LIBRO. En Santa Fe presentaron la obra de Jorge Ricci
Teatro salvaje, historias de actores de provincia
El pasado viernes, la sala Saer del foro cultural de la UNL de Santa Fe se transformó en el escenario de presentación del libro Teatro Salvaje. Historias de actores de provincia, de Jorge Ricci, editado por Editorial Colihue.
Lunes 20 de Febrero de 2012 Hs.
En esta oportunidad, disertaron el crítico e investigador teatral Jorge Dubatti, los autores teatrales Rafael Bruza, Sandra Franzen, Gustavo Guirado y el propio Ricci. Como cierre, los actores del equipo Teatro Llanura leyeron algunas escenas de “La mirada en el agua”, el próximo estreno del grupo con Teresa Istillarte, Eduardo Fessia y Jorge Ricci, bajo la dirección de Sandra Franzen y la realización técnica de Mario Pascullo.
Asimismo, en la Sala Aymá del mismo edificio se llevó adelante la exposición de una muestra fotográfica de diversos montajes del Equipo Llanura, donde pudo observarse una importante reserva en imagen de la trayectoria teatral de este grupo. Luego de la presentación, el público pudo adquirir los ejemplares en el hall del foro cultural.
El libro. Este volumen de Teatro Salvaje. Historias de actores de provincia, recoge cinco de las piezas dramáticas del autor: El Cuadro Filodramático, Actores de provincia, Café de Lobos, Zapatones y La mirada en el agua. También contiene su ensayo Teatro salvaje, reflexión sobre la singularidad de la creación escénica independiente en provincia.
Además, el tomo se completa con un estudio crítico a cargo de la investigadora Marcela Bidegain, quien recorre la biografía de Ricci, entrevista al autor y analiza tanto la contribución del Equipo Teatro Llanura a la historia de la cultura argentina como cada una de las piezas publicadas en esa pieza. Se incluye un apéndice crítico con un ensayo de María Fukelman y Jorge Dubatti.
Mano a mano con Jorge Ricci Luego de la presentación, el reconocido actor y dramaturgo dialogó con EL DIARIO sobre las sensaciones de este nuevo libro, el momento de su carrera y los proyectos para este año.
Después de una amplia trayectoria en el teatro argentino, y en el marco de presentación de este libro acompañado de grandes compañeros de camino como el caso de Rafael o Jorge, ¿Cómo definiría este momento de su carrera? ¿De qué manera lo transita, lo vive?
- Al teatro siempre lo viví como una empresa colectiva, como una experiencia de afectos que por supuesto, surge a partir de una comunión estética de un grupo de trabajo. Esa comunión además, está muy relacionada con los distintos momentos de la vida personal. Cuando era muchacho, dicha comunión estaba vinculada a una cuestión más aventurera y cuando pasan los años, los distintos momentos y experiencias con las que nos encontramos van transformándola artísticamente. Sin embargo, hay una cuestión que siempre se mantiene constante en el tiempo, que es el hecho de estar arriba de un escenario en donde hacer teatro se presenta como estar arriba de un avión: a una altura disparatada y a una velocidad disparatada.
¿Cuándo surgió el grupo Llanura?
El grupo Llanura se creó en el año 1973, el año que viene cumple 40 años. Naturalmente, el grupo ha transitado por distintos cambios y transformaciones a lo largo del tiempo, al punto tal que el único que se ha sostenido trabajando en él desde sus inicios he sido yo. Igualmente, hay algunas personas que están trabajando conmigo actualmente con las que hace más de 30 años que compartimos camino juntos, como Rafael Bruza por ejemplo. En este sentido, siempre el grupo ha sido un grupo pequeño, lo cual nos permitió desplazarnos con nuestro trabajo no sólo por Santa Fe sino por la Argentina y el resto del mundo hispano.
¿Cuál es el motivo de la publicación de este libro?
- Evidentemente, reunir las obras que marcan la historia de Llanura, la historia de los actores de provincia; la cual está muy relacionada con el cuerpo teórico que representan las reflexiones de “Teatro salvaje”. El “Teatro salvaje” ha sido el trabajo en el cual he intentado hacer hincapié en la necesidad de crear un lenguaje propio, una dramaturgia propia y no repetir las experiencias de Buenos Aires o las grandes capitales. Y creo que eso ha sucedido en estos últimos tiempos, debido a que la gente se ha lanzado a escribir, a dirigir; atreviéndose a generar un teatro de provincia.
En una nota otorgada a un medio de comunicación local, haciendo referencia al trabajo en sus obras, usted expresó que se sentía más poeta que dramaturgo. ¿Podría ampliar esta distinción?
- Lo que sucede es que yo empecé por la poesía. Cuando era muchacho escribía poesía y eso hizo que mi lenguaje adquiera la formación de un lenguaje lírico. En este sentido, cuando en mis obras abordo los distintos personajes encuentro en ellos distintas facetas de mí mismo, los encuentro fuertemente emparentados conmigo por medio de una gran similitud. Eso es lo que le da a mis trabajos un tono poético. Borges decía que a él le gustaba cuando todas las palabras miraban para un mismo lado; a mí me gusta cuando todos los personajes miran para un mismo lado.
Con respecto a lo que viene, ¿cuáles son los proyectos y presentaciones para este año?
- Nosotros ahora estamos con dos montajes en cartel. Uno es La chatita empantanada, que vamos a presentar los viernes 6 y 13 de abril en El callejón de los sueños, esa sala hermosa que posee Paraná. Después emprendemos una gira por España hasta mayo y luego, tenemos programadas algunas funciones en La Plata y otros lugares del país tanto con La chatita empantanada como con un monólogo denominado Un puñal en la carnes. Finalmente, en septiembre vamos a estrenar aquí en la Sala Marechal del Teatro Municipal 1° de mayo, un nuevo montaje llamado “La mirada en el agua”.
Para finalizar, ¿cómo observa el desarrollo del teatro local?
- Lo veo bien porque hay involucrada mucha gente joven y eso le da mucha fuerza. A mí me llama mucho la atención lo que está ocurriendo en ciudades como Rosario, Santa Fe, Paraná, Rafaela y el resto de la región, donde la actividad del teatro es muy rica. Creo que hay mucho futuro en este movimiento regional, aunque naturalmente todo cuesta mucho.
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Asimismo, en la Sala Aymá del mismo edificio se llevó adelante la exposición de una muestra fotográfica de diversos montajes del Equipo Llanura, donde pudo observarse una importante reserva en imagen de la trayectoria teatral de este grupo. Luego de la presentación, el público pudo adquirir los ejemplares en el hall del foro cultural.
El libro. Este volumen de Teatro Salvaje. Historias de actores de provincia, recoge cinco de las piezas dramáticas del autor: El Cuadro Filodramático, Actores de provincia, Café de Lobos, Zapatones y La mirada en el agua. También contiene su ensayo Teatro salvaje, reflexión sobre la singularidad de la creación escénica independiente en provincia.
Además, el tomo se completa con un estudio crítico a cargo de la investigadora Marcela Bidegain, quien recorre la biografía de Ricci, entrevista al autor y analiza tanto la contribución del Equipo Teatro Llanura a la historia de la cultura argentina como cada una de las piezas publicadas en esa pieza. Se incluye un apéndice crítico con un ensayo de María Fukelman y Jorge Dubatti.
Mano a mano con Jorge Ricci Luego de la presentación, el reconocido actor y dramaturgo dialogó con EL DIARIO sobre las sensaciones de este nuevo libro, el momento de su carrera y los proyectos para este año.
Después de una amplia trayectoria en el teatro argentino, y en el marco de presentación de este libro acompañado de grandes compañeros de camino como el caso de Rafael o Jorge, ¿Cómo definiría este momento de su carrera? ¿De qué manera lo transita, lo vive?
