimensores de Entre Ríos y Santa Fe, con el fin de que forme parte de una muestra itinerante y sacarla a pasear por toda la provincia”, comentó la bióloga Graciela Ibargoyen, que coordina las exhibiciones. “Voy yo con el bicho, lo arman y damos una explicación sencilla apoyada en un power point, destinada a los chicos. Después se suele pasar la película la Era de Hielo 2, donde aparecen los mamíferos cuaternarios”, y todos estuvieron en el territorio que hoy constituye la provincia de Entre Ríos, señaló.
Este esqueleto es una réplica del ejemplar que se encuentra en el Museo de La Plata y se compró “con la finalidad de llegar a la mayor parte de las localidades para difundir conocimientos básicos sobre esta interesante especie y afianzar la importancia de la ley 9.686 de patrimonio paleontológico”, según consigna un documento del Museo Serrano. La ley protege todos los vestigios paleontológicos y arqueológicos descubiertos o por descubrir, declarados o no como tales y los objetos muebles e inmuebles que estos yacimientos, siendo todos estos restos son del dominio público provincial. La reproducción fue realizada por personal del Museo de La Plata, a quien corresponde su propiedad intelectual.
El esqueleto es material epoxi. “A la vista parece hueso. Es un material liviano pero resistente. Lo hace la gente del Museo de La Plata, que produce réplicas exactas de esqueletos verdaderos que han sido desenterrados”, explicó Ibargoyen. Con las muestras, “empezamos el año pasado: llevó su tiempo construir la caja para transportarla y tarima”, contó. Aunque las muestras son abiertas a todo público, están orientada los chicos de escuelas primarias. Este año, en el mes de julio, el esmilodonte viajó a Concepción del Uruguay, donde lo visitaron alrededor de 1.300 niños de distintas instituciones educativas de esa ciudad (ver relacionada).

Reciente. El tigre dientes de sable “es uno de los más jóvenes de los animales que llegaron desde el Norte”, cuando América del sur, que había estado aislada a lo largo de 60 millones de años, se reconectó con el resto de las Américas hace tres millones de años, lo que permitió que las faunas de ambos hemisferios se contactaran nuevamente a través del Istmo de Panamá. Este evento geológico posibilitó que la fauna sudamericana se desplazara hacia el hemisferio norte y la de éste, hacia el hemisferio sur. “Fue uno de los últimos inmigrantes, uno de los grandes carnívoros que andaban correteando por la provincia”, indicó. Se halló un cráneo en la zona de Feliciano, que es el que está en el Museo Serrano. Si bien no conserva los enormes caninos característicos del animal, si se observa la pieza desde abajo se ve claramente que se trata de un tigre dientes de sable.
“Hubo tigres dientes de sable en todo el mundo. Es un animal que se desarrolló en América del norte, Europa, Asia, y se fue extendiendo hacia el sur”, señaló Ibargoyen. Con el surgimiento del “puente entre América del norte y América del sur, bajaron los animales del norte subieron los del sur”. Aunque en el imaginario actual se lo relaciona con grandes extensiones heladas, en nuestro territorio se lo vincula más con los pastizales y los espacios abiertos. Aquí, hace un millón de años, había un clima muy similar al que tenemos hoy día.
“Acá no hacía tanto frío como allá pero había más o menos los mismo animales. Allá había mamuts, y nosotros teníamos los mastodontes, que no eran peludos. Acá hay mastodontes para tirar para arriba, Toxodontes (animal similar a un hipopótamo actual aunque sin ninguna vinculación con él), Macrauquenias (parecidas a un camélido), mamíferos del Cuaternario”, todos los cuales se pueden observar en la sala de Paleontología del Museo Serrano.


Más sobre el tigre dientes de sable

Hasta hace alrededor de tres millones de años, América del sur estaba separada del resto de las Américas. Fue el surgimiento del istmo de Panamá –un evento geológico de gran escala– lo que disparó el denominado “gran intercambio biótico americano”.
Así fue que hacia el norte se movilizaron lentamente gliptodontes, zarigüeyas, osos hormigueros, megaterios y roedores, en tanto que los inmigrantes del norte llegados a estas tierras fueron los caballos (que una vez extinguidos reingresaron a América con la conquista española), cérvidos, mastodontes, osos y otros grandes carnívoros placentarios como el esmilodonte (o tigre dientes de sable).
Este último parece haberse erigido en un peligroso enemigo, junto a otros felinos más pequeños para la fauna herbívora autóctona. Armado de filosas garras y de enormes caninos (colmillos) a los que debe su nombre vulgar, debió haber sido un feroz cazador. En esta lista de inmigrantes se debe incluir al hombre. El impacto de este fluido intercambio trajo aparejada la disminución de representantes de la fauna sudamericana, acaecida como saldo de la irrupción de los visitantes norteamericanos. A éstos se agregó también el hombre en los últimos 12.000 años.
Por eso se señala que con algunas de estas criaturas desaparecidas el hombre compartió el continente durante más de 2.000 años, ya que esta fauna se extinguió hace 10.000 años y los fechados más antiguos de actividad humana en nuestro país superan los 12.000 años.

* Fuente: Museo de La Plata



El Smilodon en Concepción del Uruguay, a sala llena

El Smilodon del Museo Antonio Serrano estuvo en la ciudad de Concepción del Uruguay. “Los chicos asistieron a la muestra con curiosidad y entusiasmo, es sabido que les gusta mucho todo lo relacionado con animales actuales y extintos. Entonces, decidimos invitar a las escuelas a concurrir pero, ofreciéndoles además ver una proyección en animación digital para ilustrar aún más la imaginación de los alumnos”, contó Valeria Lemes, de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Uruguay en diálogo con el suplemento Salidas, de EL DIARIO. “Al ver la réplica, los chicos que ya habían visto la película, hacían mil preguntas entusiasmados. Inclusive, la muestra fue montada en el hall del auditorio Carlos Scelzi, con huellas en el piso, lo que les disparaba aún más ideas en su imaginación, ya que nosotros les decíamos que había entrado una noche y se había quedado… También se asombraban cuando advertían que nuestro visitante era primo de Diego, el tigre la película La era de hielo”, narró Lemes. Agregó que los docentes estuvieron muy conformes. “Me colmó de alegría ver a los chicos y al público tan entusiasmados con una actividad cultural diferente. No es habitual una muestra de estas características. Realmente, superó mis expectativas como guía y las expectativas del grupo de trabajo por la magnitud de su convocatoria, presentando un animal de la megafauna extinta de nuestro suelo, a sala llena durante cinco semanas consecutivas fue algo que nos emocionó a todos”, finalizó diciendo Lemes, guía de la Dirección de Cultura de Concepción del Uruguay.
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