Entrevista. El consultor disertará mañana en el Instituto Michelángelo

Es escenario electoral en la mirada de Mora y Araujo

El sociólogo y analista política brinda su perspectiva sobre la realidad nacional, el clima electoral y las posibilidades del oficialismo y la fragmentación de la oposición. El rol de las primarias y las elecciones provinciales. El “voto campo” y su incidencia directa e indirecta.
Domingo 7 de Agosto de 2011 Hs.
Manuel Mora y Araujo brindará una conferencia este lunes en Paraná.
Manuel Mora y Araujo brindará una conferencia este lunes en Paraná.
Quienes esperaron la disertación sobre sociedad y política de Manuel Mora y Araujo la semana pasada, tendrán la oportunidad de presenciarla finalmente este lunes, desde las 20. Se produce en el marco del foro del IMB Michelangelo, con motivo de los festejos por sus 18 años de vida institucional.
Mora y Araujo es un reconocido académico y analista político con estudios de posgrado en Flacso y en la Sorbonne (Francia), y entre muchos otros desempeños ha sido hasta recientemente rector de la Universidad Torcuato Di Tella y ejerce actualmente la dirección académica de la Maestría en Periodismo UTDT/La Nación.
EL DIARIO lo invitó a una entrevista, algunas horas antes del evento, para desovillar algunos fenómenos nuevos que parecen haberse abierto luego de las recientes elecciones en Buenos Aires y Santa Fe –con la de Córdoba en el umbral– y como se comportan las principales variables políticas a nivel nacional y las provincias.
Con una opinión donde define la Presidenta sigue con la mayor intención de votos, diferenciado los escenarios y distritos, con una inclinación a que siguen ganando los oficialismos, Mora y Araujo cree que el voto del campo no tiene incidencia en el volumen y que todo indica que se mantiene la tendencia, aunque no descarta algunas sorpresas.
–En virtud de los últimos resultados: ¿O la economía no está incidiendo tanto en la decisión electoral o la decisión electoral da un paso más allá de la economía?
–La gente siente que la economía anda bien y se expresa eso cuando se le pregunta a la gente, la economía se mueve, hay trabajo, hay crédito, hay dinero, y esto genera un clima favorable. En principio tiende a se favorable al Gobierno nacional. Por otra parte está la decisión que sucede con respecto a la política local, que se rige por circunstancias locales y entonces la economía incide menos y producen resultados distintos.
–¿Se produce una fragmentación clara de la intención electoral conforme el voto sea nacional o territorial?
–Claro. Ósea que la gente advierte que la economía anda bien esto puede redundar en un voto a la Presidenta, pero no sucede lo mismo o se traslada necesariamente a la gente que ella apoya en los distintos territorios.
–¿Usted confirma que la Presidenta tiene una alta intención de votos, pero hacia abajo no está tan seguro es fidelidad del elector?
-Sí, creo que es así.

