Colaboraciones

Augusto Nux, un artista de personalidad atenta y vivaz

A partir de este viernes, una calle de Paraná se denominará Augusto Nux. Un homenaje a un artista, un homenaje al arte, merecido. Pero ¿quién era Nux?
Agrandar imagen Augusto Nux.
Augusto Nux.
Este viernes, 14 de julio, se impondrá el nombre de Augusto Nux a una calle de la ciudad. Un homenaje a un artista, un homenaje al arte, merecido. Pero ¿quién era Augusto Nux? Un ciudadano de la vieja Villa de la Baxada, que nació en Paraná el 21 de mayo de 1910, días antes del Centenario, como si de una premonición se tratara. Su familia era de artesanos yeseros, de alto vuelo, y que incentivaron su imaginación en el mundo de formas elegantes y fluidas que entonces cubrían fachadas y cielorrasos. No era sencillo serlo, había que conocer de composición, formas, y ser ducho en símbolos. Dibujó en su adolescencia con la naturalidad que le daba pertenecer a un mundo de formas y haceres.

Se recibió de ingeniero en 1934, formación que le dio el ejercicio de la observación detallada y la comprensión del espacio construido, tanto natural como humano. Allí aprendió a usar el lápiz, la tinta, la acuarela, el color y el espacio. Tuvo la amistad y consejo de Cesáreo Bernaldo de Quirós, que fue maestro y crítico de su obra, la que alcanza un naturalismo de fuerte luminosidad y colores vibrantes, adquiriendo su propio lenguaje, en donde la naturaleza privilegiada de El Brete es protagonista en muchas de sus obras. Su pincelada minuciosa reverbera luminosa evocando la magia de ese entorno de privilegio que la ciudad tiene. Fue un pintor intimista, que disfrutaba de su hacer intensamente, rehuyendo competencias y salones.

Sólo en contadas oportunidades se presentó y a instancias de los organizadores. Tenía una fuerte conexión con Francia, donde expuso y participó de salones importantes; como el Salón de Otoño de París; libre de la presión del lugar propio y de las inevitables citas y referencias.

Recibió numerosas distinciones, entre las que se destacan la Medalla de Oro Internacional de la Academia de Artes de Enghien y las Palmas Académicas del Reino de Bélgica en 1993.

Su participación en competencias y salones locales y nacionales se redujeron a una sola presentación. Prefirió huir de esa presión constante que no congeniaba con su espíritu más íntimo y silencioso. Optó por el trabajo constante y exposiciones en donde las tensiones desaparecían para dar lugar a la magia de sus paisajes y naturalezas muertas. Entonces sí, sus trabajos se veían con la tranquilidad de un distendido diálogo. Parco de palabras, volcó en sus tintas y pinceles todo ese espíritu observador que poseía, captando en esos recortes de la naturaleza de verdes, soles y atmósfera transparente. No fue un artista enrolado en los movimientos que se sucedieron vertiginosamente en el Siglo XX. Prefirió su propio camino.

Siempre el empeño de encontrar un sitio para cada artista llevó a que algunos durante mucho tiempo calificaran la obra de Nux como impresionista, tradicional, figurativa, o al artista como un paisajista, como si esas categorías determinaran la calidad de la obra y a su autor.

También se lo mencionó como un seguidor de Quirós. Nada más equivocado que manejarse en el arte por categorías o preconceptos. Un autor y su obra exigen otras lecturas y adentrarse en el camino sensible que nos provocan las imágenes compartidas. Nux no es solo un artista enrolado en un naturalismo fresco, es un evocador de otras instancias a las que sus imágenes nos llevan. Augusto Nux supo edificarse a sí mismo como la parte principal de su obra: una personalidad atenta y vivaz, una obra ritmada musicalmente en colores y sensaciones, un largo camino que marcó con sabia modestia. De su amigo Quirós solo tomó la intensidad de la luz, pero se diferenció con un lenguaje propio, más tranquilo y pausado; menos revuelto y llamativo que el de don Cesáreo; evocador de silencios íntimos, de verdes añorados y soles de eterno otoño, la estación que hace no tanto coincidían como la más bella de Paraná.

Pinceladas reveladoras de su intento en atrapar colores luminosos fueron edificando su propio lenguaje, distinto a otros, propio, que no es poco. Y a través de él mismo fue convocando la magia. Cuando en 2016 tuve el honor y la satisfacción de ser el curador de la muestra Memorias de El Brete, la elección del núcleo central de la misma, fue su lugar para hacer, crear y disfrutar en ese pequeño paraíso elegido. No sólo son paisajes, son algo más allá del “me gusta”, porque cada uno contiene otras expectativas, sueños de días de sol y también de lluvia.

No son sólo paisajes, es la mirada atenta y amorosa que recorre el lugar amado, el sitio elegido, el tembloroso baile de luz y también lo identifica, porque no hay un alegre desorden, sí un mundo de amplios ventanales, prolijo, como buen ingeniero, con música constante y un piano de cola que espera desafíos en ese espacio cubierto de obras suyas que arman un rompecabezas de coloridas estaciones.

Sus tintas, croquis urbanos de su ciudad amada y también de las localidades francesas que recorría en sus viajes por motivos familiares y el llamado de amigos muy queridos, revelan la soltura de su comprensión del espacio ciudadano, el manejo del trazo justo, el negro acentuando dramáticamente un detalle o las simples líneas que presentan iluminadas calles y fachadas. Augusto Nux es uno de los pocos artistas que alimentó el imaginario visual de Paraná. Junto a Quirós, Márquez, Castellán, Méndez; por citar a algunos; fue dando forma a la imagen, imaginaria o real; de la ciudad, en la que pasó gran parte de su vida. En sus óleos y sus tintas, la naturaleza ribereña y la arquitectura emblemática de la vieja ciudad se empeñan en perdurar en la memoria. Y su autor, juega con la luz y los colores, el trazo firme, los llenos y vacíos de sus tintas, para recordarnos su existencia. Falleció a los noventa y nueve años, el 9 de diciembre de 2009, a poco de cumplir su centenario, en la ciudad de Paraná, a la que le deja la magia evocadora de sus paisajes, y el legado de su memoria visual en sus croquis estupendos.

(*)Arquitecto, Miembro de la Academia Nacional de Bellas Artes, Curador independiente, exdirector del Museo de Bellas Artes de Santa Fe y exdirector del Museo de Bellas Artes de Entre Ríos.
Tu comentario ha sido enviado, el mismo se encuentra pendiente de aprobación... [X]

¡Escribí tu comentario!

[X]
* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.

¿Deseas reportar este comentario?

No Si
Tu comentario ha sido enviado, el mismo se encuentra pendiente de aprobación... [X]

¡Escribí tu comentario!

[X]
* 600 caracteres disponibles
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son exclusiva responsabilidad de sus autores. eldiario.com.ar se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina.