DISTINCIÓN. En España para el cine argentino
Un cuento chino obtuvo un premio Goya
Martes 21 de Febrero de 2012 Hs.Un cuento chino, film dirigido por el argentino Sebastián Borensztein, fue galardonado con el premio Goya del cine español a la mejor película iberoamericana de 2011. Una vez más se trata de una producción protagonizada por Ricardo Darín. La entrega del premio de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España a esta coproducción argentino-española realizada en el Palacio Municipal de Congresos, en Madrid.
La colombiana Angie Cepeda –co conductora junto al propio Darín- fue quien le entregó la estatuilla al productor argentino Pablo Bossi (que asistió a la ceremonia en representación del director Sebastián Borensztein), y a Gerardo Herrero, productor de la parte española, quienes hablaron acerca del “viaje común” del cine argentino y el español.
Darín, por su parte, dijo que, de estar allí Borensztein, hubiese también dedicado el premio a más gente y seguramente a “todos aquellos que han sido víctimas de la intolerancia”.
Por primera vez Darín participó en un acto de la Academia de Cine española, a pesar de que otras cuatro películas en las que participó lo recibieron: El faro (1999) y La fuga (2002), las dos de Eduardo Mignogna; XXY (2008), de Lucía Puenzo, y El secreto de sus ojos (2010), de Juan José Campanella.
RAREZA. Una curiosa historia tomada de la realidad inspiró la película de Sebastián Borensztein: un informe de la embajada de Alemania en Moscú, publicado por un diario en diciembre de 2007 y después difundido por la agencia Reuters, reveló que una vaca había caído del cielo y hundido a un pesquero japonés.
Según se informó en aquel momento, varios animales habían sido robados por un grupo de soldados rusos que abordaron un avión y que luego arrojaron los mismos al mar, provocando que al menos uno cayera como un misil de 700 kilos sobre la embarcación.
La idea interesó a Sebastián Borensztein, quien se adueñó de aquella anécdota, pero la modificó sustancialmente, ya que en su película se trata de un chino que, a bordo de un sampan, tiene tanta mala suerte que la vaca le cae encima.
Más o menos así comienza la película con la que su autor incursionó por tercera vez en el cine, a seis años de La suerte está echada, su ópera prima, y a dos de Sin memoria, un “thriller mexicano por encargo”, no estrenado aquí.
LA GRAN GANADORA. En el Palacio Municipal de Congresos, lugar donde se desarrolló la ceremonia la película No habrá paz para los malvados, de Enrique Urbizu, fue la gran triunfadora con un total de seis estatuillas.
Además de ser elegido como el mejor filme de la cosecha española de 2011, los otros premios recibidos fueron para Enrique Urbizu como mejor director, José Coronado como mejor actor protagonista, el mismo Urbizu y Michael Gazambide por su guión original, Paco Blanco por el montaje y Licio Marcos de Oliveira e Ignacio Royo-Villanov por el sonido.
La gran desilusión de la velada fue la del director Pedro Almodóvar y su estrella Antonio Banderas, ya que La piel que habito se llevó sólo cuatro premios: interpretación femenina para Elena Anaya, revelación masculina para Jan Cornet, música para Alberto Iglesias y maquillaje y peluquería para Karmele Soler, David Marti y Manolo Carretero.
OTROS PREMIADOS. La voz dormida, de Benito Zambrano, un intenso drama acerca de mujeres encarceladas durante los primeros años de la dictadura franquista, también se llevó cuatro premios: María León como actriz revelación, Ana Wagener como actriz de reparto y canción original por Nana de la yerbabuena, de Carmen Agedano, entre otros.
El premio a mejor interpretación masculina de reparto fue para Luis Homar por su trabajo en el film de ciencia ficción Eva, donde compone a un robot mayordomo perfecto, producción por la que también fueron consagrados como director debutante Kike Mallo y los responsables de los efectos especiales Arturo Balseiro y Lluis Castells.
El western ambientado en Bolivia Blackthorn, sin destino, de Mateo Gil, que incluyó en su equipo técnico a varios argentinos, se llevó cuatro premios: dirección de fotografía para Juan Antonio Ruiz Anchia, dirección de producción para Andrés Santana, dirección artística para Juan Pedro de Gaspar y diseño de vestuario para Clara Bilbao.
