SANTA FE

El Quincho de Chiquito, de duelo

En las paredes quedan las huellas de los recuerdos y tantas personalidades ilustres que pasaron por el salón. Que cumplieron el ritual de comer pescado en el Quincho de Chiquito. Un viernes o un sábado cualquiera, los paranaenses podían mirar a todos sus costados y sentirse en casa. Es que tantos cruzaron el Túnel para visitar el emblemático lugar que podría decirse que el restaurante de pescado era también, en parte, paranaense.
Martes 23 de Agosto de 2011 Hs.
Una de las principales fotos que cuelgan de las paredes del comedor
Una de las principales fotos que cuelgan de las paredes del comedor
Ayer los sitios digitales santafesinos dieron la novedad, a la tarde, de la muerte del dueño del lugar tan cargado de historia. “Murió Chiquito Uleriche”, tituló “El Litoral” en su edición web.

“El Quincho de Chiquito es un lugar ilustre en Santa Fe. Es casi imposible pasar por esta ciudad y no darse una vuelta por el místico resturante que hizo famoso Carlos Monzón. Más de 1.000 fotos, guantes de varios campeones del mundo y camisetas de distintos clubes ilustran las paredes del bar ubicado en la costanera, a pocos metros donde se encuentra la estatua del ex campeón del mundo de boxeo”. Muy ajustadas las palabras de la última nota que se hizo sobre el lugar, publicada en diario “La Gaceta”, de Tucumán.

El Quincho abrió sus puertas a la clientela el 28 de agosto en 1965 en la Vuelta del Pirata, a 25 kilómetros de Santa Fe, sobre la Ruta 1. Eso es camino a Reconquista. La crecida de 1983 obligó su traslado y se ubicó en Costanera. La circunstancia fue aprovechada para ampliar las instalaciones: el Quincho ya era lugar mítico.

En las paredes están las fotos de los comensales ilustres. Alain Delon, Diego Maradona, Horacio Guarany, Carlos Reutemann. Pero sin dudas la imagen que más se reproduce es la de Carlos Monzón. De hecho, el Quincho es una especie de museo del boxeador santafesino.
“Monzón fue fundamental para el crecimiento de este negocio”, contó Mary, la esposa de Uleriche. “Monzón siempre decía que aquí se come el mejor pescado del mundo. Era muy amigo de mi esposo. Compartían mucho tiempo juntos, por eso acá siempre se lo está esperando. La silla siempre está vacía, a la espera de que él vuelva”, contó.
Hace cuatro años, Guillermo Vilas contó a los medios santafesinos que hacía “mucho tiempo” que no visitaba la ciudad. “Pero fui muchas veces a jugar. Inclusive he ido varias veces a comer pescado al Quincho de Chiquito. No me olvido de lo rico que era caranchear boga a la parrilla”, reveló.
1 oficial55  - 23/08/11 | (11:22 Hs.)
Me acuerdo fui en los 70 estaba lleno de fotos de videla
Diseño: Grupo Octógono  |  Management Technology: Advertis  |  Powered by: SigloCero