Combustibles. Crónica de una tarde en la cola de las estaciones de servicio

Se agudiza la falta de naftas y crece el malestar

Las empresas agotan en medio día las provisiones que deberían durar dos y los playeros advierten sobre el malestar de los automovilistas por la situación. Nadie se anima a aventurar cuándo se solucionará el problema y, por las dudas, salen a llenar los tanques.
Jueves 14 de Julio de 2011 Hs.
El súbito incremento en el consumo hace que no alcance la provisión normal
El súbito incremento en el consumo hace que no alcance la provisión normal
En la estación de servicio El Triángulo la cola subía a contramano por Ruperto Pérez.
En la estación de servicio El Triángulo la cola subía a contramano por Ruperto Pérez.
Las mangueras cruzadas son la señal inequívoca de la falta de combustible.
Las mangueras cruzadas son la señal inequívoca de la falta de combustible.
La escasez de combustibles sigue generando inconvenientes y a esta altura nadie se anima a hacer un pronóstico sobre cuándo pasará esta especie de psicosis que se vive en la ciudad. Los automovilistas y motociclistas no reparan en el tiempo que demanda llegar hasta el surtidor en pos del objetivo final de llenar el tanque; y los estacioneros son los depositarios de la bronca de aquellos que no pueden lograr el objetivo o que, aun completando la carga, expresan su malestar por haber tenido que hacer una larga cola.
La mayoría de las estaciones de servicio de Paraná no tiene combustible y los encargados tampoco saben cuándo pasará por allí el camión proveedor. Sin embargo, admiten que la provisión de naftas y gasoil es normal y que el problema se relaciona directamente con un incremento súbito del consumo por causas desconocidas.
Una recorrida por las estaciones de servicio puede ser un termómetro del humor de los paranaenses. Hileras interminables de vehículos, complicaciones en el tránsito, pesadumbre y malhumor generalizado cuando el sol comienza a caer. Se ven automovilistas solitarios, familias enteras con chicos que dejan salir sus cabezas por la ventanilla, motociclistas con bidones a cuestas. Todos esperando su turno en una que parece la ciudad de la furia.

En primera persona. Juan Martín, playero de la YPF de Almafuerte y Ayacucho, aseguró que “la provisión ha sido normal en los últimos días. Hoy (por ayer) hubo nafta, a pesar de las colas que se produjeron a toda hora”. Una mujer que había llegado al surtidor después de casi una hora de espera lo contradijo y entonces el playero no pudo sino rectificarse. “Ha faltado en lapsos de una, dos o tres horas, pero enseguida llegó el camión y no hubo más problemas”, aclaró entonces. Pero fue más allá el muchacho, y señalando la hilera de autos que aguardaba sobre calle Ayacucho, desde Almafuerte hasta Churruarín, afirmó en voz baja: “Es un problema de la gente, que se enloquece”.
En la fila está Alberto, con su familia, a bordo de un Renault Megane. “Es una vergüenza esto. Me siento ridículo por tener que esperar para cargar nafta. Hacía unos días que tenía el auto parado, pero ahora no me queda otra porque el sábado tengo un cumpleaños en Hernandarias”. Parece una catarsis. “No se quién es el responsable de esto que pasa, pero los ciudadanos quedamos en el medio como rehenes”, se lamentó.
Unos metros más atrás estaba Héctor. El hombre, un sesentón, había salido unas horas antes de su casa en un Renault 12 y llegó hasta allí después de recorrer varias estaciones de servicio. “Es una burla. Estoy cada vez más indignado con mi país”, expresó.
Más azarosa fue la presencia de Damián en la hilera. Había estado recorriendo algunas estaciones de servicio por la mañana y cuando vio la cola que se había formado sobre calle Ayacucho no dudó en estacionar su moto. “No es la primera vez que pasa, pero nosotros tampoco tenemos forma de resolverlo, así que hay que tener paciencia”, dijo.
A pocas cuadras, en la estación de servicio El Triángulo, de Petrobrás, el camión proveedor llegó a las 18 y descargó 6 mil litros de nafta súper. “Esto aguantará unas cinco horas y mañana (por hoy) llegará otro camión”, estimó el playero.
Allí las colas eran de una cuadra sobre Almafuerte y otra similar que subía a contramano por Ruperto Pérez. En la primera estaba Alberto, que paró con su moto cuando vio llegar el camión, una hora y media atrás, y ya le quedaba poco tiempo de espera. “No se qué pensar de todo esto, pero necesito la moto para laburar”, exclamó.
Ya en el centro, la YPF de 25 de Junio y Santa Fe mostraba anoche, como en los últimos días, una cola que daba vuelta sobre calle Urquiza y luego nuevamente sobre Córdoba. Una mujer, a bordo de un Volkswagen Gol, lucía una expresión que anticipaba el comentario. “Esto es una vergüenza, qué más te puedo decir… Tengo mucha bronca. Pero no se quién tiene la culpa de lo que está pasando”.
Más cerca del objetivo, Fabiana esperaba con su hija. “Es caótico esto porque te obliga a perder mucho tiempo. Por lo menos la cola avanza rápido”, se consolaba.

Mangueras cruzadas. El panorama era distinto en aquellas estaciones por donde no habían pasado los camiones. Desolación total y apenas un puñado de playeros, que ante el solo acercamiento de un vehículo practicaban ampulosos gestos para decir que no había combustibles.
En la PDVSur del Acceso Norte solo quedaban unos pocos litros de gasoil. El último camión pasó el martes a las 6. Para las 13.30 ya se había agotado la reserva de nafta súper y a las 19.30 se terminó la de alto octanaje. Viajeros en tránsito y algunos paranaenses que escapan de la ciudad forman parte de la fauna de automovilistas que llegan hasta allí. “Muchos preguntan si se puede conseguir en el centro y otros si se puede conseguir fuera de la ciudad”, comentó Leandro, el playero.
En la Petrobrás de Almafuerte y Zanni estaba Gerardo midiendo el remanente en los tanques. “No queda nada”, dijo retirando el medidor completamente seco. Los playeros estuvieron esperando el camión durante todo el día y ya estaban resignados para las 19.
“Los tanques tienen una capacidad de 50 mil litros de nafta súper y 20 mil de premium, pero los camiones no están trayendo más de 10 mil litros”, detalló. “Es raro todo lo que pasa. En días normales se venden 5 mil litros por día y ahora se está vendiendo el doble en medio día”, acotó. Allí las mangueras cruzadas, los carteles de “no hay nafta” y los playeros con las manos en los bolsillos eran una postal.
En la estación de servicio Shell de Provincias Unidas el ritmo lo marcan los vehículos con GNC. No hay colas. Se quedó sin combustibles líquidos el martes al mediodía y nadie podía precisar cuándo llegaría el camión con una nueva carga. “En medio día se vendieron unos 30 mil litros de nafta”, comentó uno de los playeros.
Al final del día persistían las colas de autos en las estaciones de servicio. La recorrida terminó en el Automóvil Club Argentino. Se habían agotados las previsiones y ya no estaban los inspectores ordenando el tránsito, como a la mañana. En el centro el desfile de vehículos era incesante. Como si nada pasara.

Propuesta para el transporte
Funcionarios de obras públicas, infraestructura y servicios de las provincias que integran la Región Centro se reunieron en Rosario, para trabajar sobre la problemática de la falta de combustible, haciendo hincapié sobre todo en el transporte público, tanto en los servicios urbanos como interurbanos.
El ministro de Planeamiento e Infraestructura, Guillermo Federik, afirmó que “las dificultades con el combustible tienen que ver con el crecimiento de la actividad económica del país” y agregó que “el problema se está solucionando paulatinamente”.
El funcionario atribuyó el problema “al vertiginoso incremento del parque automotor, el receso de invierno, la pérdida de stock de almacenamiento de algunas playas y la disminución de la producción por algunas huelgas”, entre otras cuestiones.
En tanto, Federik garantizó los cupos de combustible subsidiado para el transporte público, aunque reconoció una merma en el abastecimiento a los transportistas dado que YPF se ha reconvertido y en lugar de ser exportador ahora es importador.
En ese marco, Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba propondrán una “redistribución del subsidio hacia las provincias, porque hay un paquete muy grande que supera ampliamente el 60% que queda en el Área Metropolitana Buenos Aires”.
Juan Cruz Varela
1 pelaug  - 14/07/11 | (11:22 Hs.)
Ayer fui a Santa fe, pase (sin querer) por la puerta de una Shell, no habia ni un solo auto (a las 21 hrs), pare. Muy inocentemente pregunto "Disculpe, hay nafta?".. el playero me respondio "Si, por? hay super y v-Power"... todo NORMAL. Aca el problema es LA GENTE DE PARANA que se enloquese y logicamente vacian los tanques de las estaciones.. hay mas o menos unos 50.000 autos en Parana? como hacen las 15-20 estaciones de servicio que hay para llenar 50.000 tanques de 50 litros? IMPO-SIBLE ! ... y las motos?? y los camiones? y la gente que va con BIDONES? .. saludos.
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