La velada contó con la presencia de las grandes figuras del cine hispano delante y detrás de las cámaras como los argentinos Alberto Amman, Ernesto Alterio y Ricardo Darín; Pedro Almodóvar, Antonio Banderas, Melanie Griffith, Alex de la Iglesia, Salma Hayek, Carlos Saura, Marisa Paredes, Victoria Abril, Luis Tosar y Eduardo Noriega, entre otros.
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La colombiana Angie Cepeda –co conductora junto al propio Darín- fue quien le entregó la estatuilla al productor argentino Pablo Bossi (que asistió a la ceremonia en representación del director Sebastián Borensztein), y a Gerardo Herrero, productor de la parte española, quienes hablaron acerca del “viaje común” del cine argentino y el español.
Darín, por su parte, dijo que, de estar allí Borensztein, hubiese también dedicado el premio a más gente y seguramente a “todos aquellos que han sido víctimas de la intolerancia”.
Por primera vez Darín participó en un acto de la Academia de Cine española, a pesar de que otras cuatro películas en las que participó lo recibieron: El faro (1999) y La fuga (2002), las dos de Eduardo Mignogna; XXY (2008), de Lucía Puenzo, y El secreto de sus ojos (2010), de Juan José Campanella.
RAREZA. Una curiosa historia tomada de la realidad inspiró la película de Sebastián Borensztein: un informe de la embajada de Alemania en Moscú, publicado por un diario en diciembre de 2007 y después difundido por la agencia Reuters, reveló que una vaca había caído del cielo y hundido a un pesquero japonés.
Según se informó en aquel momento, varios animales habían sido robados por un grupo de soldados rusos que abordaron un avión y que luego arrojaron los mismos al mar, provocando que al menos uno cayera como un misil de 700 kilos sobre la embarcación.
La idea interesó a Sebastián Borensztein, quien se adueñó de aquella anécdota, pero la modificó sustancialmente, ya que en su película se trata de un chino que, a bordo de un sampan, tiene tanta mala suerte que la vaca le cae encima.
Más o menos así comienza la película con la que su autor incursionó por tercera vez en el cine, a seis años de La suerte está echada, su ópera prima, y a dos de Sin memoria, un “thriller mexicano por encargo”, no estrenado aquí.
LA GRAN GANADORA. En el Palacio Municipal de Congresos, lugar donde se desarrolló la ceremonia la película No habrá paz para los malvados, de Enrique Urbizu, fue la gran triunfadora con un total de seis estatuillas.
Además de ser elegido como el mejor filme de la cosecha española de 2011, los otros premios recibidos fueron para Enrique Urbizu como mejor director, José Coronado como mejor actor protagonista, el mismo Urbizu y Michael Gazambide por su guión original, Paco Blanco por el montaje y Licio Marcos de Oliveira e Ignacio Royo-Villanov por el sonido.
La gran desilusión de la velada fue la del director Pedro Almodóvar y su estrella Antonio Banderas, ya que La piel que habito se llevó sólo cuatro premios: interpretación femenina para Elena Anaya, revelación masculina para Jan Cornet, música para Alberto Iglesias y maquillaje y peluquería para Karmele Soler, David Marti y Manolo Carretero.
OTROS PREMIADOS. La voz dormida, de Benito Zambrano, un intenso drama acerca de mujeres encarceladas durante los primeros años de la dictadura franquista, también se llevó cuatro premios: María León como actriz revelación, Ana Wagener como actriz de reparto y canción original por Nana de la yerbabuena, de Carmen Agedano, entre otros.
El premio a mejor interpretación masculina de reparto fue para Luis Homar por su trabajo en el film de ciencia ficción Eva, donde compone a un robot mayordomo perfecto, producción por la que también fueron consagrados como director debutante Kike Mallo y los responsables de los efectos especiales Arturo Balseiro y Lluis Castells.
El western ambientado en Bolivia Blackthorn, sin destino, de Mateo Gil, que incluyó en su equipo técnico a varios argentinos, se llevó cuatro premios: dirección de fotografía para Juan Antonio Ruiz Anchia, dirección de producción para Andrés Santana, dirección artística para Juan Pedro de Gaspar y diseño de vestuario para Clara Bilbao.
La velada contó con la presencia de las grandes figuras del cine hispano delante y detrás de las cámaras como los argentinos Alberto Amman, Ernesto Alterio y Ricardo Darín; Pedro Almodóvar, Antonio Banderas, Melanie Griffith, Alex de la Iglesia, Salma Hayek, Carlos Saura, Marisa Paredes, Victoria Abril, Luis Tosar y Eduardo Noriega, entre otros.