- Al teatro siempre lo viví como una empresa colectiva, como una experiencia de afectos que por supuesto, surge a partir de una comunión estética de un grupo de trabajo. Esa comunión además, está muy relacionada con los distintos momentos de la vida personal. Cuando era muchacho, dicha comunión estaba vinculada a una cuestión más aventurera y cuando pasan los años, los distintos momentos y experiencias con las que nos encontramos van transformándola artísticamente. Sin embargo, hay una cuestión que siempre se mantiene constante en el tiempo, que es el hecho de estar arriba de un escenario en donde hacer teatro se presenta como estar arriba de un avión: a una altura disparatada y a una velocidad disparatada.
¿Cuándo surgió el grupo Llanura?
El grupo Llanura se creó en el año 1973, el año que viene cumple 40 años. Naturalmente, el grupo ha transitado por distintos cambios y transformaciones a lo largo del tiempo, al punto tal que el único que se ha sostenido trabajando en él desde sus inicios he sido yo. Igualmente, hay algunas personas que están trabajando conmigo actualmente con las que hace más de 30 años que compartimos camino juntos, como Rafael Bruza por ejemplo. En este sentido, siempre el grupo ha sido un grupo pequeño, lo cual nos permitió desplazarnos con nuestro trabajo no sólo por Santa Fe sino por la Argentina y el resto del mundo hispano.
¿Cuál es el motivo de la publicación de este libro?
- Evidentemente, reunir las obras que marcan la historia de Llanura, la historia de los actores de provincia; la cual está muy relacionada con el cuerpo teórico que representan las reflexiones de “Teatro salvaje”. El “Teatro salvaje” ha sido el trabajo en el cual he intentado hacer hincapié en la necesidad de crear un lenguaje propio, una dramaturgia propia y no repetir las experiencias de Buenos Aires o las grandes capitales. Y creo que eso ha sucedido en estos últimos tiempos, debido a que la gente se ha lanzado a escribir, a dirigir; atreviéndose a generar un teatro de provincia.
En una nota otorgada a un medio de comunicación local, haciendo referencia al trabajo en sus obras, usted expresó que se sentía más poeta que dramaturgo. ¿Podría ampliar esta distinción?
- Lo que sucede es que yo empecé por la poesía. Cuando era muchacho escribía poesía y eso hizo que mi lenguaje adquiera la formación de un lenguaje lírico. En este sentido, cuando en mis obras abordo los distintos personajes encuentro en ellos distintas facetas de mí mismo, los encuentro fuertemente emparentados conmigo por medio de una gran similitud. Eso es lo que le da a mis trabajos un tono poético. Borges decía que a él le gustaba cuando todas las palabras miraban para un mismo lado; a mí me gusta cuando todos los personajes miran para un mismo lado.
Con respecto a lo que viene, ¿cuáles son los proyectos y presentaciones para este año?
- Nosotros ahora estamos con dos montajes en cartel. Uno es La chatita empantanada, que vamos a presentar los viernes 6 y 13 de abril en El callejón de los sueños, esa sala hermosa que posee Paraná. Después emprendemos una gira por España hasta mayo y luego, tenemos programadas algunas funciones en La Plata y otros lugares del país tanto con La chatita empantanada como con un monólogo denominado Un puñal en la carnes. Finalmente, en septiembre vamos a estrenar aquí en la Sala Marechal del Teatro Municipal 1° de mayo, un nuevo montaje llamado “La mirada en el agua”.
Para finalizar, ¿cómo observa el desarrollo del teatro local?
- Lo veo bien porque hay involucrada mucha gente joven y eso le da mucha fuerza. A mí me llama mucho la atención lo que está ocurriendo en ciudades como Rosario, Santa Fe, Paraná, Rafaela y el resto de la región, donde la actividad del teatro es muy rica. Creo que hay mucho futuro en este movimiento regional, aunque naturalmente todo cuesta mucho.