Interés General |
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| Cuando la tecnología contribuye a mejorar la calidad de vida |
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TRANSFERENCIA. Si bien existen a nivel internacional equipos comerciales de detección de hipoacusias en neonatos, sus costos son muy elevados. CALIDAD. El Lirins busca desarrollar tecnología de punta, confiable y de menor costo, con la posibilidad de realizar transferencia a la industria nacional y al sector público. Aquí se ve el prototipo del sistema de detección automática de hipoacusias desarrollado en el Lirins. |
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En la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Entre Ríos, existe un laboratorio dedicado a pensar soluciones en el contexto de la ingeniería en rehabilitación.
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| M.B.
Desde diferentes áreas de la Facultad de Ingeniería de la UNER, trabajan en el desarrollo de aparatología asociada a la salud. En particular, desde el Laboratorio de Ingeniería en Rehabilitación e Investigaciones Neuromusculares y Sensoriales (Lirins), vienen trabajando en el aporte de propuestas tecnológicas para el diagnóstico y tratamiento de diversas discapacidades. El bioingeniero Rubén Acevedo está a cargo de la dirección de este laboratorio desde el que se lleva adelante este tipo de investigaciones que significan una posibilidad de mejorar la calidad de vida para aquellas personas que tienen alguna discapacidad y necesitan optimizar la interacción con sus semejantes o su integración en la sociedad. Uno de los propósitos del Lirins es precisamente realizar aportes científicos y tecnológicos para ayudar a estas personas. En este sentido, se están llevando adelante líneas de investigación para ofrecer a personas con discapacidades motoras la oportunidad de mejorar el desempeño en la vida diaria a partir de la estimulación eléctrica funcional; brindar alternativas de comunicación a personas con discapacidades motoras severas a través del sistema conocido como interfaces cerebro computadora y en particular, el desarrollo de tecnología para realizar el diagnóstico precoz de hipoacusias en neonatos.
LARGA VIDA. En una reciente publicación se afirma que nunca en la historia hubo tantas personas con discapacidades sensoriales y motoras como hoy, y que nunca tuvieron una vida individual tan larga como la que presentan en la actualidad. A la par, según lo relevado por el Instituto Nacional de Estadística y Censo, el 7,1% del total de la población tiene alguna discapacidad. “Estos datos convocan al desarrollo de sistemas prácticos y efectivos que puedan asistir a la mejora en la calidad de vida de estas personas, mediante la facilitación de sus funciones sensoriales y motoras tales como extender la mano, tomar un objeto, pararse o caminar; aumentando sus posibilidades comunicacionales o detectando precozmente un problema. Hoy en día la tecnología ayuda a que las personas con discapacidades puedan mejorar la interacción con sus semejantes y de esta manera integrarse mejor en la sociedad”, explicó el bioingeniero.
DETECCIÓN. “La audición es la vía habitual de adquisición del lenguaje, que permite a los seres humanos la comunicación y la participación en la sociedad. Una capacidad auditiva disminuida en la infancia, y en particular durante el primer año de vida, interfiere en el desarrollo del habla y las aptitudes para el lenguaje. Además afecta adversamente el desarrollo del sistema nervioso auditivo y puede tener un efecto perjudicial en el desarrollo social y emocional de una persona. Es por esto que las hipoacusias en niños constituyen una discapacidad importante, y pueden causar un retraso en el lenguaje y en el desarrollo intelectual disminuyendo las expectativas sociales, laborales y profesionales de la persona”, detalló Acevedo. Cabe acotar que en la Argentina existe la Ley 25.415 de alcance nacional, a partir de la cual se crea el Programa Nacional de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia aunque “no se implementa aún porque resta encarar su reglamentación”. En algunas ciudades están empezando a hacer detección de hipoacusias en algunos hospitales, como por ejemplo en Buenos Aires, Rosario y La Plata entre otras; pero en ningún caso se hace en forma masiva sobre toda la población de neonatos”, especificó el director del Lirins.
DETALLES. En la actualidad hay dos métodos que se usan con éxito en protocolos de exploración universal (screening) para realizar la detección de hipoacusias en neonatos, las emisiones otoacústicas (EOA) y los potenciales evocados auditivos de tronco cerebral (PEATC). Desde hace unos años, el laboratorio trabaja en un proyecto de investigación, el cual contó con la colaboración del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná. Hoy, se están haciendo gestiones para realizar la validación clínica del sistema desarrollado. El sistema desarrollado se halla en la etapa de prototipo, registra la señal de PEATC y utilizando técnicas de inteligencia artificial y procesamiento digital de señales, permite detectar una hipoacusia en forma automática. “Es importante el hecho de que la detección sea automática, ya que las tecnologías de exploración auditiva que incorporan esta característica son preferibles a aquellas que requieren de la interpretación y decisión de un operador. Además permitirían implementar un plan provincial y/o nacional de detección de hipoacusias en neonatos sin requerir la presencia de un profesional que interprete la señal de PEATC en cada pueblo o ciudad del interior provincial o nacional”, aclaró el director del laboratorio al tiempo que agregó que en este último tiempo, están encauzando la transferencia del prototipo desarrollado a una empresa local para su comercialización.
Audición y lenguaje
Por qué es vital dar lugar a la detección precoz de problemas de audición. Pues es sabido que el período crítico de adquisición del lenguaje comienza en los primeros seis meses de vida y se extiende hasta los dos años y se ha comprobado que la detección e intervención de la hipoacusias antes de los seis meses mejora el desarrollo general, personal, social, la comprensión de conceptos y de situaciones, comparados con aquellos que son detectados después de los 18 meses. Por lo tanto, la identificación tardía implica el riesgo de un retardo en el establecimiento de las pautas para la comunicación oral y el desarrollo del lenguaje, con las consecuencias sociales que ello implica.
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