Desconfianza.
–¿Esta tendencia se profundiza en su percepción de una mayor lejanía del votante con los partidos políticos?
–La gente está distante de los partidos políticos, por un lado. Por otro lado, en el plano local, a la altura de las provincias o los municipios, quizá hay más cercanía a política, por un lado y vinculado al desarrollo de la política local, y por otro lado porque se produce una mayor proximidad entre el dirigente y la gente. Otro aspecto, además, es que mucha más gente que tiene que votar está unida a la política, en el sentido más tradicional del concepto. Miguel Del Sel, el mismo (Mauricio) Macri de alguna manera expresan una renovación en la dirigencia política y eso puede ser entendido de esa manera y en este marco.
–¿Comparte con Del Sel o Macri que hay una búsqueda general de una nueva política expresada en ellos?
–Sí, la gente expresa una pérdida de confianza en la política de partidos, y tengo que agregar lamentablemente, porque es muy difícil que funcione bien una democracia participativa sin partidos políticos, pero es obvio que la gente ha perdido la confianza. En segundo lugar se advierte en estos dirigentes un estilo de comunicación más llano, más cercano a la conversación cotidiana que el discurso político tradicional. Esto no puede se generalizable y no le cabe a todos, pero de esto está sucediendo.
-¿Comparte ese vaticinio acerca de que el kirchnerismo pierde en los grandes centros urbanos y compensa en las provincias chicas?
–Sí. Se consolida en las provincias más chicas y en el conurbano bonaerense. Hoy crece, como crece en general en los sectores sociales más bajos. Yo veo una preeminencia de la Presidenta, por esto que le digo, y porque la oferta electoral de la oposición está tan fragmentada, que difícilmente se pueda polarizar la próxima elección.
–¿No advierte un riesgo de esta ventaja oficial con las elecciones primarias del 14 de agosto, y que comience una polarización como dicen algunos?
–Yo no veo muchos riesgos pero lo que no puedo ver es el futuro, así que lo mío no es más que un análisis. Todo puede sorprender, pero por el momento no se advierte que eso pueda pasar.
–¿Y se puede aventurar el nacimiento de algún líder aglutinador nacional nuevo de todas las expresiones?
–No, por el momento no lo veo. No se avizora eso por ahora.
–¿Debemos esperar una economía doméstica recalentada con los indicadores de consumo altos?
–Sí, salvo que la crisis financiera internacional produzca algún schock negativo, pero por el momento todavía no hay pasado.
–¿No parece que en el próximo voto el componente ideológico sea importante, a juzgar por lo que describe?
–Yo creo que no lo hay y no lo habrá. Me parece que la ideología está siendo percibida como viejos ejes que están perimidos, por lo menos en la Argentina. Para nada. Las encuestas en las provincias que aún no se votó reflejan que algunos ciudadanos pueden estar dudando por tal o cual candidato, y en todos los casos los mismos son de ideologías distintas y en algunos casos bien diferenciados.
–¿Se puede esperar en las primarias del 14 de agosto algunas sorpresas?
–Yo creo que sobre el 14 se tejen algunas expectativas diversas y todas ellas bastante poco fundadas. Una primaria abierta que es algo novedoso en el plano nacional y que nunca hubo, no significa, necesariamente para nada, un anticipo de las elecciones generales. Es más, la mayoría de la gente está indecisa hoy sobre la elección general, y mal podría expresar una decisión previa sólo porque hay primaria abierta.

“Voto campo” y oficialismos
¿Tiene alguna posición en cuanto a lo que el “campo” puede representar, en cuanto movimiento uniforme, en las elecciones presidenciales? ¿Existe el “voto campo”?
-Sí, yo creo que hay un “voto campo”. Me parece que si, pero creo que no tiene un peso específico muy fuerte. Este es un país muy urbano. El campo puede formar opinión, el campo puede tener impacto de muchos otros planos, pero desde el punto de vista de sumar votos no representa tanto. La población rural argentina es todavía muy baja.
–En cuanto a las provincias, ¿se mantiene la tendencia que ganan los oficialismos o esto puede revertirse?
–Está ganando el oficialismo provincial, sea del color que sea. Salvo Catamarca, en el resto es así. Si me pregunta si se va modificar le diré que si pasó en alguna puede pasar en más, pero la tendencia se mantendrá así.


El armado nacional
Con respecto a cómo se van definiendo los armados de las fórmulas a nivel nacional, en un contexto de fragmentación de la oposición, Manuel Mora y Araujo cree que “está latente” la posibilidad de un resurgimiento del espacio de centro–derecha, aunque sólo lo coloca en el plano de las posibilidades y dice que “Puede pasar, pero puede no pasar y no es que esté pasando”.
-¿Y tampoco un Hermes Binner o Ricardo Alfonsín no logran traccionar desde la centroizquierda como para comprometer su pronóstico?.
–No, todavía no. Alfonsín con su acuerdo con (Francisco) De Narváez ha jugado sus cartas fuertes y a la vez se ha alejado un poco de lo que es la representación de la centroizquierda.
–¿Se equivocó Macri en bajarse de la carrera presidencial?
–Es muy difícil opinar en el sentido de error/acierto. Yo creo que tenía razones muy fuertes para no jugar en la presidencial, y quizá no se equivocó porque, finalmente, consolidarse en la ciudad de Buenos Aires como gobierno no es poca cosa.
Gustavo Sánchez Romero
Diseño: Grupo Octógono  |  Management Technology: Advertis  |  Powered by: SigloCero